Establecer como página de inicio

Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

2004: ¿Qué año fue éste?

Por  EMIR SADER

 

Fue, sobre todo, un año de guerra. La promesa de “guerra infinita” de la doctrina Bush multiplicó sus epicentros, ahora también representados por Irak, Afganistán, Palestina y Colombia.

Fue, sobre todo, un año de guerra. La promesa de “guerra infinita” de la doctrina Bush multiplicó sus epicentros, ahora también representados por Irak, Afganistán, Palestina y Colombia.

El decreto formal del fin de la guerra en territorio iraquí fue sólo el preludio de la generalización del conflicto. Ningún tipo de normalización fue posible. Las imágenes del año vinieron de la prisión de Abu Ghraib, en Irak. Las elecciones anunciadas para el fin de enero serán sólo una farsa –del mismo tipo de aquella llevada a escena en Afganistán.

El clima también fue dominado por la guerra. La agresividad estadounidense y la resistencia iraquí ocuparon el centro de la escena política mundial. El gobierno estadounidense amenaza bombardear lo que considera sean fábricas nucleares iraníes. Surgen nuevamente amenazas a Cuba. La mayoría del electorado de los EUA votó para que el gobierno Bush siga usando su poderío militar, al considerar que eso los coloca a salvo –en su territorio– de nuevos atentados. 2004 fue la prueba de que los tiempos son de guerra, que los EUA son su gran agente y que nada de bueno podrá ocurrir en el mundo, sin quebrar esa hegemonía imperial estadounidense.

Fue un año de expansión del comercio mundial, lo que permitió a los países de América Latina avanzar en su proceso de reconversión de sus pautas exportadoras de productos primarios y de agro-negocios –con la soja cumpliendo un papel central. Pero no hubo un crecimiento que permita la reanudación de un ciclo de crecimiento. Los desajustes de las balanzas comercial y de pago de los EUA hicieron que el dólar entre definitivamente en un rumbo de debilitamiento, mientras el precio del petróleo asumió definitivamente la tendencia estructural de alza.

La muerte de Yasser Arafat no alteró en nada el panorama de la cuestión palestina. El plan de Ariel Sharon, apoyado por el gobierno de Bush, representa la perpetuación de la situación actual de ausencia de un Estado palestino, al mismo tiempo que la intifada mostró sus límites y las elecciones no deben proyectar nuevas perspectivas de un plan de paz o de una forma de lucha más eficaz para los palestinos.

América Latina continuó siendo un continente marginado en la política mundial, a pesar de la nueva diplomacia brasileña y de la formación del Grupo de los 20. El envío de las tropas a Haití fue un error grave por parte de Brasil, con la ilusión de que el país podría ingresar en el Consejo de Seguridad (a lo sumo, si consiguiera resolver varios problemas regionales, entre los cuales la falta de apoyo de la Argentina y de México, será un miembro permanente sin derecho de veto).

En el 2005 hará crisis abierta la estadía de las tropas brasileñas en el país caribeño, aumentando grandemente la posibilidad de implicación en enfrentamientos abiertos con rebeldes, mientras la elección anunciada se revela del estilo de la farsa de Afganistán y de Irak. La propuesta de una Asamblea Constituyente, con la retirada de las tropas extranjeras, hecha por Hugo Chávez, constituye la solución posible para Haití, a la cual Brasil tendrá dificultad para adherir, pero revelaría grandeza, si lo hace. Si no lo hace, Brasil peligra entrar en el marco de la “guerra infinita”.

El hecho más importante para América Latina, el año en que el Frente Amplio finalmente triunfó en Uruguay, fue la victoria de Hugo Chávez en el referendo venezolano, la superación positiva de la crisis y la reconquista de tiempo y de espacio para seguir con su política de priorización de lo social.

Además del envío de las tropas a Haití, los aspectos negativos principales quedaron por cuenta de la aprobación de la propuesta de reelección de Álvaro Uribe en Colombia y su deterioro, perdiendo tiempo y capacidad de liderazgo, conforme los gobiernos brasileño y argentino fueron envueltos por los intereses corporativos de los grandes grupos industriales. 2005 es el año de la reanudación de la ofensiva de la Alca, que va a encontrar el  Mercosur debilitado.

Tomado de Carta Maior, 31/12/2004.