miércoles 21 de octubre, 2020

CORDERO RELATA LA MUERTE DE IVÁN MORALES

Publicado el 20/01/09 a las 2:10 am

El calvario de Iván Morales Generali
Documento constituye una confesión del coronel Cordero sobre su asesinato por torturas en 1974

Por Roger Rodríguez



Tenía 24 años. Exiliado en Buenos Aires, viajó para conocer a su hijo recién nacido. Fue torturado hasta la muerte en el Regimiento de Caballería Nº 6. En un cajón cerrado entregaron su cuerpo casi decapitado. Dijeron que se había suicidado. El médico militar Mautone diagnosticó «intoxicación (probable)». Cordero detalla su asesinato en un parte a la OCOA.

El coronel Manuel Cordero, actualmente detenido en Brasil y requerido por la Justicia de Argentina y Uruguay, fue el asesino del joven Iván Morales Generali el 21 de noviembre de 1974, según «confiesa» en un documento secreto que fue desclasificado por el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) y entregado a la Justicia uruguaya.

El documento –al que accedió LA REPUBLICA– está dirigido al segundo comandante de la División de Ejército I (entonces el general Luis V. Queirolo), y narra las circunstancias en las que Morales Generali muere bajo torturas en el Regimiento de Caballería Nº 6, que en la época comandaba el teniente coronel Omar Goldaracena.

El teniente coronel Omar Goldaracena, jefe del Regimiento de Caballería Nº 6, cuando el mayor Manuel Cordero asesinó a Iván Morales Generali había sido protagonista del primer «desacato» militar ocurrido en un incidente de octubre de 1972, cuando en plena «guerra interna» cuatro médicos eran torturados en esa unidad militar. Recordado como un oficial arrogante, Goldaracena se negó a liberar a los doctores Benavídez, Díaz, Isern y Zapata, pese a una orden judicial que el ministro de Defensa, Augusto Legnani, trasladó al comandante del Ejército, general Florencio Gravina, quien a su vez la trasmitió al jefe de la Región Militar Nº 1, general Esteban Cristi.

La negativa de Goldaracena y los oficiales a su cargo, determinó un desacato, apoyado por Cristi, que llevó a la renuncia de Legnani y la dimisión de Gravina, quien ya había sido desautorizado por una resolución del Centro Militar en junio de aquel 1972. Los militares impusieron un documento de 8 puntos que anticipó el acuerdo de Boizo Lanza. Goldaracena, egresado en 1953 como alférez de caballería, era compañero de promoción de Alfredo Rubio (Artillería 1º) y Francisco Silveira (subdirector del SID, bajo el comando de Ramón Trabal), y pertenecía a un grupo golpista integrado por Julio Barrabino, Ángel Barrios, Juan Antonio Rodríguez Buratti y Washington Varela.

Comandaba el Regimiento de Caballería Nº 6, cuando en setiembre de 1973 también fue asesinado por torturas el estudiante Hugo Leonardo De los Santos, por los oficiales Victoriano Vázquez y Lawrie Rodríguez. Luego fue Jefe de la Brigada de Caballería Nº 2 de Melo y edecán en la Presidencia de la República. Se había radicado en Rivera.

Iván Morales Generali, de 24 años de edad, era militante del OPR 33 y estaba exiliado en Buenos Aires, desde donde habría viajado el 20 de noviembre a Montevideo, para conocer a su hijo recién nacido. No llegó a verlo. Un día después, su cuerpo, torturado y casi decapitado, fue entregado a la familia en un cajón cerrado.

Cordero, prófugo de la Justicia uruguaya para evadir un juicio por «desacato con ofensa» contra el juez penal José Balcaldi (quien pretendía indagarlo, precisamente, por un delito de apología de la tortura), tenía entonces el grado de mayor y estuvo al frente del «interrogatorio» en el que Morales Generali fue asesinado.

