viernes 30 de octubre, 2020

LOS CAMBIOS EN EL PROGRAMA DEL FRENTE AMPLIO (I, II y III)

Publicado el 10/07/08 a las 11:11 pm

Más empleo.Escribe: Alberto Couriel

Una reflexión sobre los puntos críticos del debate del nuevo programa del Frente Amplio.

I

El Congreso del Frente Amplio a realizarse en diciembre de 2008 tendrá a su cargo la elección del candidato a la Presidencia de la República y la elaboración de las bases programáticas para la campaña electoral y el futuro gobierno.

Los objetivos centrales del programa, como en toda fuerza de izquierda, buscan alcanzar una sociedad más libre, más justa y más solidaria. Asegurar el crecimiento con equidad y avanzar hacia formas más igualitarias entre distintos sectores sociales, entre las distintas generaciones y una mayor equidad de género se inscriben en los propósitos centrales del Frente Amplio. La gestión del gobierno en estos tres años ayuda a profundizar y mejorar las bases programáticas. Se ha logrado un inusitado crecimiento económico de 7% anual, facilitado por los altos precios internacionales de los principales productos de exportación, que ha permitido un fuerte descenso de la desocupación abierta y una mejora del salario real, con modificaciones sustantivas en la equidad de las relaciones capital-trabajo. Hubo mejoras relevantes en materia de derechos humanos, pero hay heridas que no cicatrizan porque los integrantes de las Fuerzas Armadas no han brindado la información necesaria sobre la localización de los cuerpos de los desaparecidos. Por ello no puede haber punto final, como lo muestra la continua búsqueda de asesinos nazis responsables del holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial, pese a que pasaron más de 60 años. El «nunca más al terrorismo de Estado» y el mantenimiento o anulación de la Ley de Caducidad estarán en la discusión de las nuevas bases programáticas.

Las importantes mejoras originadas por el fuerte crecimiento económico no han modificado la tendencia al aumento de la desigualdad de las últimas décadas, con una mayor concentración del ingreso en el decil de mayores ingresos y una masa salarial cuya participación en el PBI sigue siendo inferior a los valores alcanzados en el período inmediatamente anterior a la crisis del año 2002. Una evaluación objetiva de las experiencias obtenidas con los planes de emergencia social y de equidad social facilitará los necesarios cambios programáticos para combatir con mayor eficacia los problemas de la indigencia y la pobreza. La problemática del empleo ­que abarca no solamente la desocupación abierta sino también el subempleo, la precariedad y la informalidad­, deberá ser objeto de una profundización programática.

Para nosotros es indispensable avanzar en la elaboración de un proyecto nacional, de un proyecto país, que marque el rumbo, la ruta, el camino nacional y regional del futuro Uruguay. Lógicamente que ello abarca aspectos políticos, económicos, sociales y culturales. Con esta nota iniciamos algunas reflexiones vinculadas al proyecto nacional.

En el ámbito político, en el marco de la revitalización de la democracia, se consideran indispensables los acuerdos políticos sobre bases programáticas que en el gobierno del Frente Amplio no se pudieron concretar. También es relevante la necesidad de acuerdos sociales con la participación de los sectores más representativos de la sociedad. Importa señalar las dificultades de un proyecto nacional sin una fuerte presencia de empresarios nacionales dinámicos e innovadores. Esta preocupación se agudiza cuando observamos los procesos de extranjerización en la propiedad de la tierra, en la industria frigorífica, en empresas de papel, en el arroz y así sucesivamente.

