| Partido por la Victoria del Pueblo | ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD |
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Pablo Chargoña:
"Uruguay debe terminar con la cultura de la impunidad"
"Hasta ahora no hemos encontrado de
parte del Poder Ejecutivo una investigación a fondo que nos permita saber
concretamente si estamos en presencia de oficiales que quieren superar el pasado
de la Doctrina de la Seguridad Nacional o no", dijo el abogado de la familia de
Washington Barrios.
Como se sabe, por este caso, han desfilado varios
represores, torturadores y asesinos por el Juzgado de Misiones y 25 de Mayo
En esta entrevista, el doctor Pablo Chargoña habla
sobre la necesidad de anular la Ley de Caducidad, la situación hoy de los
represores y los alcances de la Justicia.
También cuestiona los zigzaguees y matices de varios
gobernantes en un tema que considera de principios
Los militares que están involucrados en desapariciones,
en violaciones a los Derechos Humanos están declarando ante los juzgados.
Nuestro compañero Diego Martínez habló sobre este tema con el Dr. Pablo
Chargoña, que es el abogado de la familia de
Washington Barrios, caso por el
cual han desfilado en los últimos días varios cóndores uruguayos ante el Juzgado
Penal de 19 Turno.
- ¿Cómo definir la etapa
actual respecto a la comparecencia de violadores de DDHH ante la Justicia?
- Estamos en una primera etapa, está todo por
hacerse en realidad, se está comenzando, tratando de dejar atrás 20 años de una
impunidad cerrada, que fue provocada no sólo por la Ley de caducidad sino por
decisiones políticas muy cerradas y consistentes durante muchos años. Y la
justicia es un valor irrenunciable.
¿Por qué se reclama cárcel para los represores y los
violadores de los derechos humanos? Porque de otra manera no se afirma el valor
de los derechos humanos. Si el mensaje es que el peor criminal, el terrorista de
Estado, el que utiliza la impunidad de su condición de agente estatal queda sin
castigo, entonces el mensaje es: el delito se puede cometer desde el poder. Eso
constituye una grave falta, error, defecto, pecado de las sociedades
democráticas.
Entonces, ninguna sociedad puede renunciar al
valor de la justicia que, por otra parte la verdad-y la justicia son dos
elementos ligados, no es posible lo uno sin lo otro. Se nos hizo creer durante
mucho tiempo que era posible renunciar a la justicia, obtener alguna parte de la
verdad, pero eso no es así.
- Hoy hay un gobierno que siempre tuvo un discurso de protección a los DDHH y de condena a quienes los violaron; y se esperaban acciones, decisiones políticas para que los implicados fueran llevados ante la Justicia. ¿Existe ese compromiso en el gobierno progresista, sobre todo teniendo en cuenta que no se avanza en la anulación de la ley de Caducidad?
- Del punto de vista de la protección de los
Derechos Humanos hay que ser claros,, no se puede actuar considerando
estrategias de neutralización, de opiniones contrarias de los militares por
ejemplo. Eso no le sirve a la protección de los Derechos Humanos.
Con esto quiero decir que si bien hay algunos aspectos
favorables, notoriamente la localización de los restos de los desaparecidos, si
uno analiza lo que debe hacer el Estado, también en esa materia está todo por
hacer.
Por ejemplo: El Estado uruguayo, el Poder Ejecutivo, no
tiene solamente la obligación de localizar restos humanos, tiene la obligación
de investigar y no es lo mismo.
A mi entender esa investigación está pendiente, porque
la investigación supone explicar porqué estaba Chaves Sosa donde lo encontraron,
porqué estaba Fernando Miranda donde lo encontraron.
Y ese "porqué" implica la individualización de los
responsables, situación que desde el Poder Ejecutivo sigue pendiente.
No lo hizo, por cierto que ninguna de las
administraciones de Sanguinetti, ninguna de la administración de Laca-lle,
tampoco, la Comisión para la Paz -en la administración de Batlle- que no
individualizó ningún responsable. Al punto que fue curioso porque algunos de los
informes de la Comisión para la Paz hablaban de la OCOA, utilizando la sigla, ni
siquiera desarrollaban, el Organismo de Coordinación de Operaciones
Antisubversivas.
¿No
tenían nombres? ¿No había represores en el informe de la Comisión para la Paz?
No, no los había.
Había nombres de las víctimas pero no de victimarios.
Y en los informes del Poder Ejecutivo actual, que
básicamente consisten en haberle encomendado a los Comandantes en Jefe que
ampliaran el informe de la Comisión para la Paz, siguen sin aparecer esos
nombres.
Cuando el entonces comandante Ángel Bertolotti dice
donde supuestamente está la tumba de María Claudia García de Gelman -que no
está- no aparecen tampoco los nombres, la individualización de los responsables.