DESCRIPCIÓN DE UNA TORTURA

El parte de lo ocurrido sostiene que Morales Generali llegó a Montevideo vía Aliscafo y que fue detenido en el domicilio de su compañera en el complejo habitacional de Malvín Norte, aunque otras versiones indican que nunca llegó a esa casa y fue capturado durante su viaje a Uruguay. Cordero escribe que luego de su captura, Morales Generali tuvo «un breve pasaje de 30 minutos» por dependencias del Departamento IV de la policial Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) antes de su traslado a la «Unidad Base» del Regimiento de Caballería Nº 6, entonces centro de torturas de la dictadura.

El parte detalla el proceso de «interrogatorio» en el cual se entrelee la tortura sufrida por Iván Morales: «Apenas llegado, se lo comenzó a interrogar y luego de algunas evasivas admite ser integrante de la OPR 33», dice casi con eufemismo Cordero. «Prosiguiendo el interrogatorio y sin presión admite participar en el rapto de Molaguero», agrega.»Preguntado por su actual funcionamiento y actividad entra en un cerrado mutismo negándose a hablar. Ante esto se le manifiesta que se van a emplear otros métodos, como amenaza», llega a abundar en la casi sádica descripción el torturador Cordero, hoy beneficiado con una prisión domiciliaria otorgada por la justicia de Brasil.

“MUESTRAS DE HABER FALLECIDO”

«Ante esto dice que no va a aguantar pero que va a hablar, como eso sólo son argumentos dilatorios se lo deja recostado, preparándolo para trasladarlo a otro lugar de la unidad», continúa el relato de Cordero quien no explica en qué estado se encontraba entonces Morales Generali, para tener que dejarlo «recostado». «En estas circunstancias se suspende momentáneamente el interrogatorio por unos 15 o 20 minutos, en espera de trasladarlo a otras dependencias», continúa la descripción del especialista en torturas que también se encargaría años después de los «interrogatorios» de las víctimas uruguayas del centro de torturas Automotores Orletti en Buenos Aires.

«En ese lapso se habla por 2 o 3 veces con el detenido el cual contesta, llegado un momento en que se nota que comienza a respirar con dificultad, se lo intenta reaccionar con masaje al corazón, mientras urgentemente se llama al enfermero de la Unidad, que llega a los pocos segundos», narra sobre el atlético joven de veinticuatro años de edad. «En ese instante, éste informa que el detenido presenta muestras de haber fallecido, comprobándolo instantes después, que así había sido», finaliza el relato del crimen del que Cordero da cuenta al teniente coronel Goldaracena, quien le ordena escribir el parte al comando de la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA).

IVÁN
«Su rostro estaba desfigurado por los golpes y el cuello, totalmente cortado, burdamente cosido»

Tenía ojos verdes, era alto y atlético. Algunos lo hallaban parecido a Rodolfo Bebán, un famoso actor argentino de la época. Era oriundo de Bella Unión. Tenía solo 20 años cuando se integró a la OPR 33, en la que militó desde los años setenta. Su compañera, madre de otros dos niños, daba a luz su primer hijo aquel 1974. Iván no pudo conocerlo. Algunos familiares de Iván Morales Generali aún residen en Artigas. Su mujer e hijo debieron radicarse en el exterior y no pudieron ser ubicados por LA REPUBLICA. Tampoco hay fotos suyas. Personas que le conocieron lo describen como una persona calma y madura, que provocaba una sonrisa con su presencia.

Su nombre figura en la lista de muertes bajo tortura de Serpaj, donde se narra: «Su cadáver fue entregado a una empresa fúnebre que debió comunicar su muerte a la familia. Su rostro estaba desfigurado por los golpes y el cuello, totalmente cortado, estaba burdamente cosido. Cuando los militares entregaron el cuerpo a la empresa, dijeron que se había suicidado. No hubo comunicado oficial sobre su muerte». La partida de defunción Nº 3719 tiene como testigos a dos empleados jubilados de la empresa Forestier Pose, en cuya sede de Nueva Palmira 2199 fue entregado el cuerpo. Dice que murió en el Hospital Militar, a consecuencia de «intoxicado (probable)» (SIC), según la partida de defunción firmada por el médico militar José Mautone.

