jueves 29 de octubre, 2020

El exceso de centralización crea ineficiencia e impide el real protagonismo popular

Publicado el 26/03/10 a las 12:00 am

Por Martha Harnecker


1. No hay protagonismo popular sin descentralización

El protagonismo popular se transforma en una mera consigna si la gente no tiene la posibilidad de pronunciarse y tomar decisiones en los espacios donde participa (espacios territoriales, centros de trabajo, centro de estudio, grupos de interés). Si el Estado central es el que lo decide todo, no hay cabida para las iniciativas locales y ese Estado termina por ser un freno, es decir —como dice Marx—, entorpece el “libre movimiento” de la sociedad. [1]

Es interesante observar que Itsván Mészáros considera que fue un exceso de centralización en el Estado soviético lo que determinó que “tanto los gobiernos como los consejos de de fábrica quedaran desprovistos de todo poder efectivo […]” [2] .

No es extraño entonces que el autor húngaro se plantee como uno de los objetivos a alcanzar en el periodo de transición el “ lograr una autonomía y descentralización genuina de los poderes de toma de decisiones”, al contrario de lo que ocurre actualmente donde la “concentración y centralización” necesariamente produce “burocracia” [3]

La relación entre descentralización y protagonismo popular es un punto central del socialismo del siglo XXI que debemos tener muy presente. Pero también hay otros aspectos que aquí quisiéramos abordar como es la relación entre centralización y burocratismo.

2. La descentralización: antídoto contra el burocratismo

Claramente este no era el planteamiento de Lenin quien relacionó siempre el fenómeno burocrático con el Estado heredado. El dirigente bolchevique murió preocupado por la “úlcera burocrática” que afectaba [4] al aparato estatal soviético. En uno de sus últimos textos sostiene que éste es “en máximo grado una supervivencia del pasado [y que ha] sufrido en mínimo grado transformaciones sustanciales”. [5] Días antes lo había descrito como “una mezcolanza burguesa y zarista”. [6]

En enero de 1922, en su último texto acerca del papel de los sindicatos, llega a plantear que no se puede “renunciar de ningún modo a la lucha huelguística” siempre que ésta esté dirigida contra las desviaciones burocráticas del Estado proletario, aclarando, sin embargo, que esta lucha era muy distinta a la que se realizaba bajo el régimen capitalista. En ese caso se luchaba por destruir el Estado burgués, y en este caso se lucharía por fortalecer el poder proletario al luchar contra las “deformaciones burocráticas” de este Estado, contra sus enormes debilidades, contra “todo género de resabios del viejo régimen capitalista y sus instituciones, etcétera.” [7]

Como podemos ver, Lenin consideraba que las deformaciones burocráticas que caracterizaban al Estado soviético eran una herencia del pasado. Yo pienso que ese diagnóstico era errado y que, al serlo, impedía aplicar una correcta terapia a esa enfermedad. A mi entender, la causa más profunda del burocratismo —y mucho más trascendental que las herencias del pasado— radicaba en la excesiva centralización del Estado soviético. Conocemos perfectamente lo que ocurre cuando no sólo las decisiones estratégicas sino que la mayor parte de las decisiones es adoptada centralmente: el papeleo hacia arriba; el interminable “peloteo”; la lentitud con que se adoptan las decisiones; la falta de control…

3. No se puede administrar todo centralmente . Sólo el control social puede evitar la corrupción

Una de las grandes lecciones que se obtuvo al no lograrse la meta propuesta por Fidel para la zafra azucarera de 1970 en Cuba fue justamente el comprender que era imposible que el Estado socialista pudiera administrar todo centralmente y mucho menos en un país subdesarrollado como Cuba y que para lograr un funcionamiento más efectivo del Estado era necesario crear espacios para que el pueblo pudiese controlar dicho funcionamiento. [8] Así lo reconoció el dirigente de la revolución en su discurso el 26 de julio de 1970.

