Establecer como página de inicio

Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

 

 

¿Bancarrota?

Escribe: Angel Vera Lemos

No es el único, pero el Ministro Astori tiene particularmente molesta a buena parte de la militancia frenteamplista. ¿La razón? El posibilismo parece haberse convertido en una enfermedad adictiva en el gobierno frenteamplista. Lo peor es que los enfermos no se perciben como tales. Justifican o niegan su condición. Y esto puede llevar a la misma fuerza política al desastre. Podríamos preguntarnos: ¿De qué desastre hablamos si estamos en el gobierno? ¿Qué desastre si las encuestas muestran que la opinión pública aprueba la gestión del gobierno[1]?

Advertía Atilio Borón en abril del año pasado:

“Ante la dificultad objetiva y subjetiva de la revolución, rasgo que caracteriza al momento actual no sólo de Brasil sino de toda la región, una mal entendida cordura impulsa a contemporizar con los adversarios y a buscar en los entresijos de la realidad alguna pequeña ruta de escape que evite una capitulación tout court. El único problema con esa estrategia es que la historia nos enseña que después es imposible evitar el tránsito del posibilismo al inmovilismo y, luego, a una catastrófica derrota.” [2]

En marzo del 2004 escribimos un ensayo que actualizamos ligeramente en noviembre. Ahí decíamos entre otras cuestiones obvias: “O se limitan y congelan las aspiraciones de las grandes mayorías a las necesidades del actual patrón de acumulación o se profundiza el proceso de democratización y transformación de la sociedad”[3]. Ahí planteábamos los escenarios que en aquel momento se podían prever. Parece imprescindible volver continuamente sobre lo aparentemente obvio.

En otro ensayo que hicimos conjuntamente con Alfredo Falero, publicado en el libro “Uruguay Hoy”, razonábamos: Toda salida efectiva del llamado “neoliberalismo” requiere un nuevo modelo de acumulación. Y un nuevo modelo de acumulación supone en primer lugar un estado con la capacidad de promover otras articulaciones, alianzas o constelaciones de clase diferentes a las actuales.  Pero también se requieren actores en el terreno de la sociedad civil capaces de impulsar alternativas.” [4]

Hoy vivimos la situación de inflexión que esperábamos entonces y en la que adquieren grave actualidad las advertencias de Borón. ¿A qué desastre nos referíamos al comienzo de esta nota? A que ha llegado el tiempo de preguntarnos si el Presidente Tabaré Vázquez -el Frente Amplio- está gobernando con la partitura programática frenteamplista o si está gobernando con la partitura de otros. Para buena parte de la militancia esta última "alternativa" significaría lisa y llanamente la bancarrota del proyecto popular frenteamplista.  

Lamentablemente, el Ministro Astori, desde la última Búsqueda, se ha convertido en el apóstol de esa bancarrota.

Montevideo, 8/01/2006.

[1] FACTUM  asigna un 66% de aprobación.

[3] Numeral quinto en La crisis social y los dilemas tácticos de la izquierda uruguaya,  http://www.pvp.org.uy/crisis-social-tactica-izquierda-uruguay.htm.

[4] En TRANSFORMACIONES SOCIALES Y CAMPO POPULAR EN URUGUAY:  CONSTRUCCIÓN DE ALTERNATIVAS Y ESCENARIOS POSIBLES, http://www.pvp.org.uy/campopopularyestrategia.htm y disculpen la auto referencia en reiteración real.

PVP - Partido por la Victoria del Pueblo - Frente Amplio - Uruguay