En materia económica el proyecto nacional pasa por la elaboración de lineamientos estratégicos de mediano plazo que marquen las características centrales de la futura estructura productiva, atendiendo a la necesaria flexibilidad que impone la velocidad de los cambios tecnológicos en el plano internacional. Esta estructura productiva deberá contemplar elementos de competitividad, para definir la futura inserción económica internacional, y la creación de suficientes empleos productivos lo que requerirá modificaciones en la actual heterogeneidad productiva. No olvidemos que las actuales estructuras productivas de Uruguay y el resto de los países de la región derivan de las relaciones comerciales con el mundo desarrollado interesado en nuestros recursos naturales, profundizadas por las recetas de los organismos financieros internacionales y la implementación del modelo neoliberal. Por ello son indispensables definiciones nacionales que, en el futuro, podrán transformarse en definiciones regionales para avanzar en una auténtica integración regional, compatibilizando y coordinando proyectos nacionales, y no solamente bajando aranceles para que el mercado y el sector privado, especialmente las grandes empresas transnacionales, definan el carácter y la naturaleza de dicha integración.

En materia de inserción internacional se requiere atender las distintas formas de protección de los países desarrollados, como los subsidios a la exportación de productos agrícolas, las ayudas internas a la producción agrícola, la existencia de cuotas, contingentes y prohibiciones, la progresividad arancelaria contra rubros de mayor valor agregado o los picos arancelarios contra rubros intensivos en mano de obra no calificada, que afectan a los países de la periferia y nos obligan a unirnos para ganar poder de negociación.

La inserción internacional requiere la máxima diversificación en el destino de nuestras exportaciones, incluyendo el mercado más apetecible del mundo como el de EEUU, sin necesitar de un TLC que no nos permite profundizar nuestras potencialidades productivas. Importa señalar que no han pasado dos años de la controversia sobre dicho tratado, donde parecía que no se podía perder el tren porque perdíamos la única y exclusiva oportunidad de desarrollo. Hoy el mercado de EEUU dejó de ser relevante e, inclusive, estamos exportando carne a Rusia en mayores proporciones que a EEUU. Lo relevante en materia de inserción tiene que ver con el origen de los rubros de exportación. Uruguay seguirá exportando recursos naturales a los que habrá que incorporar más contenido tecnológico y el mayor valor agregado posible, como lo hicieron Australia y Nueva Zelanda. Hoy Uruguay coloca el 17% de sus exportaciones manufactureras con media y alta tecnología, pero Finlandia alcanza al 55% y Corea del Sur al 67%. Los servicios de logística, informática y turismo tienen enormes potencialidades para aprovecharlas en la futura inserción internacional. Por ello la conformación de la estructura productiva, en el contexto de un proyecto nacional, es una tarea central de los cambios programáticos a definirse en el futuro Congreso del Frente Amplio.

Tomado de La República,  25 de junio de 2008

II

La elaboración de un Proyecto Nacional es la gran tarea del programa del Frente Amplio a cargo del Congreso a realizarse en diciembre de 2008. En materia económica consideramos indispensable la formulación de lineamientos estratégicos, abiertos y flexibles para contemplar la velocidad de los cambios tecnológicos a nivel internacional. Se trata de visualizar el rumbo de una futura estructura productiva que contemple los criterios básicos de competitividad y empleo productivo. La competitividad es un elemento central de la futura inserción económica internacional donde surgen elementos derivados del plano internacional, regional y nacional. En el plano internacional se evidencia un mundo de bloques en el mundo desarrollado lo cual les otorga un enorme poder en las relaciones comerciales. En la actualidad no existe libertad de comercio sino el poder de EEUU y la Unión Europea quienes, a través de diversos mecanismos de protección y subsidios, distorsionan el libre funcionamiento de los mercados internacionales de bienes y servicios. Pero en el discurso, las grandes potencias mundiales siguen planteando el libre movimiento de bienes y servicios, junto al de capitales pero no la libertad de desplazamiento de las personas. La reciente decisión del Parlamento de la Unión Europea sobre los inmigrantes es una clara demostración de la prepotencia de dichos países que terminan afectando los propios derechos humanos de las personas afectadas por dichas disposiciones.