“El propio proceso revolucionario ha ido demostrando — afirmó dos meses más tarde—los inconvenientes de los métodos burocráticos y a la vez también de los métodos administrativistas.” [9]

Después de señalar los errores que se habían cometido al identificar al Partido con la administración del Estado, y al permitir el debilitamiento de las organizaciones de masas, insistió en el papel que debía desempeñar el pueblo en la toma de decisiones y en las soluciones de los problemas.

“Imagínense —dijo entonces— una panadería en una cuadra, que es la que sirve pan a todos los vecinos, y un aparato administrativo que la controle desde arriba. ¿Cómo la controla? ¿Cómo puede desinteresarse el pueblo de cómo funciona aquella panadería? ¿Cómo puede desinteresarse de si un administrador es malo o no? ¿Cómo puede desinteresarse de si hay allí un privilegio o no, negligencia o no, insensibilidad o no? ¿Cómo puede desinteresarse de cómo brinda los servicios? ¿Cómo puede desinteresarse de los problemas de higiene de aquel sitio? ¿Y cómo puede desinteresarse de los problemas de la producción, del ausentismo, de la cantidad y de la calidad del producto? ¡De ninguna forma!

“¿Puede suponerse acaso que pueda haber ningún medio más efectivo para controlar esa actividad que las propias masas? ¿Acaso puede haber otro método de inspección? ¡No! Se puede echar a perder aquel hombre que dirige aquella microunidad productiva, se puede echar a perder el que inspeccione, se puede echar a perder todo el mundo. Los únicos que no se van a echar a perder son los afectados, ¡los afectados!”

Estas ideas fueron incorporadas en la nueva Constitución de la República de Cuba en 1976.

El nuevo modelo político se propuso descentralizar hasta el nivel municipal la mayor cantidad posible de funciones estatales. Aunque estas instancias debían estar subordinadas a las superiores, podían actuar con autonomía dentro de los marcos legales y normativos establecidos y “no debían estar sometidas al tutelaje constante y limitante de las instancias superiores.

Este mecanismo, “además de hacer más ágiles, operativas y acordes con las exigencias del momento y del lugar las decisiones a tomar — según Raúl Castro—, libera a las instancias superiores, y sobre todo a los organismos nacionales, de una pesada y voluminosa carga de tareas administrativas y corrientes que en la práctica no pueden cumplir debidamente […] y que, por otro lado, les impiden desarrollar las tareas de responsabilidad de su verdadera competencia en lo relativo a normación, control e inspección de las actividades que atienden.” [10]

Con el transcurrir de los años la experiencia fue demostrando que era necesario descentralizar aún más la gestión y para ello se crea en 1990 en Ciudad de la Habana la figura del Consejo Popular, un órgano de gobierno menor al municipal que buscaba mejorar el control y la fiscalización sobre todas las entidades administrativas y encontrar fórmulas que permitiesen incorporar a todos los elementos de la comunidad a la solución de sus propios problemas. La idea, como dice Jesús García, era tener “una figura de gobierno fuerte, a nivel de barrio que pudiera organizar las fuerzas de la comunidad para la solución de los problemas de la base.” [11]

Infelizmente las grandes dificultades económicas que ha sufrido Cuba en las últimas dos décadas redujeron enormemente los recursos disponibles para atender las aspiraciones de la gente, los cuadros del Poder Popular comenzaron a desgastarse y cansarse, la gente perdió confianza y participación popular comenzó a debilitarse transformándose muchas veces en algo muy formal, y eso —junto a otras razones que aquí no podemos analizar— condujo a que el Poder Popular, que había comenzado con mucho brío y creatividad, empezara a desacreditarse.

