Establecer como página de inicio

Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

URUGUAY: BREVE HISTORIA DE UN PRESIDENTE GENEROSO Y SU RADIOSENADOR

Escribe: Carlos Peláez (Siete Días/Maldonado)

Cuando era presidente de la República, Julio María Sanguinetti otorgó frecuencias de radio a su hijo Julio Luis; a la madre de un hijo del senador del Foro Batllista (el sector del Partido Colorado por él liderado) Wilson Sanabria; a su ex ministro de Turismo, Benito Stern y al evasor fiscal Aram Rupenian.

En los últimos días se conoció la preocupación sobre el futuro de la democracia y la libertad expresada por el líder del Foro Batllista y ex presidente, Julio María Sanguinetti y por el senador del mismo sector, Wilson Sanabria. Su preocupación ante la posibilidad de que un nuevo gobierno haga cumplir la ley de Radiocomunicaciones y/o eventualmente atente contra la libertad de prensa, nos propone profundizar una mirada crítica sobre el accionar de ambos en el pasado inmediato, para entender si la misma revela una sana intención o por el contrario se trata de un ardid con el que pretenden mantener los privilegios obtenidos desde el poder y la consecuente impunidad. Nada mejor que una campaña electoral para revelar la calidad humana de nuestros hombres públicos. El elector debería preguntarse si esos seres tan preocupados por la gente, por las libertades, por la democracia, son los mismos que desde alguna responsabilidad de gobierno han provocado el descrédito histórico del que gozan.

Haría bien en preguntarse el elector si es éticamente correcto que quienes son responsables de su hambre durante casi cinco años, en plena campaña electoral organicen actos asado con cuero mediante o repartan milanesas y refrescos antes de oír a su líder. Haría bien el Partido Colorado en preguntarse si la pérdida de las 2/3 partes de los votos que obtuvo en 999 - 649.000 entonces con los casi 200.000 que le adjudican hoy las encuestas - sólo tiene que ver con la devaluación brasileña, con la crisis argentina y el ingreso de la aftosa, o por el contrario tiene más que ver con el agotamiento de los ciudadanos ante el aprovechamiento personal que algunos dirigentes y gobernantes han hecho del ejercicio de la función pública.

No hace falta ningún documento para demostrarlo, sino mas bien memoria y

ojos: memoria para recordar como vivían antes de asumir y ojos para ver lo tanto que repuntaron económicamente durante el ejercicio de su cargo. Una injusticia evidente ante los ojos de tanto desocupado, de tanto hambriento, de tanto emigrado, de tanto despojado del dinero ahorrado con años de sacrificio. "Si no le decimos la verdad a la gente, horas difíciles van a venir para el futuro del país", reitera Sanabria una y otra vez en sus audiciones radiales emitidas por varias frecuencias. Pues bien, aceptemos el desafío del senador y reiteremos una verdad a prueba de cualquier desmentido, documentos en mano, para comprender qué es lo que está defendiendo realmente el cuestionado parlamentario forista. Y si de libertad de prensa se trata, veamos para qué la quieren.

AVENTURAS DE UN RADIOSENADOR

En 1999, poco antes de culminar su segundo mandato presidencial, Julio María Sanguinetti adjudicó decenas de nuevos permisos para operar frecuencias de radio, fundamentalmente en la banda de FM. Muchas de ellas terminaron en manos de personas indicadas por el entonces presidente del Directorio del Partido Nacional, Alberto Volonté. Tal el caso de las adjudicadas al periodista Néber Araujo, las que exactamente cinco años después pasaron a manos de una Iglesia Adventista. El favorecimiento a amigos y correligionarios se multiplicó en todo el país. Pero Maldonado es un ejemplo de ese aprovechamiento inmoral del poder. Marche una para el Ministro de Turismo. Benito Stern, por entonces Ministro de Turismo y notorio dirigente nacional del Foro Batllista, integró junto a José Briano la empresa Ikunal S.A. a la que se adjudicó la frecuencia 93.5, cuyo nombre de fantasía fue Gorlero FM. Ubicada en un local de las Torres del Triángulo, la operaron apenas tres años y mucho antes de los cinco que marca la ley la vendieron a la familia Basso, propietarios de la montevideana Azul FM.

