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Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

 

 

RICARDO EHRLICH, INTENDENTE DE MONTEVIDEO.

'Es inadmisible que un casino dé pérdidas'

Entrevista de  Nelson Díaz.

En el cuarto período sin interrupción de un gobierno municipal de Montevideo en manos del EP-FA-NM, intenta reformular el rol del departamento. Para esto, dice que intentará plasmar programas de desarrollo productivo y económico, sin dejar de lado la inclusión social de los habitantes más carenciados.

Usted tiene una formación científica que poco tiene que ver con la política. Si tuviera que hacer un balance desde el momento en que asumió, ¿cómo cree que ha cambiado su cabeza en este nuevo rol de administrador de todos los montevideanos?

Es una buena pregunta. Digamos que no tuve demasiado tiempo para hacer balances. De lo que no hay duda es de que mi vida cambió mucho. Como intendente tengo una alta exposición, que no tenía como científico o decano de la Facultad. En cuanto a lo que tiene que ver con mi propio trabajo como científico y con mi desempeño como intendente, creo que las distintas formaciones y capacitaciones que una persona adquiere a lo largo de su vida de alguna manera tiñen su quehacer, la forma de aproximarse a los problemas, plantearlos y buscarles soluciones. Creo que mi trabajo como científico está tiñendo mi forma de asumir los desafíos y los problemas de la Intendencia.
Los últimos tres períodos de administración municipal fueron del EP-FA. Durante ese tiempo la izquierda esgrimió que si la Intendencia no tenía más ejecutividad en algunos proyectos se debía a que el gobierno nacional, en manos de los partidos tradicionales, marginaba a la comuna progresista. Hoy ese razonamiento no es válido. Usted está al frente del primer gobierno municipal del EP-FA-NM con un gobierno nacional de izquierda.
Lo cual nos coloca en una situación particular y con responsabilidades singulares. Primero, porque luego de quince años de gobiernos progresistas en Montevideo se ha acumulado una experiencia importante, con formación de personas y desarrollo de una institución como es la Intendencia de Montevideo, que también se ha vinculado con la ciudadanía. Todo eso hoy coloca a la comuna y al nuevo equipo municipal en condiciones muy particulares para poder trabajar. Al mismo tiempo, el hecho de que haya un gobierno nacional progresista plantea un nuevo escenario donde las responsabilidades del gobierno municipal de Montevideo son mayores y los desafíos tienen que ser de mayor proyección. En ese sentido las administraciones del hoy presidente de la República, Tabaré Vázquez, y del actual ministro de Vivienda, Mariano Arana, se caracterizaron por una apuesta humanista, reflejada en políticas sociales que dieron prioridad desde policlínicas municipales hasta merenderos en los barrios más carenciados.

¿Cómo piensa usted continuar esa vertiente?

La situación de emergencia social aún persiste. Las cifras de exclusión son conocidas por todos. Nosotros hablamos frecuentemente del desafío que implica la fractura social y de la importancia de desarrollar políticas de inclusión. Más allá de la necesidad de desarrollar políticas integradoras, nos hemos referido a que no sólo tenemos una fractura que separa a la sociedad sino que también ha ocurrido una fragmentación social en un contexto muy particular. En las últimas décadas se ha vivido un cambio civilizatorio en lo que ha sido el desarrollo de la globalización y, por otro lado, la revolución a nivel científico tecnológico que ha generado un profundo impacto en los medios de comunicación e información. Esos cambios han traído consigo nuevos valores y referentes, que han producido efectos importantes en todas las sociedades. Dentro del contexto social y económico que nosotros vivimos, entendemos que esos cambios fueron acompañados de un proceso muy importante de fragmentación social, de aislamiento de sectores sociales y de personas. Esto afecta a jóvenes, atraviesa la problemática de género y afecta a adultos mayores. Creemos que en esta etapa es tremendamente importante asumir el desafío de inclusión social al mismo tiempo que el de integración, recomponiendo el tejido social. La gestión de emergencia tiene que ir acompañada de una propuesta muy enérgica de desarrollo de la calidad de vida y de la integración social. Otros objetivos, que han sido asumidos con energía en los períodos anteriores y que hoy, frente a las responsabilidades que asume el país y particularmente la capital, cobran una significación particular.

¿Por ejemplo?