4. Marx plantea que hay que descentralizar todo lo que se pueda descentralizar

Las experiencias históricas me han convencido cada vez más que la descentralización es la mejor arma para luchar contra el burocratismo, ya que aproxima la gestión de gobierno al pueblo y permite ejercer un control social sobre el aparato de Estado. Por ello comparto el criterio de Marx de que es necesario descentralizar todo lo que se pueda descentralizar, guardando como competencias del Estado central sólo aquellas tareas que no puedan ser realizadas a nivel local 19. En su libro La guerra civil en Francia Marx sostenía: “Una vez establecido el régime comunal, el antiguo gobierno centralizado tendría que dejar paso también en las provincias a la auto administración de los productores. […]” [12]

5. El estado central no se debilita, se fortalece

“Las pocas, pero importantes funciones que aún quedarían para un gobierno central, no se suprimirían, como se ha dicho, falseando intencionadamente la verdad, […] No se trataba de destruir la unidad de la nación, sino por el contrario, de organizarla mediante un régimen comunal, convirtiéndola en una realidad al destruir el Poder del Estado, que pretendía ser la encarnación de aquella unidad, independiente y situado por encima de la nación misma, de la cual no era más que una excrescencia parasitaria. [13]

Por supuesto que no se trata de una descentralización anárquica. Debe existir un plan estratégico nacional articulador de los planes locales y c ada uno de los espacios descentralizados debe sentirse parte del todo nacional y estar dispuesto a colaborar con recursos propios para fortalecer el desarrollo de los espacios con mayores carencias. Se trata de una descentralización que debe estar impregnada de espíritu solidario. Uno de los papeles importantes del Estado central es, justamente, realizar este proceso de redistribución de los recursos a nivel nacional para proteger a los más débiles y ayudarlos a desarrollarse.

Luego de lo expuesto debe quedar claro que aquí no estoy hablando de la descentralización impulsada por el neoliberalismo. Comparto plenamente con el Presidente Chávez que se trata de una estrategia mundial para debilitar la unidad nacional y el Estado nacional. Lo que aquí defiendo es otra concepción de descentralización : una concepción socialista de la descentralización —aquella que está plasmada en numerosos artículos de la Constitución Bolivariana— [14] , que, por el contrario, al fortalecer a las comunidades, a las comunas, que son los cimientos del Estado nacional, contribuye de hecho a la profundización de la democracia y al fortalecimiento del Estado central, instrumento fundamental para defender nuestra soberanía y conducir el país hacia la nueva sociedad que queremos construir. [15]

[1] . Marx, La guerra civil en Francia.

[2] . István Meszáros, Más allá del capital, Vadell hnos, Caracas, 1995, p.1046. Original en inglés: Beyond Capital, Monthly Review Press, New York, 1995, Según István Meszáros, las referencias positivas que Lenin hizo en El Estado y la Revolución “a la Comuna de París (como la participación directa de todos los sectores empobrecidos y explotados de la población en el ejercicio del poder) desaparecieron de sus discursos y sus escritos y se puso el acento sobre ‘la necesidad de una autoridad central […]’ [2] Y agrega más adelante: “El ideal de la acción autónoma de la clase trabajadora había sido reemplazado por la defensa de la ‘mayor centralización posible’”. p.1044.

[3] . Op.cit p.809. inglés p.703. Yo emplearía la palabra burocratismo en lugar de burocracia. Textualmente dice “al contrario de su concentración y centralización existente cuyo funcionamiento sin ‘burocracia’. resulta imposible.”.

[4] . Lenin, “X Congreso del PC (b) R (16 de marzo de 1921), en Obras completas, t. 35, p.35.

[5] . Lenin, ¿Qué debemos hacer con la inspección obrera y campesina? (9 de enero de 1923), Obras completas, t.36, pp.510‑511.

[6] . Lenin, El problema de las nacionalidades de la “autonomización” (30 de diciembre de 1922), Obras completas, t.36, p.485.

[7] . Lenin, Sobre el papel y las funciones de los sindicatos” (30 de diciembre de 1921-4 de enero de 1921), Obras completas, t, 36, pp. 109-110.

[8] . Lo que a continuación se expone sobre el tema ha sido extraído en gran medida de la introducción de Marta Harnecker a su libro: Cuba ¿Dictadura o Democracia, Siglo XXI, México, 8ava Ed. ampliada en 1979.

[9] . Discurso del 28 de septiembre, en el X Aniversario de la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución.