¿Es posible creer que ésta es una investigación
administrativa? No. Sin individualización no hay verdad histórica, no hay verdad
material. No se conoce desde el trabajo del Poder Ejecutivo lo que ocurrió en la
época del terrorismo de Estado.
Entonces, en ese
sentido está faltando.
Pero en el otro Poder del Estado, en el sentido del
Poder Legislativo, también está faltando. Por ejemplo, ¿la Ley de Caducidad
tiene que estar vigente? Los organismos internacionales dicen que es
incompatible con el Pacto de San José de Costa Rica, entonces ¿qué tiene que
hacer el legislador uruguayo? Compatibilizar la legislación interna al derecho
internacional de protección de los Derechos Humanos y eso pasa por anular la ley
de caducidad.
- Usted habla de anular, pero hay voceros del gobierno que hablan de interpretar la Ley de Caducidad. ¿Podría explicar la diferencia entre uno y otra opción?
- Desde el punto de vista práctico -lo digo como
abogado denunciante en causa de los derechos humanos- la interpretación no me
sirve absolutamente para nada, porque voy a tener en algunos casos a un fiscal
como (Ricardo) Moller que se va a afirmar en la noción de cosa juzgada, como lo
ha hecho en el caso Gelman.
Necesitamos también desde el punto de vista práctico,
forense, que al sistema judicial le llegue el mensaje del Poder Legislativo de
que la Ley de Caducidad se refuta inválida y que no puede ser aplicada. De lo
contrario vamos a tener enormes dificultades.
- Si se anula, ¿se desecharían todos los juicios amparados por esa Ley de Caducidad?
- Lo que pasa es que el concepto jurídico de anulación
supone la desaparición del acto que se anula, el acto legislativo en este caso.
La Ley de Caducidad se entendería no válida desde su origen, por lo tanto ese
tipo de argumentaciones no serían posibles de tener éxito.
Que alguien lo pudiera presentar, bueno, sí; siempre
alguien puede presentar argumentos, desde los oficiales nazis que iban contra el
tribunal de Nüremberg sosteniendo que eran inválidos los argumentos para su
juzgamiento, hasta lo de Pinochet. Siempre va a haber argumentos del otro lado.
Pero, del lado de la promoción de los derechos humanos
más eficaz, tenemos que ver no sólo las formas más prácticas para llegar a un
determinado resultado sino cuáles son las formas más adecuadas y más ajustadas
al derecho internacional de los derechos humanos. Y ahí, la Comisión
Interamericana de los Derechos Humanos no le está diciendo al Estado uruguayo
"interprete la Ley de Caducidad". Le está diciendo que la vigencia de la Ley de
Caducidad es incompatible con el derecho de los familiares de acceder a la
justicia.
No está diciendo interprétela de cierta manera,
restringida. Está diciendo sáquela del ordenamiento jurídico positivo, como se
lo dice al Estado uruguayo se lo dijo al Estado argentino que anuló las leyes de
Punto Final y de Obediencia Debida; y se lo dice a todos los Estados que en los
períodos post-autoritarios aprobaron leyes, como califica la Comisión
Interamericana, de autoamnistía, es decir, provocada por el propio violador de
los derechos humanos presionando para que el delito no sea castigado.
- ¿Por qué se dan este tipo de contradicciones en los discursos en el gobierno? Porque por un lado se habla de llevar a la justicia a los culpables y por otro, no se quiere anular la Ley ¿Qué hay detrás de esto?
- Se le podría preguntar a quien tiene la posición
zigzagueante o dudosa en la materia.
Una especulación posible es que se intenta neutralizar
ciertos reclamos a la interna militar que no ha sido superada como se pretende.
En primer lugar,
el .transcurso del tiempo no depura a las FFAA en ningún país, al contrario.
Sólo con el transcurso del tiempo, observando que las carreras administrativas,
que las carreras funcionales no han tenido la menor sombra....
Consúltese el legajo funcional del teniente coronel
José Gavazzo, no tiene mancha ninguna, del punto de vista administrativo ha sido
premiado por una carrera brillante.
El solo paso del tiempo no resuelve estos temas.
Si uno lo coteja con algunas medidas adoptadas por el
gobierno de Néstor Kirchner, que puede ser discutido por muchos lados, pero hubo
depuración de las FFAA, en el Estado uruguayo eso está pendiente.
Hay algunos nombramientos discutidos por tratarse de
personas con antecedentes de violación a los Derechos Humanos que no han tenido
ningún tratamiento adecuado en ese sentido.
Entonces, una
especulación posible viene por ese lado, de neutralizar cierta resistencia a la
interna militar que no ha desaparecido, como se pretende.
Además, siempre hay que poner el alerta en la
posibilidad de una estrategia de lo que se llama el emblematismo, por lo. menos
los chilenos le dicen así. Es decir, abrir determinados casos emblemáticos,
especialmente sensibles para la opinión pública y de esa manera evitar que se
abran compuertas más amplias.