La capitalidad de Montevideo en relación al conjunto del país. El futuro de Montevideo depende de su capacidad de integrarse al conjunto del país y de desarrollar iniciativas y políticas que lo vinculen y complementen con el resto de las intendencias. Al mismo tiempo, aparece con singular fuerza Montevideo en la proyección regional como un actor privilegiado en lo que tiene que ver con la capitalidad del Mercosur. No nos olvidemos de la propuesta reciente de la instalación del Parlamento del bloque regional en nuestra ciudad. Eso nos debe llevar a poner énfasis en un proyecto de ciudad que se integre al país y a la región. Pero, al mismo tiempo que hablamos de desarrollo humano y social, de un departamento integrado y abierto a la región y al mundo, entendemos que es el momento de poner el acento en programas de desarrollo económico y productivo. Estamos convencidos de que, en estas épocas, son objetivos que forman parte de las responsabilidades de los gobiernos locales y que éstos deben interactuar en esta temática con el gobierno nacional.

¿Cuáles serían estos programas?

Hay un programa central tendiente a pensar en un desarrollo humano y económico del departamento, que se inscriba dentro de un proyecto de sustentabilidad ambiental importante. Esto no es limitado a Montevideo, sino que debería formar parte de un proyecto nacional que vaya en ese sentido. Pero en lo que tiene que ver con las responsabilidades departamentales, lo vemos traducido en cómo vemos los programas de saneamiento proyectados hacia el futuro. Actualmente se está terminando el tercer programa de saneamiento, lo cual coloca al departamento en muy buenas condiciones, y hay una serie de tareas que van a seguir completándose durante el período actual.
También pondremos énfasis en algunos aspectos vinculados al saneamiento y el impacto sobre cuencas, como el caso de los arroyos Carrasco, Malvín, Pantanoso y Miguelete, donde ya se está trabajando. Estas cuatro cuencas nos preocupan, así como la cuenca del río Santa Lucía, donde habrá que desarrollar un programa de gestión. Dentro de este proyecto de departamento que se desarrolle de forma armoniosa con el ambiente vamos a hacer hincapié en todo lo que tiene que ver con la clasificación y el destino final de los residuos, lo que está muy vinculado al tema de los hurgadores. Aquí hay una serie de planes que entendemos tienen que llevar a colocar a Montevideo en un contexto de sustentabilidad ambiental.

¿Y en materia de transporte está previsto algún cambio? Es un tema que, históricamente, ha estado en el debe en todas las administraciones comunales. Y el usuario se sigue quejando de que el servicio es caro y poco eficaz.

Sin duda. Entonces lo que hay que hacer es todo lo contrario: un transporte que tienda a abaratar los costos y que sea efectivo y de calidad, de manera de atraer a nuevos usuarios. Por eso está previsto, en materia de desarrollo urbano y territorial, que el transporte y la red vial tengan modificaciones importantes. La ciudad tiene que mejorar su red vial y el transporte, que es un factor muy importante como integrador de la sociedad. En ese sentido existe una serie de iniciativas, de hecho se está trabajando desde hace tiempo con los trabajadores y las empresas de transporte, lo que ha permitido que el transporte siga activo y evolucionando, incluso cuando ha estado al borde del colapso por la fuerte disminución de la venta de boletos. Hoy se está planteando la' introducción de algunas tecnologías como el sistema de boletos electrónicos y el control satelital de unidades, que permitirá un control eficaz de los servicios. También estamos pensando en la instalación de sendas exclusivas para los autobuses, lo que permitirá acelerar los recorridos. Finalmente, las intervenciones sobre la ciudad van a ser completadas por una serie de otras iniciativas como el traslado del Mercado Modelo a La Tablada y calificar zonas de la ciudad para atraer gente a áreas que se han vaciado y volver a recrear los barrios. También se prevén inversiones privadas importantes, que van a tener mucho impacto, vinculadas a la proyección regional que está adquiriendo Montevideo.

¿Cómo cree que tomará Adeom estos cambios? El sindicato municipal ha sido una especie de piedra en el zapato para las administraciones municipales del Encuentro Progresista cuando, generalmente desde los partidos tradicionales, se acusaba a la izquierda de manejar los gremios.

