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Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

A Moisés Larrañaga: votaremos con memoria

Por MILTON ROMANI GERNER

"Hay un nuevo Uruguay que nos está esperando. Venga. Yo sé dónde queda..."

Moisés guió al pueblo judío desde la esclavitud en Egipto hacia la tierra prometida. Padeció en el desierto, habló con Jehová que le entregó las tablas con los mandamientos. Cuando llegó al Mar Rojo, separó las aguas. El guapo Larrañaga, ahora devenido profeta, parece haber elegido esta imagen bíblica en su spot publicitario. El nos va a guiar al "nuevo Uruguay" que está en un lugar mítico, porque él y sólo él sabe dónde está. No se lo dijo Dios. Lo sabe porque es guapo y chau. Nosotros, una manga de giles que ni sabemos, ni podemos encontrar el camino.

Padecer, eso sí, padecemos. Por eso cuando votemos, ejerceremos nuestra memoria para liberar muchas cadenas que hoy nos esclavizan: salarios miserables, trabajo chatarra, seguro de desempleo y asignaciones insuficientes, trabajo en negro... Sin profetas, con conciencia y protagonismo. La analogía con el profeta es exagerada y hasta ridícula.

Moisés-Larrañaga no padeció nada. Por ahora apenas ganó una interna con un contrincante de cuarta. Separó aguas, eso sí. Ahora todo/as lo/as trabajadore/as contamos con él para luchar por un Seguro de Desempleo que nos cubra por tres años y sea el 85% del salario. No la porquería que tenemos ahora. Gracias, no lo habíamos visto antes. Lo más revolucionario: contemplará no sólo los despidos o los cierres de fábrica. ¡Bastará con la simple renuncia del trabajador! Nada más.

Esto le dará una dinámica especial al mercado laboral. Un incentivo nada despreciable para que busquemos mejores oportunidades, cubiertos durante tres años por el Seguro Moisés-Larrañaga.

Los que quieran emprender una carrera corta, o terminar sus estudios, tendrán en esta ley (que sin lugar a dudas llevará su nombre pues no admito ruindades y mezquindades en esto) un amparo inestimable. ¿Contaremos con su voto senatorial para aumentar considerablemente los salarios docentes, habida cuenta de las dificultades hogareñas de quien tendría que sobrevivir sólo con ese ingreso?

Salarios miserables, trabajo chatarra es la nueva esclavitud que abunda en este país.

Me impactó una noticia que salió en este diario. No tuvo beneficio en los canales privados, ni en las radios de Andebu, ni en los periodistas especializados. Forma parte de lo naturalizado. Tanto como esas filas interminables de gente pedaleando para llegar a los laburos en bicicleta, porque el jornal no rinde si hay que pagar boleto.

La Mesa del PIT-CNT estuvo tratando la situación de los trabajadores de la empresa Califa (ya el nombre da para pensar). Realiza en forma tercerizada la limpieza de los locales del BPS. Es decir del organismo que debe velar y proveer seguridad social a nosotros. Bueno, esa empresa, como muchas que ganan ¿o no? "licitaciones" en organismos públicos, contrató limpiadores y limpiavidrios a $11 y $14 la hora. A juzgar por lo que se paga en este mercado de esclavitud, es una buena paga. Miles de limpiadoras y guardias de seguridad ganan mucho menos. Cuando los trabajadores de Califa fueron a cobrar, les habían liquidado a $8 la hora. Se organizaron para reclamar. La respuesta: despidieron a seis. Para ellos como para miles de trabajadores no existe la negociación colectiva, ni derecho a agremiarse, ni fuero sindical. Nada. El futuro gobierno de Tabaré y el Frente Amplio es la garantía que nuestros derechos serán contemplados. ¿Saben por qué? Porque el Frente Amplio no tiene profetas. Lo formamos organizaciones obreras y sindicalistas que hace años luchamos por esto. El futuro Ministerio de Trabajo progresista será un amparo a estos derechos, un estímulo para que los trabajadores se organicen. El protagonismo de los trabajadores, a su vez, será un escudo social para la fortaleza de un gobierno progresista. No sé si es la tierra prometida, porque ella se construye con nuestra memoria, nuestra lucha y organización. Para liberarnos de la esclavitud no hay promesas, sólo afirmar que seremos los protagonistas.

CAMBIO CON MEMORIA es romper con la impunidad, también en esto. El primer paso en este largo desierto es un VOTO CON MEMORIA.

Que así sea.

Tomado de La República, 7/9/04.