Existe una extraordinaria asimetría entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado que se manifiesta en distintos planos. En el plano militar, con la invasión de EEUU a Irak sin la aprobación de las Naciones Unidas; financieramente porque no se permite ningún tipo de regulaciones al libre movimiento de capitales y por las propias repercusiones de la crisis financiera de EEUU, fruto también de la falta de adecuadas regulaciones; en el plano comercial, porque nos exigen la máxima liberación mientras mantienen regímenes de protección y subsidios que afectan a los países subdesarrollados, productivamente por la defensa que realizan de las empresas transnacionales con casas matrices en las potencias desarrolladas en su accionar por el mundo subdesarrollado y por supuesto la influencia política que ejerce una potencia como EEUU con hegemonía militar, financiera y comunicacional. Encontrar salidas para enfrentar las acciones del mundo desarrollado que nos afectan es un elemento estratégico de la inserción internacional. Uruguay no puede estar aislado en este mundo internacional. Por ello es vital la unidad latinoamericana con propuestas comunes para mejorar el poder de negociación frente al mundo desarrollado. La negociación se presenta en distintos planos. En el militar, se inicia en la región un Consejo de Defensa Nacional para coordinar esfuerzos que nos faciliten futuras acciones en el campo internacional. No es ajeno a este tema la unidad de los países latinoamericanos que en la reciente reunión de la OEA, donde se analizó el conflicto entre Colombia y Ecuador, EEUU quedó aislado al ser el único país que defendió la posición de Colombia. Esto marca el inicio de una nueva conciencia regional menos atada y subordinada a los intereses estadounidenses. En el plano comercial, para enfrentar las diversas formas de protección y subsidios, no sólo es indispensable la unidad de los países de la región sino también alianzas extrarregionales en la medida que representamos menos del 6% del comercio internacional. En el plano financiero la unidad es central para negociar conjuntamente las condicionalidades de los organismos financieros internacionales y la posibilidad de acciones comunes sobre la deuda externa e intentar regular los movimientos especulativos de capitales. En el plano productivo la unidad de acción es necesaria para una mejor negociación con las grandes empresas transnacionales de manera que sean compatibles sus intereses de rentabilidad con los intereses nacionales y regionales.

La unidad de los países de América Latina es condición central para mejorar el poder de negociación frente al mundo desarrollado, pero sobre todo para construir el desarrollo de nuestros países. La integración activa es un componente esencial, una condición indispensable para asegurar el desarrollo. Por ello es fundamental la elaboración de proyectos nacionales que se coordinen y complementen en el plano regional para construir nuestro propio desarrollo. Si bien es cierto que el Mercosur no pasa por su mejor momento, una mirada estratégica de mediano plazo muestra las enormes potencialidades de la región, entre las que destacan:

a) Es la región mundial con mayor potencialidad en la producción de alimentos;

b) Es una de las regiones con mayores reservas de agua;

c) La región presenta posibilidades de distintas fuentes de energía con enormes reservas de gas y petróleo que le aseguran su autoabastecimiento en el mediano y largo plazo;

d) Existen altas posibilidades de integración en el ámbito de la infraestructura en la medida que se den avances en los campos productivos, financieros y comerciales;

e) Se están abriendo enormes posibilidades de integración financiera, aprovechando el aumento de las reservas internacionales de los países de la región, la conformación del Banco del Sur y la posibilidad de atender coyunturales crisis financieras, sin tener que acudir y soportar las actuales condicionalidades que fijan los organismos financieros internacionales dominados por los países desarrollados;

f) Integración en el campo de la investigación científica y tecnológica para la creación y adaptación de los avances en el campo internacional;

g) Integración productiva como elemento central de la complementariedad industrial y clave para atender las asimetrías entre los grandes y los pequeños países de la región. Se trata de un proceso de integración más activo donde se coordinen y complementen los elementos centrales de los proyectos nacionales de cada país, hasta lograr transformarlos en proyectos regionales. Esta integración productiva deberá facilitar una inserción internacional con rubros que aumenten valor agregado y sobre todo incorporen alta y media tecnología. Y, asimismo, una inserción internacional con la máxima diversificación en los mercados de destino.