Es una pregunta oportuna. El otro tema central en la propuesta del gobierno departamental, que tiene que ver con el proyecto de descentralización participativa y que fue iniciado durante el primer quinquenio del gobierno progresista y en este momento se encuentra en una etapa de dar un salto adelante. Para esto se implementará la participación ciudadana, reforzando la capacidad de gestión descentralizada. Estamos instrumentando una forma complementaria, adicional de lo que es el presupuesto participativo con ejecución a nivel zonal. Esto fue discutido recientemente en un foro que organizamos; al mismo tiempo, hemos invitado a los vecinos, así como a fuerzas sociales, sectores empresariales y políticos, a confeccionar lo que llamamos "Agenda Montevideo", un proyecto de departamento que permita seguir políticas municipales a largo plazo. Pero vuelvo a la pregunta acerca del relacionamiento con el sindicato. Le hemos damos una gran importancia a la vinculación con el sindicato. Creemos que la Intendencia puede cumplir plenamente sus funciones si hay una interacción muy buena entre las autoridades y los trabajadores municipales. Hay temas de comunicación que tenemos que asumir con mucha energía que no están muy resueltos en nuestra sociedad en general y que también afectan lo municipal. La relación con el sindicato ha implicado recrear un espacio de diálogo, lo que nos ha conducido a unos primeros niveles de acuerdo que se tradujeron en las actualizaciones salariales de octubre.
Ahora el sindicato nos hizo llegar una plataforma de propuestas para ser consideradas en el próximo presupuesto quinquenal. Esto ha sido tema de una serie de intercambios de ideas con el gremio en los cuales, como es natural, hubo puntos de acuerdo y de disenso. Como en otras oportunidades, mantendremos una puerta abierta al diálogo permanente, buscando soluciones que deben ser negociadas.

Y como administrador de la comuna, ¿le preocupa la ola de juicios contra la Intendencia de parte de los trabajadores?

Sin duda. Nos preocupan las distintas consecuencias que puedan tener desde el punto de vista financiero para la institución. Hemos analizado distintas alternativas, pero es muy difícil hacer previsiones antes de que haya algún resultado judicial. Lo que sí es claro, y creo que totalmente legítimo, es que exista total independencia de los gremios, en este caso el municipal. La defensa de los intereses de los trabajadores es un aspecto tremendamente importante.

Cuando el actual secretario general de Adeom, Eduardo Platero, hizo su rentrée a la arena sindical, se habló de que era para 'bajar la pelota al piso' en busca de mejorar el relacionamiento entre gremio e Intendencia.

Creo que en las últimas elecciones del sindicato hubo un fenómeno sustantivo: la muy alta participación, lo cual demuestra que hay un sindicato que está buscando su consolidación, su proyección al futuro, y que está asumiendo con mucha energía lo que es su responsabilidad en la defensa de los derechos de los municipales. Al mismo tiempo, entiendo que hay una preocupación desde los trabajadores y las autoridades por darle a la población una señal positiva y establecer puentes fluidos de diálogo.

Desde que usted asumió no ha sido objeto de grandes críticas desde la oposición, exceptuando, a mi entender, el tema del déficit de los casinos municipales. Deben de ser los únicos casinos del mundo que dan pérdida.

No, no son los únicos casinos que dan pérdidas. También hay que decir que es inadmisible que un casino dé pérdidas. Sin duda que es un problema serio. En nuestra exposición en la Junta Departamental hicimos una especie de resumen histórico que permitía entender cómo se llegó a esa situación que evoluciona desde comienzos de los noventa. Ahí, progresivamente, aumenta el nivel de los egresos y disminuyen los ingresos hasta que a fines de esa década ambos se igualan. En ese período ocurrieron varias cosas, aparecen nuevas modalidades de juegos, sustituyéndose el juego tradicional de paño por las máquinas. Aparecen nuevos casinos en Montevideo y se crea un contexto distinto, al cual se va respondiendo con una serie de iniciativas, entre ellas la inclusión de máquinas, arrendamientos con distintos sectores privados y una fuerte apuesta a lo que debería ser el buque insignia de los casinos municipales: el Hotel Casino Carrasco. Cuando se crean los casinos no municipales en Montevideo se puso un canon que se debe aportar a las arcas de los municipales, el que entendemos no debe ser puesto en la columna de los ingresos.. Los casinos municipales tienen que generar ganancias genuinas. La respuesta que tenemos a esta situación es un plan de negocios, una nueva política comercial, una estructura gerencial adecuada, un control de los egresos y una política tendiente al aumento racional de los ingresos. Estamos trabajando en una comisión integrada por personal de nuestro gabinete y trabajadores de los casinos en el tema de egresos e ingresos.

Hay que buscar una propuesta atractiva. En Uruguay, todas las formas de juego legales producen unos doscientos millones de dólares de ganancias al año. Prácticamente la mitad de estas ganancias están localizadas en Montevideo, un ochenta por ciento de las cuales sería por conceptos de casinos y un veinte por ciento aproximadamente pertenece a los casinos municipales. Hay que pensar en nuevos ingresos, es decir, en una propuesta propia de los casinos municipales, con cierta fidelidad del público y atractivo turístico, en equilibrio con las otras propuestas que existen en la ciudad y en el país.
El mercado del juego es acotado y me parece que no es el objetivo crear una ciudad o un país con ese perfil, por lo cual Montevideo debe asegurarse su parte en forma digna. Esos fondos que se generen deben tener un destino social muy claro.

Tomado de Caras y Caretas, 16/12/2005.

 

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