[10] . Seminario que se da a los delegados al Poder Popular de Matanzas el 22 de agosto de 1974

[11] . Jesús García, Cinco tesis sobre los consejos populares, Revista Cubana de Ciencias Sociales, La Habana, año 2000.

[12] . Marx , La guerra civil en Francia .

[13] . Marx, Op.cit.

[14] . Artículos 16, 157, 158, 185, 269.

[15] . Sobre este tema ver: Marta Harnecker (coordinadora), La descentralización ¿fortalece o debilita el estado nacional?, libro que recoge las intervenciones de los participantes en el taller del 23 y 24 septiembre 2008, organizado en el Centro Internacional Miranda. Publicado en www.rebelion.org.

TOMADO DE http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101107

Un Comentario para “El exceso de centralización crea ineficiencia e impide el real protagonismo popular”

  1. arlette

    Mar 30th, 2010

    Y HABLEMOS SOBRE CUBA…

    HABLEMOS DE DERECHOS HUMANOS

    LA GENTE A PIE QUE NO TENEMOS YA UN COMITE DE BASE DONDE DEBATIR SOBRE EL TEMA…ESPERAMOS LAS REPUESTAS DE LAS CUPULAS…
    CUAL SERA…??????????

    ME DOLIO MUCHO QUE NUESTRO PRESIDENTE EN ESTOS MOMENTOS NO VAYA A DARLE UN ABRAZO AL GRAN AMIGO FIDEL CUANDO TANTO NOS HA APORTADO CON EL HOSPITAL DE OJOS

    .LE PEGO UN ARTICULO COMO UN SIMPLE APORTE SOBRE EL TEMA….

    martes 30 de marzo de 2010
    El caso cubano: Perversidad capitalista y derechos humanos

    Luis Arce Borja (especial para ARGENPRESS.info)

    Un preso de “conciencia” muerto en Cuba ha desatado una tormenta de denuncias y condenaciones a través del aparato publicitario de los imperios.

    Sin embargo en Perú, Colombia y otros países latinoamericanos hay decenas de prisioneros políticos que mueren cotidianamente no a causa de huelgas de hambre sino más bien por las condiciones infrahumanas de las prisiones.

    Por ejemplo en Perú en sus cárceles de exterminio hay cerca de mil prisioneros pertenecientes a Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA). La mayoría de esos presos tienen más de 20 años de reclusión, y muchos de ellos padecen graves enfermedades por las extremas condiciones carcelarias. De esta situación nadie, ni siquiera Amnistía Internacional dice una sola palabra. En Europa mismo, las prisiones son tumbas mortales para los reclusos políticos. En España, se aplica una política penitencia de muerte similar a la que se aplicaba durante el franquismo. Su objetivo es eliminar a los presos del ETA y de los GRAPO. En Francia la desesperanza y suicidio en las prisiones es corriente. El año 2008, fueron 115 presos los que se quitaron la vida, y en el 2009, esta cifra aumentó a 122. Desde enero 2010 a la fecha, se contabilizan cerca de 30 presos que prefirieron el suicidio antes que seguir en presión. Estados Unidos, la matriz de la libertad y democracia del mundo capitalista, cuenta con una población penal de 1.8 millones de personas. En este país, el sistema carcelario tiene rasgos de las prisiones feudales.

    Las corporaciones privadas pueden utilizar a los prisioneros para hacerlos trabajar en condiciones de semiesclavitud.
    Los detenidos están sometidos a violencias y represión cotidiana. Muchos están encadenados y están excluidos de cualquier derecho civil. Se les prohíbe hacer reclamos, declararse en huelga o simplemente protestar. ¿Qué dices de estos los llamados defensores de los derechos humanos?.

    La muerte de Orlando Zapata Tamayo.

    LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL SISTEMA CAPITALISTA HACE PARTE DE LA ESTRATEGIA MUNDIAL DEL IMPERIALISMO PARA DOMINAR LOS PAÍSES POBRES.
    PARA ESTE FIN CUENTA CON UN GIGANTESCO APARATO PUBLICITARIO, MEDIOS DE COMUNICACIÓN, MILLONARIAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG), TRIBUNALES INTERNACIONALES, Y OTRAS INSTITUCIONES DE FACHADA COMO LA ONU, LA OEA, AMNISTÍA INTERNACIONAL, ETC.,

    QUE A NOMBRE DE LOS IMPERIOS PROPONEN UNA HIPÓCRITA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS, SIN CUESTIONAR EN LO MAS MÍNIMO EL INJUSTO SISTEMA SOCIAL CAPITALISTA

    . En esta práctica se deja de lado cualquier expresión de carácter ético o humanista. Tanto la moral, la política, la religión, el derecho y la filantropía forman parte de los mecanismos de alineación y opresión que utilizan los imperios para someter a pueblos y trabajadores.

    Históricamente, el discurso en torno a la defensa de la vida en el sistema dividido en clases sociales, ha constituido una perversidad que ha servido para ocultar gigantescos y brutales crímenes contra la humanidad.

    En la historia hay muchos ejemplos que muestran que los más grandes asesinos de la humanidad se han presentado como profetas de la paz, la justicia, la democracia, el derecho y la libertad. España exterminó a más de la mitad de la población latinoamericana para apoderarse de las tierras y riquezas de los indígenas. Estados Unidos pudo convertirse en el gran imperio gracias a la sangre de los indios americanos asesinados masivamente y con el sufrimiento de millones de esclavos africanos. Entre los siglos XVI y XIX, según diferentes fuentes, 60 y 100 millones de africanos fueron comercializados como esclavos en las metrópolis industriales. El 50% de estos africanos vendidos para trabajar en condiciones infrahumanas hasta su muerte, murieron en el transporte o al momento de capturarlos. Gran Bretaña, España, Portugal, Francia, Países Bajos, Dinamarca, Estados Unidos, y otros fueron los que se enriquecieron con el negocio de esclavos, y son estos países los que ahora dictaran normas de moral y defensa de los derechos humanos en el mundo.

    Ahora mismo, el gobierno de los EEUU, con la complicidad de la Unión Europea (UE), y demás países ricos, son los responsables del brutal genocidio que se impone a Irak, Palestina y Afganistán.

    Solo en Irak, desde la invasión en 2003, hasta el 2006, las fuerzas militares americanas y británicas han sido responsables de la muerte de 655 mil civiles. Y desde el 2003 hasta la actualidad los muertos a causa de la invasión militar a Irak suman cerca de un millón de personas, entre los que se cuentan niños, ancianos; mujeres y campesinos.

    Sin embargo son estas potencias las que tienen la patente de los derechos humanos a nivel mundial. Incluso de les otorga galardones sobre la paz, como es el reciente caso del Premio Nobel otorgado al presidente Barack Obama.

    ESTOS PAÍSES CONTROLAN LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU), LA OEA, TRIBUNALES INTERNACIONALES, CONSORCIOS DE LOS DERECHOS, HUMANOS Y MILES DE ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG) CUYO ROL ES ENCUBRIR EL CRIMEN Y LOS GENOCIDIOS DE LOS IMPERIOS.

    La incompatibilidad entre los derechos humanos y los intereses imperialistas está expresado por el clásico humanismo que manejan los grupos de poder, cuya esencia se resume en la “lucha entre el bien y el mal”.

    Los buenos son los que defiende la propiedad privada, la exploración, la decadencia, la acumulación de capital, y el sistema de guerras imperialistas.

    Los malos, los que provienen del extremo del sistema, los “terroristas” y subversivos, y a ellos se les extermina al margen de cualquier indicio de derechos humanos.

    En este cuadro la muerte de un individuo, es tributario de la preponderancia de los intereses inmediatos de los imperios.

    Si un cadáver sirve al imperialismo entonces ese muerto es importante para la publicidad, pero si ese cadáver o millones de muertos, perjudican al sistema, entonces hay que ignorarlos, dejarlos en el olvido y encubrir a sus asesinos.

