ANUNCIOS DEL EQUIPO ECONÓMICO: ¿La historia se repite?
Publicado el 05/06/10 a las 1:57 pm
El compañero presidente decidió mantener la política macroeconómica ortodoxa implementada por un equipo que dé garantías a los inversores. Significa que el objetivo prioritario será la estabilización de precios, y para lograrla se reducirá el déficit fiscal, se regularán los aumentos de salarios y se dejará que el tipo de cambio lo fije el mercado.
Eligió bien el equipo, el ministro Lorenzo viene de la actividad privada como socio del doctor Ferrere en la consultora CPA, y el subsecretario Buonomo tuvo una importante experiencia en México como amigo y asesor del presidente de ese país. En este marco surge una interrogante: ¿se cumplirá el compromiso de reducir la pobreza a la mitad?
EL NUEVO ESCENARIO.
El equipo económico presentó un marco de proyecciones para la elaboración del presupuesto, según las cuales al cabo de los próximos cinco años el PBI crecerá un 23,2 por ciento, el número de personas ocupadas 7,4 por ciento y los salarios privados reales 14.5 por ciento.
La masa salarial, es decir, el ingreso del total de los trabajadores asalariados, se puede calcular multiplicando el salario real por el número de personas ocupadas. El aumento para los próximos cinco años seria 1,074 por 1,145, lo que da 1,22973; redondeando, la masa salarial aumentará 23 por ciento. Es decir, el porcentaje que representa la masa salarial en el PBII se mantiene sin cambios, ya que ambos crecen en el mismo porcentaje, que es menor a lo que era en el período 1997-2001. Es decir, después de los primeros cinco años de gobierno del FA los trabajadores asalariados reciben una parte de la riqueza creada menor que durante el segundo gobierno de Sanguinetti. Y de acuerdo a las proyecciones presentadas, esta situación no cambiará durante el segundo gobierno del FA.
El equipo económico presentó también una proyección de ingresos y gastos, según la cual los ingresos aumentarían por el crecimiento del PBI y el mejor resultado de los entes. Los mayores egresos se destinarían al Fondo Nacional de Salud, asignaciones y otras transferencias del BPS, intendencias, pasividades e intereses de deuda.
El gasto aumentaría 19 por ciento en los cinco años, es decir, menos que el PBI. La pregunta es: ¿con las proyecciones presentadas se cumplirá el compromiso de reducir la pobreza a la mitad en los próximos cinco años? El equipo económico no presenta estas proyecciones.
De acuerdo a la CEPAL, (1) Uruguay cobra menos impuestos que Argentina y Brasil, totales y sobre todo a las ganancias y a la propiedad. Para mejorar la distribución del ingreso y reducir la pobreza sólo hay un camino: aumentar el gasto público, y para mantener el equilibrio fiscal, aumentar los ingresos. El aumento de los ingresos es posible: a) aumentando las tasas del impuesto a la renta a los ingresos del capital y a las ganancias de las empresas; b) aumentando la cobertura y las tasas del impuesto al patrimonio; c) gravando el movimiento internacional de capital, como lo hace Brasil.
Adicionalmente se pueden considerar mejoras en la composición del gasto público para hacerlo más eficiente, mejoras en la gestión de la deuda pública para hacerla menos costosa (colocar valores en dólares y no en unidades indexadas), y un aumento prudente a la deuda pública para financiar inversiones sociales urgentes como viviendas e infraestructura educativa.
LA DEUDA DEL PRIMER GOBIERNO DEL FRENTE AMPLIO.
Durante los últimos años del período los obreros y empleados del sector privado percibieron algo menos de 12 por ciento del ingreso nacional bruto disponible (INBD) que calcula el BCU, y los del sector público un 7 por ciento (véase cuadro). Si se incluyen otros ingresos de sectores populares como los de los trabajadores por cuenta propia con y sin local, las jubilaciones y las transferencias hacia las familias de menores ingresos, se llega a la tercera parte del INBD con un porcentaje decreciente durante los últimos tres años. Los otros dos tercios corresponden a ingresos de: a) el personal directivo, profesionales universitarios y patrones; b) el capital, que la Encuesta de Hogares no capta; y se aproximan al 50 por ciento del INBD.
En Uruguay el número de hogares y de personas pobres se estima con la metodología de las “líneas de pobreza” (LP) que calcula el Instituto Nacional de Estadística. Se define una canasta de bienes y servicios básicos, se calcula el costo de comprarlos teniendo en cuenta sus precios. y se fija la línea. Los hogares que tienen un ingreso mensual por persona inferior a la línea se consideran pobres, así como las personas que lo integran. La LP se calcula cada mes y aumenta principalmente por el aumento del precio de los alimentos.
