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Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

 

 

¡Despierta, izquierda!

Escribe: Emir Sader

 

¿Dónde está la izquierda, para oponerse a la inmensa ofensiva que la derecha desató en el país hace algunos meses? ¿Dónde está la izquierda para defender el MST, víctima de la violencia y de la persecución judicial, policial y de bandas particulares armadas? La izquierda está gastando su energía en luchas intestinas.

Hay izquierda en el gobierno, hay izquierda en la oposición al gobierno. Hay izquierda en los movimientos sociales y en las universidades. Hay izquierda en los sindicatos y en el Congreso.

Pero, ¿qué hace la izquierda? ¿Dónde está la izquierda, para oponerse a la inmensa ofensiva que la derecha desató en el país hace algunos meses? ¿Dónde está la izquierda para defender el MST, víctima de la violencia y de la persecución judicial, policial y de bandas particulares armadas?

¿Dónde está la izquierda para oponerse y generar las formas de resistencia a la ofensiva derechista llevada a cabo por el gran mass media privado, para formar las mentes y los corazones de las personas conforme sus intereses reaccionarios?

¿Dónde está la izquierda para reaccionar a las mentiras del gran mass media privado sobre Cuba y Venezuela? ¿Dónde está la izquierda para reaccionar ante las ofensas que gente como el banquero racista Jorge Bornhausen se toma el derecho de proferir?

¿Dónde está la izquierda ante del pasaje de George Bush –el comandante de la máquina  promotora de guerras y ocupaciones militares por el mundo– por Brasil? ¿Vamos a dejar pasar impunemente a Bush por Brasil?

¿Dónde está la izquierda?

No está en las calles, no está movilizando el pueblo para luchar por sus derechos, no está agitando, haciendo propaganda por las ideas de democracia, de soberanía, de justicia social.

La izquierda está gastando sus energías en luchas intestinas –los debates son indispensables en la izquierda, pero sólo deberían participar los que, más que contra otras fuerzas de izquierda, luchan contra los enemigos: la derecha, el imperialismo, los monopolios, el capital especulativo. O está cerrada en los gabinetes, en las reuniones internas, en los debates cerrados.

Una izquierda que no moviliza, que no elabora, que no propone, que no denuncia -constantemente, incansablemente– no merece el nombre de izquierda, porque no está a la altura de los ideales de la izquierda. No está a la altura de los ideales generosos que caracterizan la izquierda: solidaridad, humanismo, fraternidad.

Vemos dirigentes de izquierda que sólo se pronuncian sobre las CPIs, como si la situación política del país comenzara y terminara allí. Como si el mundo comenzara y terminara en el Congreso.

De otros dirigentes, nos preguntamos dónde están. Salieron del PT, tienen perfectamente derecho a hacerlo, con tal que sea para construir alternativas y no para hacer de eso sólo un fin en sí. Vemos dirigentes del PT envueltos en los asuntos internos y en las acusaciones y en las respuestas, desvinculándose de la conciencia concreta del pueblo –inmerso en sus enormes problemas cotidianos. Distanciados de las nuevas generaciones de jóvenes, distantes estos también de la política y de los partidos, víctimas inertes de los grandes monopolios mediáticos y de la sociedad de consumo –la izquierda será presa fácil de la derecha.

¿Dónde están los intelectuales de izquierda? ¿Dónde está el movimiento estudiantil? ¿Dónde está el movimiento sindical? ¿Dónde están los movimientos sociales? ¿Dónde están los militantes de izquierda? ¿Dónde están los partidos de izquierda? ¿Dónde están los gobiernos de izquierda? ¿Dónde están los parlamentarios de izquierda? ¿Dónde está la izquierda?

La crisis actual no será superada sin la intervención directa y maciza de la izquierda. Con propuestas de alternativas al neoliberalismo. Con capacidad de movilización popular. Con unificación de las fuerzas sociales y políticas anti-neoliberales. Con capacidad de generación y difusión de las ideas de la izquierda.

La ofensiva contra la izquierda comenzó contra el gobierno y contra el PT. Se extendió contra los movimientos sociales. Contra Cuba y Venezuela. Sólo se protegerá quien se retire de escena o sólo ataque a otras fuerzas de izquierda. Porque el sujeto de la ofensiva actual es la derecha –en el mass media, en el Parlamento, en las periferias de las grandes ciudades, en el campo.

Además de la ventaja moral de la izquierda –por la superioridad ética de sus propuestas–, la izquierda, si quiere ver que esas ideas se transformen en realidad, tiene que accionar permanentemente otra ventaja: la posibilidad de movilizar la gran mayoría de la población, para quien las ideas de la izquierda han sido volcadas.

Conciencia política, capacidad de movilización popular,  y de formular y proponer alternativas a la crisis son las llaves de la izquierda. Usarlas para hacer triunfar sus ideas. Preparar una solución de izquierda a la crisis, para impedir que el clima conservador actual domine el 2006 y se promueva la vuelta de la derecha al gobierno y la derrota de la izquierda –de todas las fuerzas de la izquierda.

Pero, para eso, es preciso gritar: ¡DESPIERTA, IZQUIERDA!

Carta Maior, 2/11/05

PVP - Partido por la Victoria del Pueblo - Frente Amplio - Uruguay