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“LA FALTA DE IDEOLOGÍA SE NOTA HOY EN LA MILITANCIA DEL FRENTE”
Con Álvaro San Martín desde Minas, Lavalleja.
- Qué significa para un verdadero militante del Frente Amplio un Comité de Basé?
Estar en la diaria, en la vida cotidiana, no en la gran política, sin dejarla de lado, claro está. Fueron lugares de gran formación política, porque allí discutía gente de distintas ideologías, cuando se hablaba de ideologías, porque ahora hay quienes quieren matarlas porque es algo que le sirve a la globalización. Lo primero que dice la oposición frente a cualquier asunto es que “no es un tema ideológico”. En los Comités de Base siempre se habló de ideología. Era lo que daba fuerza en los años ‘60 y ‘70. Si bien el Frente tiene mucha gente formada, la falta de ideología se nota hoy en militancia del Frente. Un militante del Frente de la década del ‘80 estaba en condiciones de rebatir cualquier argumento, por la base que tenía. Y así formaba gente y era lo que nos diferenciaba de los partidos tradicionales.
-A qué Comité de Base te vinculaste en un principio?
-Al del Barrio Olímpico, un Comité de Base que nunca tuvo nombre. Siempre tenemos nombres como para denominarlo, como el de Soledad Oggero, que siempre ha estado con nosotros y sigue tan campante. En lo personal entré por el PVP. En ese momento vivía en Parque del Plata y trabajaba en Montevideo. Me relacionaba con gente de Canelones, de Atlántida, pero nunca milité en esos lugares. La militancia la hacía en el PVP o en el gremio donde trabajé muchos años, en Aebu. Al venir acá, los compañeros que tenían armado el Comité de Base del Barrio Olímpico me invitan a trabajar con ellos. Javier Umpiérrez, Silvia Bono, el “Chino” Montoro, el “Pita” Sanz, Rúben Latour, Norberto Rodríguez, a los que con el tiempo se sumó Marita Vázquez. El comité estaba ubicado en Matías Lasarte casi Gutiérrez Ruiz. Con el tiempo la militancia se desparramó hacia los sectores políticos y entonces era muy difícil que alguien diera una mano al Comité de Base para estimular la militancia hacia el Frente y no para cada sector. Éramos dos los compañeros que soportábamos el Comité, no nos daba el dinero y por eso se fue debilitando. En nuestro caso, lo sectorial quedaba aparte pero sin contradicción alguna porque son cosas que pueden ir de la mano, algo que no muchos han sabido inculcar. Por mi formación -siempre recuerdo lo que decía Hugo Cores-, uno tiene que militar en el Comité, en su pueblo, en su departamento, en su país, y después, arriba de todo eso, ponerle la ideología.
- ¿ElFrente Amplio tuvo que desdibujar en parte su ideología para llegar a ser gobierno? ¿Tuvo que hacer demasiadas concesiones en ese sentido?
-Fue una lucha de poderes. Los sectores más ideológicos fueron perdiendo terreno y se fueron sumando sectores o bien con otra ideología o sin ella, pero con ideas políticas que son válidas, que son genuinas, que eran compatibles. Y así se forma el progresismo. El Frente deja de ser un partido donde todos sus militantes hablaban de revolución para entrar a pensar en progresismo, que también está dentro de los principios del Frente Amplio, tratar de achicar las diferencias entre las clases. Entonces hubo que dejar de lado las grandes utopías para pensar en cosas más concretas, en cómo ir logrando alianzas estratégicas que fueran progresistas, no solamente para tomar el poder y dejar todo igual, formar acuerdos que dieran avances a este país. No fueron concesiones, fueron luchas de poder, donde los grupos con ideologías fueron perdiendo lugar. Y en el Congreso del ‘94, cuando se planteó la formación del Encuentro Progresista, la incorporación de Nin Novoa y de otros sectores, en principio no daban los votos, y esa realidad la da vuelta Hugo Cores al hacer un replanteo y convencer a la gente necesaria para dar vuelta ese Congreso. Por ese mismo tema el PVP ya se había apartado y entregado su banca dentro del MPP.
-Como ha sido la militancia del frenteamplista una vez obtenido el gobierno nacional?
-Tenemos que dividir lo que es la militancia entre los sectores y la de base. Para ganar las elecciones, los que adquirieron buena militancia fueron los grupos que tenían más posibilidades de acceder a una buena cantidad de bancas. Y de esa militancia, la mayoría se retiró porque tampoco tenía una formación de base, ni siquiera se les decía si querían afiliarse al Frente. Si se pierde la militancia de base, la democracia del Frente retrocede.