Otra para Rupenian. Al mismo tiempo se otorgó la frecuencia 94.3 a Berch Rupenian, hermano de Aram, ambos licenciatarios de la 94.5 en Montevideo, Concierto FM. Los Rupenian habían sido observados por lo menos dos veces por la ex Dirección de Comunicaciones por retransmitir Concierto FM de Montevideo en Punta del Este, empleando equipos no autorizados. Aún así se les premió con otra frecuencia para que pudieran realizar el duplex sin inconvenientes. Los Rupenian son propietarios además de Radio Independencia en AM, Radio Uno de Punta del Este y operan en sociedad otras FM en el interior. Tienen a su vez sociedad con los propietarios de la 89.5 Global FM y la 88.7 Milenium FM en Maldonado. Esto es un secreto a voces y ya fue denunciado por nosotros en un extenso informe sobre quienes son propietarios de radios en este departamento, difundido en el programa Cable a Tierra que se emitía por la entonces Láser FM, hoy Global. Esta situación está en conocimiento de la URSEC, así lo señalaron a éste cronista dos inspectores del organismo, pero "son tantas las presiones políticas que nada se puede hacer al respecto", dijeron las fuentes.

Sin embargo hay un dato de la realidad que no podía ser desconocido por el ex presidente Sanguinetti. Aram Rupenian era socio de Ernesto Laguardia - ex secretario privado del entonces primer mandatario - de Pablo Boselli y de Bebo Bianchi, junto a otros. Estos dos últimos fueron procesados y presos después que la Justicia comprobara la falsificación de documentos públicos y la evasión fiscal. De acuerdo a declaraciones públicas de Bianchi, "el senador Sanabria se reunía permanentemente con Rupenian y Laguardia". En una sentencia de 1997, el juez penal de 4º turno José Balcaldi, estableció que "este grupo defraudó al Estado en una cifra estimada en cuatro millones de dólares", mediante una maniobra de tráfico de facturas para la organización de mega espectáculos. Pero la Justicia nada puede hacer en un caso de defraudación fiscal si no media denuncia de la DGI. Cosa que ocurrió con "las mojarritas" Boselli y Bianchi, pero no con "los tiburones" Laguardia, Aram Rupenian y Jorge Giachino. Cualquier funcionario de Impositiva sabe que los sucesivos directores de la DGI, cajonearon el expediente hasta que llegó el contador Eduardo Zaidensztat.

Entonces el expediente "se movió", apenas, y fue derivado a un juzgado adonde Rupenian tendrá que responder. Pero además se investiga un crédito de 700.000 dólares otorgado por el Banco República contra la garantía de una propiedad cuyo valor no supera los 200.000 dólares. Todo el mundo sabe que Berch y Aram son socios. Aún así se le otorga una frecuencia y se le permite vender otra a un evasor fiscal, según lo estableció el juez Balcaldi. Hasta hace dos años eran los operadores radiales más poderosos gracias a sus vínculos con el poder. Hoy, jaqueados por embargos varios y juicios civiles, se han insolventado aunque continúan controlando las emisoras de su propiedad a través de sociedades fantasmas. De acuerdo a la moda imperante de la "biblia junto al calefón" organizaron un par de fiestas de cumpleaños del intendente de Montevideo Mariano Arana, seguramente en acuerdo con el amigo de ambos Mario Arean. También pagaron 100 dólares por cabeza para almorzar con el "Pepe" Mujica. Pero no hace muchos años fueron socios en FM del Plata de Miguel Sofía, un ultraderechista ex integrante del Escuadrón de la Muerte, actualmente propietario de varias emisoras y cuya esposa está por ganarle al Estado un juicio por varios centenares de millones de dólares por otra adjudicación, en este caso para TV Cable, en el departamento de Canelones. Así se han construido fortunas.