Tomado de La República,  02 de julio de 2008

III

Como señalamos la semana pasada, elaborar el Proyecto Nacional requerirá definiciones de criterios centrales en el próximo Congreso del Frente Amplio de diciembre de 2008. En materia económica es indispensable la formulación de lineamientos estratégicos que conformen una estructura productiva abierta y flexible para contemplar la velocidad de los cambios tecnológicos en el plano internacional. Dicha estructura productiva deberá contemplar criterios esenciales de competitividad y empleo, tanto a nivel global como sectorial. En todos los casos se deberá maximizar el contenido tecnológico, elemento básico para avanzar hacia el desarrollo económico. Vivimos en el mundo del conocimiento y debemos prepararnos adecuadamente para nuevas instancias. Avanzar en contenido tecnológico significa también superar la actual heterogeneidad productiva, donde conviven rubros y sectores de altos niveles de productividad con aquellos que tienen bajo nivel de productividad. Avanzar en contenido tecnológico significa también un proceso de integración productiva, de articulación entre los distintos sectores y completar cadenas productivas todo lo que sea posible. Avanzar en contenido tecnológico significa también evolucionar hacia el mayor valor agregado posible. Contenido tecnológico, valor agregado, homogeneidad productiva y completar cadenas productivas son criterios centrales de la futura estructura productiva.

En el plano sectorial la aplicación de los criterios de competitividad y empleo se reflejan en el sector agropecuario a través de diversos elementos:

La necesidad de maximizar la productividad, especialmente de la tierra al definir rubros;

La necesidad de garantizar la calidad de la tierra, lo que resulta un elemento central en la actualidad por los avances de la forestación y de la soja. Hay que definir cuáles son las tierras aceptadas para la forestación y la necesidad de rotación de la soja con otros rubros para asegurar la no erosión de la tierra;

La competitividad es un elemento central a través de la incorporación permanente del progreso técnico a la luz de las experiencias internacionales como las de Australia y Nueva Zelanda, con las adaptaciones necesarias y requeridas para el caso específico de Uruguay. Todavía es muy alto el potencial de introducción de tecnología en el caso uruguayo;

La generación de empleo es un criterio central en el sector, para lo que se requiere los estímulos indispensables para rubros generadores de empleo directo e indirecto como la lechería y otros rubros;

En los últimos años se comprueba un proceso relevante de extranjerización en el uso de la tierra, especialmente por inversores de los países vecinos, que requerirá un grado de regulación por parte de la acción estatal. En la historia de Uruguay los propietarios nacionales cumplieron un papel relevante en el estilo de desarrollo del país;

Las acciones del Estado derivan de los lineamientos estratégicos sectoriales y, en el caso del sector agropecuario, con la flexibilidad necesaria son indispensables regulaciones que faciliten la complementariedad de las lógicas del mercado con las lógicas del Estado. Esto, a su vez requiere un Estado transformado y eficiente, con funciones muy claras a cumplir y también con reglas explícitas para el mejor funcionamiento del sector privado.

En la industria manufacturera surge también una serie de criterios para contemplar la competitividad y el empleo:

Para la competitividad nuevamente es indispensable la incorporación de contenido tecnológico. Las exportaciones de Uruguay con mediana y alta tecnología alcanzan el 17% de las mismas, mientras que las de Finlandia llegan al 55% y las de Corea del Sur al 67%;

La industria manufacturera tiene un rol fundamental en completar las cadenas productivas maximizando la incorporación de valor agregado.