Juan Carlos Mechoso lo recuerda como una persona inteligente y perspicaz. y lo menciona en su libro «Acción directa anarquista ­ Una historia de la FAU», donde «Agripita», militante de OPR 33, explica que Iván Morales «tenía muy buen entrenamiento y era un tipo bárbaro». Iba a viajar a Montevideo desde Aeroparque de Buenos Aires a ver su hijo recién nacido, estuvo desaparecido dos días. «Lo entregaron degollado a la familia… creo que estaba cosido con alambres…» (pág 490).

En su libro «Hugo Cores, pasión y rebeldía en la izquierda uruguaya», la periodista Ivonne Trías sostiene que Iván pudo ser detenido en el Vapor de la Carrera, rumbo a Montevideo, y recuerda de su compañero de militancia: «Se distinguía en cualquier contexto a simple vista, por su belleza física. Un poco menos visible era su particular capacidad de estructurar mentalmente los espacios: le bastaba observar una escena por unos segundos para que su cerebro convirtiera la ubicación precisa de los objetos y sus distancias relativas en un mapa de alta precisión», narra. En su breve vida, Iván había sido acomodador de un cine de Sayago y había trabajado como encargado en un garaje por Villa Biarritz, según cuenta a LA REPUBLICA otro de sus compañeros de militancia. Morales era particularmente amigo de Eduardo Chizzola, quien también sería asesinado en Buenos Aires en 1976.

«MANOLO»

Juan Manuel Cordero Piacentini (alias «Manolo») nació el 15 de setiembre de 1938 e ingresó al Ejército el 1º de marzo de 1951, en el arma de Artillería. Ascendió a capitán en 1967 y un año después su nombre ya era reconocido como el de un torturador por quienes lo sufrieron en el Grupo de Artillería Nº 5. En 1972, luego de la declaración del Estado de Guerra Interno, Cordero, junto a José Nino Gavazzo y Jorge «Pajarito» Silveira, recorría las unidades militares del interior del país para dar «talleres prácticos» sobre cómo interrogar a presos y presas por razones sindicales o políticas.

Cuando el golpe de Estado de 1973, Cordero realizaba cursos de Estado Mayor en Uruguay y de contrainsurgencia en Argentina, donde viajaba asiduamente como «nexo» entre los servicios de Inteligencia (revista como S2 en Artillería Nº 5) entre ambos países y tortura a Antonio Viana Acosta cuando es detenido en Buenos Aires. Con el grado de mayor en 1974 operaba en el Regimiento de Caballería Nº 6 y ya estaba integrado al Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA). En 1976 había sido cooptado por el Servicio de Información y Defensa (SID), por quienes participó en la operación del Plan Cóndor en Automotores Orletti de Buenos Aires.

Con el alias de «303» era el tercer mando del tristemente célebre centro de torturas «300 Carlos» («el infierno»), ubicado el Servicio de Material y Armamentos (SMA) a los fondos del Batallón de Infantería Nº 13, donde fueron desaparecidos militantes del Partido Comunista del Uruguay (PCU) y del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP).

En 2004 fue denunciado por apología de la tortura y luego de múltiples evasivas, acusado de desacato por un juez penal, por lo que huyó a Brasil, donde fue encontrado por el activista Jair Krischke en Santana do Livramento. Finalmente se lo detuvo en 2007 a la espera de una decisión sobre su extradición a Argentina o Uruguay. En diciembre último, cuando se definía una votación que propiciaba su extradición, se vio favorecido por una decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, que a instancias del ministro Marco Aurelio de Melo le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria luego de una futura intervención quirúrgica. Se teme que vuelva a fugar.

LA CONFESIÓN
«….el detenido presenta muestras de haber fallecido…»

El documento del Ministerio de Defensa Nacional (MDN) es parte de los archivos encontrados en 2005 en una dependencia militar. Su contenido recién fue enviado semanas atrás al Poder Judicial, y no pudo ser incluido como prueba ante la justicia de Brasil que estudia la extradición de Manuel Cordero pedida por Uruguay y Argentina.