Y ya que estamos, marchen otras para Sanabria. Si de fortunas hablamos, seguramente afortunada fue la señora Sandra Pérez San Martín, hija de un veterano periodista carolino. Primero conoció a Sanabria; después ocupó un cargo en el despacho senaturial de Hugo Fernández Faingold, actual embajador uruguayo en EE.UU.; después operó una representación de Adidas en el Paseo Real de Maldonado, cuando su distribuidor para Uruguay era el ex Forista y ex presidente del BHU, Julio Kneit. En el medio la señora tuvo un hijo con el senador Sanabria, que nació el día de las elecciones de 1994. El 7 de agosto del año 2002, el diputado socialista Guillermo Chifflet cursó un pedido de informes al Ministro de Defensa Nacional, Yamandú Fau, con el que pretendía saber "la nómina de emisoras de AM y FM registradas en el país; el nombre de quienes figuran como concesionarios y fecha de las adjudicaciones y si se ha comprobado la nacionalidad de todos ellos, como indican las normas".

Fau respondió el 9 de enero del 2003 y la respuesta no tiene desperdicios. De ese documento surge que la frecuencia 90.1 FM Gente fue adjudicada a la empresa Turul S.A, cuyos integrantes eran en 1999 Alexis Cadimar Silvera y Sandra Pérez San Martín. Esa frecuencia operó ilegalmente en Maldonado hasta el año 2003, ya que en principio había sido adjudicada a la ciudad de Piriápolis. Su presencia en la capital departamental provocó interferencias a varias emisoras locales, algo no permitido por la ley respectiva. Finalmente debieron trasladar los equipos a Pan de Azúcar, pero recién lo hicieron cuatro años después. Sandra Pérez se desempeñó durante tres años como gerente comercial de la radio, pero luego se retiro. Hoy la página web de la Ursec no dice nada respecto a un posible cambio en la sociedad adjudicataria.

Según fuentes familiares y documentación exhibida a este cronista, Sanabria se asoció en 1995 a FM Aspen, cuyo director es Eduardo Lamaison. Además, según las mismas fuentes, el senador "tiene intereses en FM Milenium". A su vez la FM News en la frecuencia 95.1, está a nombre del escribano Luis Malo y del contador Jorge De León Meneses, señalados por varias fuentes políticas coloradas como "testaferros de Sanabria". Finalmente la frecuencia 106. 5 Cadena del Mar, que transmite en simultáneo con FM Gente, figura como adjudicada a Roberto Fernández Graña y Gustavo Barceló, este último responsable de la campaña propagandística del senador para las internas de 1999. Actualmente está contratado con un cargo 10C en la Dirección de Comunicaciones municipal y dirige un programa radial que se emite en las mañanas de FM Milenium. Pero no son pocas las fuentes que han establecido que al frente de Cadena del Mar, que posee otra frecuencia en Colonia, se encuentra Francisco Sanabria, hijo del parlamentario.

TRES PARA EL NENE.

En 1995 Sanguinetti otorgó tres frecuencias radiales a testaferrros de su hijo Julio Luis Sanguinetti, entonces integrante del Grupo Tres editor de revistas y libros. Se trataba de las frecuencias 97.9 de Montevideo; 102.5 de Punta del Este y la 90.9 de Colonia. Pero a mediados de 1999 fueron vendidas en 1.800.000 dólares al empresario Luis Calachi por el propio Julio Luis en una reunión realizada en la casa presidencial de la avenida Roosevelt.

QUÉ DICE LA LEY

El artículo 161 de la ley 17.060, "referida al uso indebido del poder público (corrupción)", configura el delito de "conjunción del interés personal y del público", establece: "El funcionario público que, con o sin engaño, directamente o por interpuesta persona, se interesare con el fin de obtener un provecho indebido para sí o para un tercero en cualquier acto o contrato, será castigado con pena de seis meses de prisión a tres años de penitenciaría, inhabilitación especial de dos a cuatro años y multa de 10 UR (diez unidades reajustables) a 10.000 UR (diez mil unidades reajustables). Constituye circunstancia agravante especial que el delito se cometa para obtener un provecho económico para sí o para un tercero". A partir de esta información corroborable con documentación vale preguntarse si Sanabria ¿estará genuinamente preocupado por el futuro de la libertad en general o sencillamente le preocupa su futuro y su libertad?