- ¿A alguien dentro del Frente le conviene que esto acontezca?
-No me animo a hablar de conveniencias en este aspecto. Por supuesto que si la cuestión es mantener las bancas, si los Comité de Base no funcionan y eso te asegura mantenerlas, se favorece a los que ya tienen esos cargos. Claro que el Frente es mucho más que bancas, es su pensamiento y su acción. Va a variar el Frente si se pierde la militancia de base. No se ha perdido todo, hay .lugares donde se milita como en la Costa de Oro donde estuve el fin de semana pasado. El Comité de Base pierde poder entre otras cosas porque está desfinanciado. Para conseguir un aporte económico tuvimos que pelearla en el Frente, y eran unos pesos para hacer una pintada por un tema de seguridad de los peatones en el barrio. Y dio resultados porque la Intendencia reaccionó. Al final de cuentas el Frente no aporta nada sino que nos devuelve los aportes que nosotros mismos hacemos. Los Comité precisan poder económico. Hay montón de información hoy en día que la tenemos que manejar, que socializar, pero bajarla de Internet cuesta dinero, hacer fotocopias, todo es gasto de dinero. Queremos hacer un montón de cosas pero no tenemos los recursos para hacerlo y es algo que el Frente Amplio tendría que replantearse.
-Como frenteamplista de toda la vida, ¿cuál es tu visión de la gestión que viene realizando el gobierno presidido por el Dr. Tabaré Vázquez?
-Por momentos es dubitativo, pero está firme en lo que se votó en 2004. Es decir, las dudas actuales son las que quedaron del Congreso del 2004, las cosas que no se hacen en el tema Derechos Humanos, en la búsqueda de los desaparecidos, tiene que ver con que el Congreso votó mantener la Ley de Caducidad. En el resto de los temas se está luchando contra una oposición que más que oposición es resistencia a los cambios. Yo me aparté de la militancia del Plan de Emergencia porque no podíamos hacer clientelismo político con ello, porque no podíamos hacer algo contra lo que siempre luchamos. También estaba el problema de que nadie estaba dispuesto a dar una mano porque al instalar el Ministerio de Desarrollo Social no se quería que la carga mayor en cuanto a los recursos se destinara a gastos administrativos. Entonces se necesitaba militancia, pero faltó gente y sigue faltando. El gobierno tiene dudas por que nosotros como fuerza política no definimos muchas cosas en su momento, porque también teníamos dudas. Era comprensible que esto aconteciera. Por ejemplo, en el Congreso se habló de devolverles a los jubilados el aguinaldo que se les sacó en la dictadura. Hay quienes estaban de acuerdo y otros, con todo el derecho, decían que primero había que saber en qué situación estaba el BPS. No se podían prometer cosas que incluso la burocracia misma te va a obstaculizar cumplirlas. Había un montón de cosas que había que tratarse con mucha cautela como la Ley de Caducidad, la Educación, tema que no se saldó en aquel Congreso, o Defensa Nacional donde el Congreso se quedó sin quórum. El Frente no podía arriesgarse a establecer un programa que después no podría cumplir.
Entonces, el programa que se votó se está cumpliendo y para establecer cambios se fijan los Congresos intermedios, para rectificar las cosas que no están saliendo bien. Pero los vamos a corregir si los discutimos entre todos. Si no se pueden rearmar los Comité de Base se va a discutir solo entre los sectores políticos y va a ser solo una lucha de poderes.
- Cómo ves posicionado al Frente Amplio en Lavalleja?
-Realmente mal. Desde el verano del 2005 no se hizo un Plenario y quedamos sin autoridades desde hace dos años. Se ha funcionado mal, siempre en el límite de los Estatutos, la militancia en las diferentes Comisiones es bajísima. Hay grupos interesados en hacer un esfuerzo para que el Frente funcione. La base del Frente viene de aquellas personas que quieren hacer algo por cambiar las cosas, conseguir compañeros que piensen como ellos y estén dispuestos a dar la lucha correspondiente. Y así uno se encuentra con gente que está dispuesta a luchar por cambiar las cosas. Y esto no pasa en Lavalleja. Aquí hay muchas quejas, pero de juntarse para cambiar las cosas, eso no termina aconteciendo a nivel organizativo.