Las exportaciones de Uruguay deberán contemplar estos criterios centrales de maximizar el valor agregado y el contenido tecnológico correspondiente;

Una de las tareas centrales de los lineamientos estratégicos del sector industrial es la necesidad de avanzar hacia una mayor homogeneización productiva para superar la brecha de rubros que se producen tanto a altos niveles de productividad como de muy bajos niveles de productividad. Esta es una tarea central para resolver los problemas del empleo, vinculados al subempleo y especialmente a la informalidad;

Los lineamientos estratégicos del sector industrial deben contemplar las posibilidades de complementariedad productiva en el espacio regional, especialmente con las industrias de Brasil y Argentina.

La especialización productiva y los acuerdos empresariales fomentados por los respectivos Estados son vitales para avanzar en estos campos.

En el sector servicios surgen nuevos rubros a apoyar, además del turismo, como la logística, la informática y las comunicaciones, donde aparecemos con tecnologías de punta que marcan enormes potencialidades.

Estos lineamientos estratégicos significan, necesariamente, elegir rubros para apoyarlos a través de diversos mecanismos atendiendo los criterios explicitados para asegurar una estructura productiva centrada en la competitividad y el empleo productivo.

Las políticas activas, selectivas y sectoriales se volverán indispensables para la adecuada implementación de los lineamientos estratégicos. Este es un gran desafío para el futuro gobierno del Frente Amplio, porque significa cambios relevantes en los objetivos y en la implementación de la política macroeconómica.

En estos tres años de gobierno la política macroeconómica ha tenido como objetivo prioritario, y en ocasiones exclusivo, la estabilización de precios, especialmente las políticas monetarias y cambiarias.

En cambio la aplicación de políticas sectoriales requiere que las políticas macroeconómicas atiendan no solamente el objetivo de estabilización de precios sino también que atiendan simultáneamente el crecimiento y el empleo.

Tomado de La República, 09 de julio de 2008

Un Comentario para “LOS CAMBIOS EN EL PROGRAMA DEL FRENTE AMPLIO (I, II y III)”

  1. juan antunez

    Jul 14th, 2008

    estimado compañero, nuy ilustrativo el
    «COMPAÑERO», NO HE LEIDO TODO PERO ES COMPLETITO. YO EL 27 DE JULIO VOY A ESPAÑA, Y BAJÉ EN DISKET MUCHAS NOTAS QUE SERAN VISTAS POR CONOCIDOS E INTERCAMBIAREMOS IDEAS. LA DISTANCIA ES NOCIBA PARA ALGUNOS COMPAÑEROS .
    SALUDOS Y SIGUE MANDANDO «COMPAÑERO» QUE LO BAJARE EN IBIZA Y TRAERE MAIL DE GENTE AMIGA. UN ABRAZO PARA TODOS.

PHVsPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF8zMDBfYWRzZW5zZTwvc3Ryb25nPiAtIDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkXzMwMF9pbWFnZTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cud29vdGhlbWVzLmNvbS9hZHMvd29vdGhlbWVzLTMwMHgyNTAtMi5naWY8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF8zMDBfdXJsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfaW1hZ2VfMTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eS93cC1jb250ZW50L3RoZW1lcy9nb3RoYW1uZXdzL2ltYWdlcy9jb21wYS80eDAxLmpwZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2ltYWdlXzI8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC90aGVtZXMvZ290aGFtbmV3cy9pbWFnZXMvY29tcGEvNHgwMi5qcGc8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9pbWFnZV8zPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvdGhlbWVzL2dvdGhhbW5ld3MvaW1hZ2VzL2NvbXBhLzA5LmpwZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX2ltYWdlXzQ8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC90aGVtZXMvZ290aGFtbmV3cy9pbWFnZXMvY29tcGEvMTAuanBnPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfaW1hZ2VfNTwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eS93cC1jb250ZW50L3RoZW1lcy9nb3RoYW1uZXdzL2ltYWdlcy9jb21wYS8xMS5qcGc8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF9pbWFnZV82PC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvdGhlbWVzL2dvdGhhbW5ld3MvaW1hZ2VzL2NvbXBhL3RyYW5zLnBuZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX3VybF8xPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5PC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdXJsXzI8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXk8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF91cmxfMzwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2FkX3VybF80PC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5PC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWRfdXJsXzU8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXk8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19hZF91cmxfNjwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2Fkc19yb3RhdGU8L3N0cm9uZz4gLSB0cnVlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYWx0X3N0eWxlc2hlZXQ8L3N0cm9uZz4gLSByZWQuY3NzPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fYXV0b19pbWc8L3N0cm9uZz4gLSBmYWxzZTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2Jsb2NrX2ltYWdlPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvdGhlbWVzL2dvdGhhbW5ld3MvaW1hZ2VzL2JhbmRlcmFfcHZwLnBuZzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2Jsb2NrX3VybDwvc3Ryb25nPiAtIGh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2NlbnRlcmVkPC9zdHJvbmc+IC0gdHJ1ZTwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2NvbnRlbnRfZmVhdDwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19jb250ZW50X2xlZnQ8L3N0cm9uZz4gLSB0cnVlPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fY3VzdG9tX2Nzczwvc3Ryb25nPiAtIDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2N1c3RvbV9mYXZpY29uPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy5wdnAub3JnLnV5L3dwLWNvbnRlbnQvd29vX3VwbG9hZHMvMy1mYXZpY29uLmljbzwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2ZlYXR1cmVkX2NhdGVnb3J5PC9zdHJvbmc+IC0gRGVzdGFjYWRhcyBIb21lPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fZmVlZGJ1cm5lcl91cmw8L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvZmVlZDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2dvb2dsZV9hbmFseXRpY3M8L3N0cm9uZz4gLSA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV9kaXNhYmxlPC9zdHJvbmc+IC0gZmFsc2U8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV9oZWlnaHQ8L3N0cm9uZz4gLSA1MDA8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19pbWFnZV93aWR0aDwvc3Ryb25nPiAtIDUwMDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX2xvZ288L3N0cm9uZz4gLSBodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC93b29fdXBsb2Fkcy80LWJhc2UuanBnPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fbWFudWFsPC9zdHJvbmc+IC0gaHR0cDovL3d3dy53b290aGVtZXMuY29tL3N1cHBvcnQvdGhlbWUtZG9jdW1lbnRhdGlvbi9nb3RoYW0tbmV3cy88L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19wb3B1bGFyX3Bvc3RzPC9zdHJvbmc+IC0gU2VsZWN0IGEgbnVtYmVyOjwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3Jlc2l6ZTwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19zaG9ydG5hbWU8L3N0cm9uZz4gLSB3b288L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb19zaW5nbGVfaGVpZ2h0PC9zdHJvbmc+IC0gMTUwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fc2luZ2xlX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gMTUwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fc3Vja2VyZmlzaDwvc3Ryb25nPiAtIHRydWU8L2xpPjxsaT48c3Ryb25nPndvb190aGVtZW5hbWU8L3N0cm9uZz4gLSBHb3RoYW0gTmV3czwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3RodW1iX2hlaWdodDwvc3Ryb25nPiAtIDIwMDwvbGk+PGxpPjxzdHJvbmc+d29vX3RodW1iX3dpZHRoPC9zdHJvbmc+IC0gMjAwPC9saT48bGk+PHN0cm9uZz53b29fdXBsb2Fkczwvc3Ryb25nPiAtIGE6Mjp7aTowO3M6NTU6Imh0dHA6Ly93d3cucHZwLm9yZy51eS93cC1jb250ZW50L3dvb191cGxvYWRzLzQtYmFzZS5qcGciO2k6MTtzOjU4OiJodHRwOi8vd3d3LnB2cC5vcmcudXkvd3AtY29udGVudC93b29fdXBsb2Fkcy8zLWZhdmljb24uaWNvIjt9PC9saT48L3VsPg==