domingo 25 de octubre, 2020

Sí a los Jóvenes

Publicado el 19/04/11 a las 3:29 am

Juventudes del Partido por la Victoria del Pueblo.

Vivimos en una sociedad violenta, y como tal podemos ver como la violencia permea toda la trama social pasando a ser parte de la cotidianeidad de los uruguayos. A primera vista muchos dirán que ciertamente la violencia esta siendo producida por esos malhechores que se dedican a ser la piedra en el zapato del pobre trabajador que es asaltado por estos. Pero si miramos bien podemos ver que no es tan simple como apuntar con el dedo a la violencia.

Los uruguayos tenemos, por ejemplo, un discurso muy violento, cuando constantemente se escuchan frases de que “hay que matarlos a todos”, “no tienen solución” , etc. llegando a justificar por ejemplo la muerte quemados en vida de los 15 muertos en la cárcel de Rocha. Llegamos al punto de deshumanizar al otro, de sacarle el carácter de “persona” a un ser humano que pasa a ser una cosa que hay que descartar. No logramos visualizar que este es Alguien con una historia, unos sentimientos, una familia, un potencial como todo ser humano. Poder pensar y decir en voz alta que hay que MATAR gente es de un nivel de violencia altísimo y lo tenemos tan naturalizado que ni siquiera lo sentimos como tal. Y como el otro no es mas un ser humano, es un “monstruo”, una cosa molesta puedo decir de matarlo, para ese otro los derechos humanos parecen no tener que aplicarse como si pudiéramos entrar en el, muy peligroso, terreno de decidir que seres humanos merecen ser categorizados como tal y por lo tanto tienen derechos y cuales no. Entonces como primer paso para poder atender seriamente los problemas de seguridad y delincuencia en la sociedad uruguaya tendríamos que empezar por humanizar y sacarle la violencia a la discusión. Estamos hablando de una convivencia conflictiva entre SERES HUMANOS, por lo tanto todos con DERECHOS HUMANOS y en este marco es que debemos buscar soluciones.

Siguiendo con la violencia ejercida sobre otros vemos distintos tipos de violencia. Esta la que como sociedad al organizarse le impone a algunos seres humanos al marginarlos. Por ejemplo, un niño que no quiere ir a la escuela porque no tiene championes y en invierno tiene que ir con chancletas que le quedan grandes ¿no es violencia? Una familia que vive en una vivienda que no tiene baño y se bañan hasta cuando hace frío, los niños, en latones ¿no es violencia? Y así miles de realidades cotidianas para muchísimos uruguayos que para el discurso social no importan. ¿no estamos hablando de nuestros niños a los que dejamos vivir así? ¿no es esa violencia que les ejercemos como sociedad?

Pero toda esa violencia que ejercemos a diario y que lastima a tantos uruguayos no importa. No es un tema entonces de que nos preocupa la violencia en la sociedad. Pero cuando alguno de estos gurises que viven la violencia que le ejercemos como realidad diaria se vuelve como un boomerang si es un problema. Nos preocupa solo la que nos toca a nosotros. La que nos puede llegar a afectar a nuestra propiedad o nuestra propia persona física, no la que afecta a otros.

Entonces, hablando de la violencia que importa, la que copa el horario central de los informativos, queremos encontrarle solución. Muchas propuestas se están discutiendo, pero la que centra la atención es la campaña por la recolección de firmas por la baja de la edad de imputabilidad. Por supuesto, como sociedad violenta que somos, reluce la mas violenta de las propuestas, impulsada por los represores de siempre.

Unicef informa que 6% de los delitos son cometidos por menores en el Uruguay, además tenemos el dato de sólo el 5% de las condenas judiciales penales son realizados por menores de edad, y que si miramos solo los delitos mas graves la cifra disminuye muchìsimo más. Además si vemos que la propuesta cambia en dos años la edad de imputabilidad o sea que si tomáramos de estos los que tienen 16 y 17 años solamente, seria menos aún. O sea que los datos nos muestran, contrariamente a lo que nos muestran los canales principales de televisión, que este problema no es de la magnitud de la que pretenden darle, pero sin embargo nos lo venden como la solución para los problemas de seguridad del país. Como todo buen comerciante, Bordaberry y los medios de comunicación, nos venden el problema y la solución.

Tenemos la experiencia de otros países en los que esto se ha implementado y en los que lejos de mejorar la situación la agravó. Lo único que hacemos es lanzar la carrera delictiva de estos gurises a la profesionalización y terminar de determinarlos a una vida sin futuro posible. Porque humanizando la discusión, estamos hablando de adolescentes de nuestra sociedad a los cuales se los margina y se les niega constantemente la posibilidad de desarrollar sus potencialidades. Pero esto tampoco parece importar. La firma hoy en día de este llamado a plebiscito esta basado en una gran desinformación y manipulación lo cual ataca seriamente al estado de derecho.

Si queremos definitivamente abarcar el tema de este 5% de la delincuencia, busquemos una solución mas humana y real. O mejor dicho muchas soluciones ya que esta problemática responde un realidad compleja y multicausal. Por ejemplo en nuevo Instituto de Rehabilitación del Adolescente que se va a construir permitiendo que los adolescentes que ya son punibles, contrariamente a lo que se esta difundiendo puedan ir a un lugar que los pueda retener y que pueda permitir la rehabilitación para la reinserción.

También podemos preocuparnos de que esta pasando en nuestra sociedad que lleva a que algunos jóvenes que son, como todo joven, potencial del país llegue a la delincuencia y tratar de generar herramientas para que hoy ser joven en Uruguay sea tener oportunidad. Por suerte muchas iniciativas de este gobierno muestran un claro rumbo hacia construir un Uruguay menos violento con nuestros jóvenes.

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