- Tras la Diputación de Hebert Clavijo se ha encolumnado todo el Frente Amplio o ésta ha sido más bien sectorial?
-En su accionar ha sido sectorial pero el compañer6 está marcado por un programa. Yo hubiera querido, y ahí responsabilizo a todo el Frente, que el FA hubiera formado la Agrupación Departamental de Gobierno, algo que estatutariamente tenía que haber hecho. En ese caso, no solo el Diputado, sino los Ediles, más las autoridades que nos representan en diversos organismos tendrían otro respaldo, porque detrás de ellos estaría la Mesa Política y las Bases tendrían sus representantes. Ahí podrían surgir cosas nuevas. Ahora si Clavijo queda solo porque el Frente está deshecho, nadie puede decirle a Clavijo “estás haciendo la tuya”, porque no se lo puede convocar á un ámbito que no existe. El Frente no está usando a su Diputado sino que tenemos a una persona que está cumpliendo con lo que se acordó en el Congreso, haciendo lo que puede como Representante. Está siendo sectorial porque el propio Frente no está aprovechando a su Diputado.
- Cual es la actualidad del PVP tras la desaparición física de Hugo Cores?
-Fue muy duro de sobrellevar pero increíblemente mucha gente se acercó al movimiento tras su fallecimiento en honor a su militancia, a que su lucha continuaba, por el respeto y el cariño que se había ganado Hugo. Era una base, una referencia, una figura que hace falta por su pensamiento frenteamplista. Hugo era más frenteamplista que del PVP. Para el sector de repente no hacía grandes estrategias pero para el Frente la tenía clarita. Quedaron compañeros que son de mucho valor, gente que militaba con él siendo muy joven, que estuvo en el exilio con él, como Fernández Galeano, gente muy valiosa como Raúl Olivera. El famoso Arriba los que luchan” fue inventado por Hugo Cores y es una anécdota que siempre cuenta Raúl. La suya fue una pérdida grandísima, como la de Líber Seregni, algo que influyó en el tema de los Comité de Base. Nadie puede decir que era de algún sector, ningún sector se podía acreditar a Seregni. El pensaba mucho en los Comité de Base y decidió retirarse porque le retacearon apoyo político, no porque estaba desgastado por el paso de los años. El Comité de Base es algo muy respetable, al que nadie quiere fallarle. Nosotros hicimos un movimiento en la Estación donde no había Comité de Base. Fue en torno al tema de la Calera Diano. Fuimos hasta el barrio, los vecinos se estaban movilizando pero faltaba organización. Hicimos lo que debíamos hacer ante la DINAMA pero no podíamos hacer mucho más y el tema quedó archivado en un cajón. Se reabrió cuando la Comisión del Barrio Estación retomó el tema y se supo que todo estaba archivado. Consiguieron que la Dinama prestara atención y encarara a la empresa. No es como dice Alfredo Villalba cuando menciona que metió la cuña política para que el tema fuera reflotado.
- Lo realizado por los vecinos se emparentó de algún modo con el concepto de generar ciudadanía?
-Esa es una frase de Tabaré Vázquez. Yo creo que es querer al barrio, un poco de responsabilidad, saber que se pueden cambiar cosas y hacerlo. Yo no genero ciudadanía porque un día pinto unos carteles en el barrio. Generar ciudadanía es algo mucho más complejo. Esta es una actitud responsable, de no dejar pasar las cosas, de intentar cambiarlas de verdad. Generar ciudadanía sería repartir una Constitución, hablar de ciudadanía, hablar de ideología, cosas mucho más profundas. Por ejemplo hay que devolverle la ciudadanía a los desaparecidos. En Minas se está tratando de recomponer la vida de Margaret Burgueño, pero no fue la única desaparecida de Minas. Están también Gustavo lnzaurralde y Montesdeoca, entre otros. Margaret fue el emblema y recomponer su ciudadanía es recomponer sus derechos, su vida, su familia,, el respetó que se merecía como ser humano. No se ha logrado eso, se tendría que hablar de todos los desaparecidos, ponerlos en el lugar donde estuvieron. Todos fueron ensuciados, ese de “algo habrán hecho” sigue vigente y es necesario recomponerles la vida, es decir, trabajaban aquí o allá, militaban en tal sector. Todo eso lo tiene que saberla gente y es imprescindible que esto acontezca.
Tomado del Semanario "AREQUITA", Minas, 17/8/2007.
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