Establecer como página de inicio

Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

Los EE.UU. sabían del golpe contra Chávez
Por EMIR SADER

La abogada americano-venezolana Eva Golinger hizo público un documento de la CIA que revela que el gobierno estadounidense sabía, con por lo menos cinco días de antelación, de la tentativa de golpe en Venezuela, el 11 de abril de 2002.

Todas las acusaciones del gobierno venezolano de que el gobierno de Estados Unidos no sólo sabía, sino que también participó y financió la tentativa de golpe militar contra el gobierno de Hugo Chávez en 11 de abril de 2002, fueron completamente confirmadas por la revelación de documentos por la abogada americano-venezolana, Eva Golinger. Documentos de la CIA revelan que el gobierno estadounidense sabía, con por lo menos cinco días de antelación, que ocurriría una tentativa de golpe en Venezuela.

El documento llamado “Condiciones maduras para una tentativa de golpe”, con fecha de 6 de abril de 2002, afirma que “facciones militares disidentes, incluyendo altos oficiales descontentos y un grupo de jóvenes oficiales radicales, están haciendo esfuerzos para organizar un golpe contra el presidente Chávez, posiblemente en este mismo mes”. El documento hace referencia a objetivos como la prisión de Chávez y de diez otros altos oficiales, aunque alerta que ningún grupo civil estaría en condiciones de liderar un golpe con éxito, pudiendo arruinar la posibilidad tan acunada por Washington.

El documento detalla la forma que tendría el golpe, muy similar a la tentativa que ocurriría cinco días después. “Para provocar acción militar, los golpistas pueden intentar explorar las intranquilidades originadas por las protestas de la oposición fijadas para fin de mes o de las huelgas en marcha en la compañía petrolífera estatal PDVSA”. La CIA evaluó en aquel momento que “las perspectivas de un golpe con éxito en este momento son limitadas. Los golpistas aún carecen de cobertura política para llevar a escena un golpe”.

Queda claro así que el gobierno de Bush tenía conocimiento pleno y contacto directo con los golpistas, indicando que ciertamente los apoyaba, inclusive financieramente. Golinger afirma que para tener ese nivel detallado de informaciones, los EE.UU. obligatoriamente tenían que tener relaciones estrechas y cotidianas con los sectores golpistas, a pesar de que intenten negarlas posteriormente. Sin embargo, el gobierno Bush apoyó inmediatamente el efímero golpe militar, así como otros gobiernos latinoamericanos y europeos.

La caracterización de la injerencia en los asuntos internos de otro país por parte del gobierno estadounidense queda evidente, obligando los países democráticos del continente a se pronuncien y tomen recaudos ante nuevos planes que la reelección de Bush hace prever.

Tomado de Carta Maior.