El parte dice textualmente:

«SEÑOR 2º COMANDANTE DE LA DIVISION DE EJERCITO I

De acuerdo a su orden verbal, cúmpleme informar a usted que:

– Luego de varios días de investigaciones y habiéndose efectuado alrededor de 12 detenciones se llegó a ubicar a una persona de alias «JUAN», cuyo nombre verdadero respondía al de IVAN MORALES GENERALI.

El citado residía en la ciudad de Buenos Aires, habiendo llegado al Uruguay por vía Aliscafo el día 20 de noviembre de 1974, a la hora 20.00 a visitar a una concubina que tenía domicilio en el núcleo habitacional de Malvín Morte, Calle 126, Nº 2076, Apto. 201.

El día 21 de noviembre de 1974, próximo a la hora 12.00 y sabiendo que el citado se encontraba en tal dirección, se montó un operativo con apoyo de los Departamentos 4 y 5 de Policía con personal de civil.

El resultado de tal acción fue la captura del mismo, el que luego de un breve pasaje de 30 minutos por dependencias del Departamento IV, fue trasladado a la Unidad Base (Reg. «AS» de Cab. Nº 6).

Apenas llegado, se le comenzó a interrogar y luego de algunas evasivas admite ser integrante de la OPR 33 desde el año 1969-70, funcionando con distintos alias (PEPE, DANIEL, JAVIER y JUAN). Admitió ser reclutado por GRIOT AVONDET alias «Montes» o «Campos», requerido, encargado de la Cárcel del Pueblo de la OPR 33 en la calle Humberto 1ero.

Prosiguiendo el interrogatorio y sin presión admite participar en el rapto de Molaguero, siendo el encargado del trato, ser Comando militar en el año 1972 y tener varios compañeros bajo su mando, entre ellos el fallecido Idilio De León Bermúdez.

Preguntado por su actual funcionamiento y actividades entra en un cerrado mutismo negándose a hablar. Ante esto se le manifiesta que se van a emplear otros métodos, como amenaza.

Ante esto dice que no va a aguantar pero que va a hablar, como esto solo son argumentos dilatorios se lo deja recostado, preparándosele para trasladarlo a otro lugar de la Unidad.

En estas circunstancias se suspende momentáneamente el interrogatorio por unos 15 o 20 minutos, en espera de trasladarlo a otras dependencias.

En ese lapso se habla por 2 o 3 veces con el detenido el cual contesta, llegado un momento en que se nota que comienza a respirar con dificultad, se lo intenta reaccionar con masaje al corazón, mientras urgentemente se llama al enfermero de la Unidad, que llega a los pocos segundos.

En ese instante, éste informa que el detenido presenta muestras de haber fallecido, comprobándolo instantes después, que así había sido.

Sucedidos los hechos narrados se le da cuenta al Jefe de la Unidad, Tte. Cnel. Goldaracena, quien a su vez ordena al suscrito que dé cuenta al Comando del OCOA.

Asimismo pongo en su conocimiento que de una revisación practicada en el domicilio del citado detenido, se incautó material subversivo y un portafolios con berretín en donde se hallan las claves para descifrar mensajes y grabaciones incautadas en la ciudad de Buenos Aires a un ciudadano de apellido Presno hechos que se investigan en la actualidad.

Saluda a usted atentamente.

(Firma)

Mayor MANUEL J. CORDERO»

Tomado de La República, 19/01/2009

Un Comentario para “CORDERO RELATA LA MUERTE DE IVÁN MORALES”

  1. susana alves

    Jun 12th, 2009

    no eràn en vano tantas vidas sacrificadas!lucharemos para juzgar a los sadicos`asesinos …nunca los olvidaremos!

PHVsPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF8zMDBfYWRzZW5zZTwvc3Ryb25nPiAtIDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkXzMwMF9pbWFnZTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbS9hZHMvd29vdGhlbWVzLTMwMHgyNTAtMi5naWY8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF8zMDBfdXJsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfaW1hZ2VfMTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eS93cC1jb250ZW50L3RoZW1lcy9nb3RoYW1uZXdzL2ltYWdlcy9jb21wYS80eDAxLmpwZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2ltYWdlXzI8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC90aGVtZXMvZ290aGFtbmV3cy9pbWFnZXMvY29tcGEvNHgwMi5qcGc8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9pbWFnZV8zPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvdGhlbWVzL2dvdGhhbW5ld3MvaW1hZ2VzL2NvbXBhLzA5LmpwZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2ltYWdlXzQ8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC90aGVtZXMvZ290aGFtbmV3cy9pbWFnZXMvY29tcGEvMTAuanBnPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfaW1hZ2VfNTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eS93cC1jb250ZW50L3RoZW1lcy9nb3RoYW1uZXdzL2ltYWdlcy9jb21wYS8xMS5qcGc8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9pbWFnZV82PC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvdGhlbWVzL2dvdGhhbW5ld3MvaW1hZ2VzL2NvbXBhL3RyYW5zLnBuZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX3VybF8xPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5PC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdXJsXzI8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXk8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF91cmxfMzwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX3VybF80PC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5PC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdXJsXzU8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXk8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF91cmxfNjwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2Fkc19yb3RhdGU8L3N0cm9uZz4gLSB0cnVlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWx0X3N0eWxlc2hlZXQ8L3N0cm9uZz4gLSByZWQuY3NzPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYXV0b19pbWc8L3N0cm9uZz4gLSBmYWxzZTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2Jsb2NrX2ltYWdlPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvdGhlbWVzL2dvdGhhbW5ld3MvaW1hZ2VzL2JhbmRlcmFfcHZwLnBuZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2Jsb2NrX3VybDwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2NlbnRlcmVkPC9zdHJvbmc+IC0gdHJ1ZTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2NvbnRlbnRfZmVhdDwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19jb250ZW50X2xlZnQ8L3N0cm9uZz4gLSB0cnVlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fY3VzdG9tX2Nzczwvc3Ryb25nPiAtIDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2N1c3RvbV9mYXZpY29uPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvd29vX3VwbG9hZHMvMy1mYXZpY29uLmljbzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2ZlYXR1cmVkX2NhdGVnb3J5PC9zdHJvbmc+IC0gRGVzdGFjYWRhcyBIb21lPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fZmVlZGJ1cm5lcl91cmw8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvZmVlZDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2dvb2dsZV9hbmFseXRpY3M8L3N0cm9uZz4gLSA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV9kaXNhYmxlPC9zdHJvbmc+IC0gZmFsc2U8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV9oZWlnaHQ8L3N0cm9uZz4gLSA1MDA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV93aWR0aDwvc3Ryb25nPiAtIDUwMDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2xvZ288L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC93b29fdXBsb2Fkcy80LWJhc2UuanBnPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fbWFudWFsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tL3N1cHBvcnQvdGhlbWUtZG9jdW1lbnRhdGlvbi9nb3RoYW0tbmV3cy88L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19wb3B1bGFyX3Bvc3RzPC9zdHJvbmc+IC0gU2VsZWN0IGEgbnVtYmVyOjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3Jlc2l6ZTwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19zaG9ydG5hbWU8L3N0cm9uZz4gLSB3b288L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19zaW5nbGVfaGVpZ2h0PC9zdHJvbmc+IC0gMTUwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fc2luZ2xlX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gMTUwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fc3Vja2VyZmlzaDwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb190aGVtZW5hbWU8L3N0cm9uZz4gLSBHb3RoYW0gTmV3czwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3RodW1iX2hlaWdodDwvc3Ryb25nPiAtIDIwMDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3RodW1iX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gMjAwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fdXBsb2Fkczwvc3Ryb25nPiAtIGE6Mjp7aTowO3M6NTU6Imh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eS93cC1jb250ZW50L3dvb191cGxvYWRzLzQtYmFzZS5qcGciO2k6MTtzOjU4OiJodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC93b29fdXBsb2Fkcy8zLWZhdmljb24uaWNvIjt9PC9saT48L3VsPg==