Establecer como página de inicio

Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

 

 

NUEVOS RECLUTAS: UNA CUESTION DE NUMEROS

Soldaditos con plomo

POR MARIANO BLEJMAN

Según informaron los diarios The Washington Post y The New York Times últimamente, hace veinticinco años, el Ejército de Estados Unidos era bastante más grande y tenía menos que hacer. Ahora se trata de una fuerza más pequeña con distintos frentes abiertos. En los últimos dos años, el Ejército se embarcó en la guerra de Irak, que no iba a ser tan larga como sigue siendo. El despliegue está tomando un peso inesperado, especialmente en el Ejército (que tiene 500 mil de los 700 mil soldados disponibles por las Fuerzas Armadas). Según publicó el 2 de enero The New York Times, eso está limitando la capacidad de enviar fuerzas a otra parte para “sostener su diplomacia” o “responder amenazas”.

El nivel de reclutamiento está debajo de lo necesitado en casi 30 por ciento, aunque en junio de este año, por primera vez en seis meses, los 7 mil reclutadores repartidos por todo el país lograron alcanzar un nivel deseado de inscriptos al Ejército. De los 139 mil soldados en Irak, el Ejército proporciona 105 mil y la Marina, 22 mil. Una gran mayoría tiene un promedio de 23 o 24 años de edad. Ahora, más de la mitad de las fuerzas del Ejército estuvo, está o puede estar pronto en Irak. Las rotaciones se están acelerando, degradando la preparación y dejando menos tiempos para el entrenamiento. Cuatro de diez estadounidenses en Irak vienen de la reserva o de la Guardia Nacional. Consecuentemente, lo que los norteamericanos llaman “la fuerza diplomática de las armas” está minada. Los iraníes pueden pensar que Washington no está en posición de hacerles frente. Corea del Norte puede sentirse más libre con sus planes nucleares y mover a tropas cerca de la frontera de Corea del Sur. Los líderes chinos pueden ver esto como el momento oportuno de extender su territorio a Taiwan.

Washington “necesita” aumentar sus reclutas. La industria de la guerra no se detiene. Los analistas proponen aumentar en 100 mil los soldados existentes, mientras que en la Marina deberían subir unos 12 mil más. Según los analistas de The New York Times, la atracción de esos reclutas requerirá el ofrecimiento de estímulos financieros.

En junio pasado, The Washington Post informó que el Ejército convocó a 6150 reclutas en ese mes, pasando en un 9 por ciento la meta propuesta de 5650 personas, por primera vez desde que comenzó el año. La suba tiene que ver con el momento del año (miles de graduados de la High School han empezado a pensar qué harán desde septiembre), pero también con el trabajo de los 7 mil reclutadores y las primas de 20 mil dólares para tentar a nuevos reclutas. Aunque la estrategia del Pentágono no termina en un asunto monetario: las insistentes campañas de propaganda han adoptado el uso de formatos que suelen corresponderse a la industria del entretenimiento, para acercar a posibles candidatos.

Con todo, las cifras están por debajo de los 80 mil reclutas nuevos que pretende obtener el Ejército este año. El Ejército debería incorporar a 31.500 reclutas en los tres próximos meses, aunque nadie cree que eso suceda. Hace unos días, George W. Bush invocó el tema: “Necesitamos que padres y parientes de potenciales reclutas intenten convencer a sus hijos de que los Estados Unidos necesiten hombres y mujeres jóvenes en las Fuerzas Armadas”. Como sea, los estudios han demostrado que los padres están cada vez más inclinados a disuadir a sus hijos de alistarse en el Ejército. Habrá que ver si los pibes saben entender los límites que ofrece la realidad.

Tomado de Suplemento NO de Página 12

PVP - Partido por la Victoria del Pueblo - Frente Amplio - Uruguay