Eso sería caer en una trampa, en la que no se debe
caer.
- ¿Hoy las autoridades de las FFAA tienen antecedentes de este tipo? Por ejemplo, se sabe que Enrique Bonelli -incluso lo reconoció- fue copiloto en los vuelos de la muerte; la pregunta sería ¿los jerarcas castrenses tienen en el legajo de su carrera militar incluida la actuación en la dictadura?
- Y bueno, volvemos al mismo punto. La cuestión es ver
si se está dispuesto a investigar y analizar concretamente los antecedentes de
los oficiales. Hasta ahora no hemos encontrado de parte del Poder Ejecutivo una
investigación a fondo que nos permita saber concretamente si estamos en
presencia de oficiales que quieren superar el pasado de la Doctrina de la
Seguridad Nacional o no.
Los mensajes hasta ahora no son ni siquiera de la
doctrina Balza, comandante en jefe del ejército argentino que pidió disculpas,
ni siquiera eso.
Estamos en un terreno muy primario, que no nos da, por
lo menos yo no suscribo cierto optimismo facilongo, en el sentido de considerar
que la oficialidad nueva ha superado su pasado tenebroso, yo no encuentro datos
para eso.
- Le cambio el eje de la nota, hablemos de los hechos en sí. ¿Qué fue la OCOA, de qué manera se movilizaban los militares, como reprimían, como eran los métodos de tortura, quiénes eran los represores?
- Más que nombres me parece importante rescatar que la
verdadera justicia debe servir para descubrir cómo un Estado puede transformarse
en lo que jurídicamente debería ser, garante de los derechos de los ciudadanos,
en una organización criminal.
En eso se transformó el Estado uruguayo, y en
ese sentido tiene que quedar claro que eso no ocurrió a partir del golpe de
Estado, sino que se fue dando un proceso de Medidas Prontas de Seguridad, de Ley
de Seguridad del Estado, de utilización de instrumentos de aparatos represivos
del Estado para intervenir en el conflicto social.
Me gusta que haya un lema, como vimos en el entierro de
Chaves Sosa, "Los desaparecidos no son inocentes, sino culpables de pretender un
mundo mejor". Tiene que quedar claro que todo el proceso de construcción de la
dictadura cívico-militar, de Doctrina de Seguridad nacional, tuvo una entonación
y una motivación clasista. Ocurrió la usurpación del poder por parte de las FFAA
a solicitud del poder económico.
El golpe de Estado, mientras era resistido por la clase
trabajadora en la huelga general, era aplaudido por las clases empresariales.
Esto que no se pierda de vista, porque la institución Fuerzas Armadas fue
utilizada para definir un conflicto de los trabajadores que pretendían un cambio
real, antiimperialista, anticapitalista y que se los hizo desaparecer.
Hubo una generación de militantes activos, los más
claros exponentes del pensamiento revolucionario que fueron desaparecidos, que
fueron ejecutados y que fueron torturados sistemáticamente.
Ese abordaje suele no utilizarse, precisamente porque
hay una pedagogía de estos años post dictadura que' consisten en sostener que
hubo -alimentando la teoría de los dos demonios- un enfrenta-miento entre dos
fuerzas, equiparadas en las armas lo que sin dudas no es así.
Las FFAA fueron utilizadas por las clases
empresariales, por el poder económico, por la embajada norteamericana que tuvo
su incidencia -la Operación Cóndor es eso, la coordinación de las dictaduras del
Conosur con sus distintas fases, de atacar a dirigentes del gobierno, del
derrocado gobierno de Salvador Allende, del asesinato de Zel-mar Michelini y
Héctor Gutiérrez Ruiz o de Orlando Letelier en Washington-.
Es decir, la utilización del instrumento Organización
de Coordinación de Operaciones Antisubversivas con las Fuerzas Conjuntas -FFAA,
policía, etc.- sin respeto de las fronteras y sin que hubiera ningún contrapeso
al ejercicio criminal -y esto es importante- sin que hubiera Poder Judicial,
prensa independiente, sin que hubiera resistencia de ninguna instancia.
Eso lo que hace es sostener que este tipo de crímenes
-la desaparición forzada, la ejecución, la tortura- al cometerse en el marco de
la más absoluta impunidad, desde la agencia del Estado, desde la función
estatal, constituyen los crímenes más graves que se pueden cometer.
Por eso, estos crímenes no pueden quedar sin castigo.
- Las organizaciones de DDHH que pelean por Justicia, tienen datos y denuncian hechos. ¿Qué puede informarse hoy sobre las personas que tenían mando en ese momento?