    Un muerto útil

    Un caso reciente, de inmoralidad capitalista en la defensa de los derechos humanos, se refiere al prisionero cubano Orlando Zapata Tamayo muerto (23 de febrero) en una prisión de Cuba a causa de una huelga de hambre que llevo a cabo durante 85 días. En el 2004 Zapata Tamayo, fue adoptado “preso de conciencia” por Amnistía Internacional (AI), y era parte de un grupo de 75 opositores encarcelados en 2003 que mantienen vínculos financieros y políticos con los disidentes cubanos (gusanos) en Miami quienes como se conoce están ligados a la CIA americana y reciben cada año millonario financiamiento del gobierno de Washington. Solo para el año 2011 tienen asegurado un presupuesto de 20 millones de dólares asignado por la administración de Obama “para promover la democracia en la isla”. Zapata Tamayo tenía antecedentes penales por delitos comunes. En 1990 fue condenado por haber cometido estafa asalto a mano armada, agresiones a ciudadanos y daños a la propiedad pública. Su transformación de delincuente común a opositor político, como lo han señalado diferentes medios, se realizó gracias a las relaciones (sobre todo económicas) de sus familiares con la Fundación Nacional Cubano Americana que actúa desde los Estados Unidos.

    Frente a este hecho un abanico de defensores de los derechos humanos, incluido Amnistía Internacional, medios de comunicación de los países ricos, ONG, intelectuales de derecha, altos representante del gobierno de los Estados Unidos, y de la Unión Europa (UE) se han puesto al frente de una campaña mediática y política para hacer de Zapata Tamayo, un mártir de la lucha por la libertad en Cuba. El parlamento Europeo (11 de Marzo de 2010) condenó a Cuba por la «evitable y cruel muerte de un disidente en huelga de hambre”, y exigió la libertad inmediata de todos los prisioneros políticos de la Isla. Dentro de esta hipocresía hilarante de los representantes de la burguesía internacional se ha prenunciado Hillary Clinton en nombre del gobierno de los Estados Unidos (el gobierno más criminal y violador de los derechos humanos del mundo). Ella señaló que Zapata Tamayo, “preso de conciencia muerto en Cuba era un luchador de la democracia y la libertad”. José Luis Rodríguez Zapatero del gobierno de España, exigió que la administración cubana libere a los “presos de conciencia y respete los derechos humanos”. Luis Yáñez-Barnuevo, un eurodiputado del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) dijo que con la muerte de Orlando Zapata Tamayo, “heroico luchador de la libertad, el estalinismo caribeño ha muerto, pero ellos, como nosotros, aún no nos damos cuenta. Cuando se abran las grandes alamedas de la libertad para Cuba, Orlando Zapata será honrado como el mártir que dio la vida por su pueblo”.

    Ni a los Estados Unidos, ni a la Unión Europea, ni ninguna institución, o personalidad ligada al sistema imperialista mundial, le puede importar algo la muerte de una persona, salvo si el cadáver de este prisionero sirve a sus intereses como es el caso Orlando Zapata Tamayo. ¿ Hillary Clinton y Barack Obama defensores de los derechos humanos?.

    Los gobernantes de los Estados Unidos, beberían ser juzgados por crímenes de guerra, sobre todo por las masacres que comenten diariamente las tropas americanas en Irak y Afganistán. ¿La Unión Europea (UE) conmovida por la muerte de un prisionero?.

    La UE participa con los Estados Unidos en las actuales y sangrientas guerras en medio Oriente. Son cómplices de las operaciones encubiertas de la CIA americana en Europa para secuestrar y desaparecer personas sindicadas como terroristas. ¿El gobierno español escandalizado por la suerte de un prisionero muerto?. Ni Zapatero ni el eurodiputado “socialista” Luis Yáñez, han dicho una sola palabra para liberar a los 750 prisioneros vascos recluidos en cárceles de Francia y de España. Muchos de estos presos están sometidos a un sistema carcelario de infamias y de torturas.

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