Desde 1993 hasta 2001 las personas pobres eran 17 por ciento de la población y en 2008 fueron 22 por ciento, lo que significa aproximadamente 165 mil personas pobres más que antes de la crisis.
En abril de 2010 para no ser pobre se precisa un ingreso de 6.015 pesos por persona por mes, en Montevideo, y de 3.764 pesos en las ciudades del interior del país.
Es posible reducir el número de personas pobres por dos caminos: aumentando los ingresos de estos hogares o reduciendo el costo de los bienes y servicios de esa canasta.
El aumento de los ingresos se logra si hay más personas trabajando, si aumentan los ingresos de los que ya lo estaban haciendo, si aumentan las transferencias de ingresos a esos hogares (sistema de salud, asignaciones, pensiones a la vejez) o las pasividades.
El aumento del número de personas trabajando no fue suficiente para reducir la pobreza a niveles sin precedentes. Es poco probable que los hogares pobres mejoren sus ingresos por la incorporación de más personas al trabajo. si se quiere que los niños y los jóvenes asistan al sistema educativo y que los jubilados no vuelvan a trabajar “en negro”.
El camino es indexar los ingresos más bajos para que aumenten más que la línea de pobreza: a) el salario mínimo nacional y del servicio doméstico; b) la jubilación mínima y la pensión a la vejez; c) las transferencias (asignaciones, pensión a la vejez) hacia los hogares pobres: d becas para los menores de 18 años para que puedan estudiar sin que sus familias pierdan ingresos.
Se complementa con la reducción de los precios de los alimentos, que se transformaron en un problema social y generan una contradicción: el mayor precio mejora las condiciones de vida de los productores familiares pero deteriora las de los consumidores de bajos ingresos. Las importaciones bajan los precios pero deterioran los ingresos de los productores, y si se acepta el aumento de precios se beneficia en mayor medida a los productores de mayor nivel de actividad.
La superación de esta contradicción compatibilizando los intereses de los sectores populares se logra seleccionando una canasta de bienes y servicios de consumo popular que se pueda comprar con la Tarjeta Alimentaria y devolver el IVA como se hace con las tarjetas de crédito en los restaurantes, aumentando el monto de la Tarjeta Alimentaria y llevándola a todos los hogares pobres.
Esta instrumentación incrementa el salario real sin aumentar los costos laborales de las empresas, en proporción a la ocupación, y tiene una cobertura mayor pues aumenta también el poder de compra de las pasividades, las transferencias y los ingresos de otros sectores populares.
Es necesario definir una trayectoria, fijar metas intermedias que permitan evaluar los resultados y establecer un horizonte en el cual se aspira a alcanzar los objetivos. Por ejemplo: ¿en qué plazo se reducirá la pobreza a la mitad?, ¿en qué plazo se podrá eliminar la pobreza?, ¿en qué plazo se podrían resolver los problemas de vivienda?, ¿en qué plazo se podrían resolver los problemas de infraestructura y remuneraciones en la educación?
Los ministerios podrían presentar sus presupuestos preliminares estimando los recursos necesarios para alcanzar los objetivos. En una segunda aproximación, con la estimación del total de gasto posible se establecen las prioridades políticas para la distribución del gasto. Si los ministerios parten de las restricciones del gasto, nunca se sabrá cuáles son los objetivos, cuántos recursos requieren y en qué plazo se podrán alcanzar.
EL PAPEL DEL EQUIPO ECONÓMICO.
Durante el primer gobierno del FA el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, actuó como un primer ministro de hecho; anunciaba cuánto podían aumentar los salarios privados y el gasto público, alertando sobre las catástrofes que vendrían si no se aceptaban sus propuestas. El paso del tiempo demostró que su análisis tenía varios errores: a) los aumentos de salarios fueron mayores a los propuestos en las pautas, y el empleo, la inversión y el producto siguieron creciendo; b) la estabilización de precios se consideraba un objetivo al que se debían subordinarlas demás metas, y en 2007 la inflación debía ser un 4 por ciento anual; la inflación casi duplicó las metas del equipo económico y no impidió que siguieran aumentando la inversión y el PBI.
Como ha señalado el compañero Mujica, los funcionarios son servidores públicos. Esta afirmación incluye a los integrantes del equipo económico, y se agrega que están ocupando cargos por decisión del FA, que ganó la elección con el esfuerzo de miles de militantes anónimos. No aceptamos que tiren cifras como magos sacando conejos de la galera. Deben presentar alternativas evaluadas técnicamente, que sirvan de base para las decisiones políticas.
NOTAS
(1) “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2OO8-2OO9”, págs.. 362 a 364.
Tomado del semanario Brecha, 21/5/2010.