- Se puede saber que Gavazzo, Cordero, Silveira, Arab y
otros funcionarios por cierto que en contacto directo con la víctima, pero
también hay otros funcionarios que jamás tuvieron contacto directo con la
víctima, formaban parte de esta operación de represión generalizada y
sistemática.
Por cierto son responsables quienes no son militares
como Juan María Bordaberry o Juan Carlos Blanco, son responsables los que
integraban la cúpula cívica de esa dictadura, responsabilidad que tiene que
quedar claro, existe toda vez que precisamente se cometen delitos desde el
aparato estatal. El desarrollo del Derecho Penal en esta materia, utiliza el
concepto de "criminalidad de escritorio", en un desarrollo elaborado a partir
del análisis de los delitos del nazismo, precisamente. Cómo es posible que
alguien que jamás abrió la llave de gas de las cámaras de gas pueda ser
responsable, pero puede ser responsable precisamente porque precisamente tuvo
una posición de organización y que utilizó a esos funcionarios que mencionamos
siempre -los Gavazzo, los Cordero, los Silveira- como brazo ejecutor.
En esa posición
están muchos funcionarios civiles que en la medida en que la Justicia utiliza
este tipo de conceptos, no considere que se trate de delitos comunes, aislados,
sino que son delitos cometidos a través del aparato burocrático de poder, que se
transforma en organización criminal, la responsabilidad no recaerá solamente
sobre el que detuvo, torturó o ejecutó personalmente; sino sobre aquel que
ordenó o aquel que toleró en conocimiento de que estas cosas ocurrían.
Notoriamente este el caso de Juan Carlos Blanco que su
defensa es "yo no conocía la víctima", pero esos argumentos no pueden pasar el
análisis más elemental en cuanto dada su posición institucional, le era muy
conocido y muy claro porque le venían a su despacho denuncias de los organismos
internacionales respecto a que en este país se torturaba y se hacían desparecer
personas.
- ¿Hoy la ley ampara o protege a los represores? Me refiero sobre todo al impresionante dispositivo policial que le ponen en estos días cuando tienen que ir a declarar.
- Este es un ejemplo claro de que la Ley de Caducidad
si bien tiene que ser anulada, no es la explicación de todas las cosas.
En ese caso
concreto las Ley de Caducidad no se aplica pro que el Poder Ejecutivo ya
resolvió que no se aplica; sin embargo ocurren esas cosas.
Por eso decimos que además de la ley, hay una cultura
de la impunidad que es otra cosa distinta y muy grave por cierto. Cordero
prófugo de la Justicia por un delito que no tiene vinculación con la violación
de DDHH durante la dictadura, se desacató ante el juez Balcaldi en un proceso
por delito de prensa (declaraciones al semanario Búsqueda hace unos años); se le
escapó de sus narices al Poder Judicial y sin embargo no se cerraron las
fronteras, o si cerraron eran fronteras muy permeables.
Entonces, como
decía, no es responsabilidad de todo la Ley de Caducidad, sino que hubo una
construcción de muchos años de amparo, olvido, de hacerse los distraídos y mirar
para otro lado, en el que hay muchos funcionarios de la democracia post
dictadura que deberían hacerse responsables.
- Hay ministros, legisladores, etc. que fueron víctimas en la dictadura y ocupan hoy cargos de decisión, pero sin embargo, por ejemplo Eleuterio Fernández Huidobro sale a defender a Bonelli; y hay otros casos similares que amparan y defienden a las FFAA. ¿Cómo se entiende eso? Y por otro lado, ¿qué cosas podría hacer la prensa para echar luz a todo esto?
-
Porque moderan o matizan sus posiciones, es una buena pregunta para que se les
haga a ellos mismos, y ahí reúno a las dos preguntas. Porque la prensa podría
preguntar eso, porqué razón al adoptar decisiones de gobierno se moderan en
estos temas.
A mi me parece que es una cuestión de principios, no de
especulación, y por eso me parece esencial que se de ese mensaje de castigo, de
cárcel a todos los responsables de violación de los DDHH.
Poner un matiz es algo gravísimo, porque se le dice a
la sociedad que mañana estas cosas pueden ocurrir que se les va a perdonar,
siempre y cuando el crimen venga del poder.
Habrá que preguntarle a algunos dirigentes del gobierno
por qué miran para el costado, porque me parece que este tema es esencial y es
un tema de futuro, no es aquello que decía Sanguinetti de tener los ojos en la
nuca.
Pero además, ayer alguien me dijo: "yo no era del MLN,
sino que era Tupamaro. A mi me molieron a palos, el pajarito Silveira me dijo
que no iba a poder tener hijos nunca más, entonces que nadie me venga a decir,
ninguno de mis ex compañeros tampoco, que yo tengo que perdonar porque este tipo
de cosas que se hicieron no pueden ser perdonadas".
Entonces por eso digo, hay
posiciones y posiciones.
Tomado de La Juventud, 23/03/2006.