Establecer como página de inicio

Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

¿El PT ha muerto? ¡Viva el PT!

Escribe: Emir Sader

El PT sale fortalecido de la primera vuelta de las elecciones internas. Frente a sus detractores y a los que, aún dentro de la izquierda, decretaron prematuramente su muerte. Triste papel harán los que eventualmente abandonen el PT en este momento.

- Sólo el petismo salvará el PT -

El cadáver goza de buena salud. Después del anuncio fúnebre reiterado en titulares, columnas, programas de radio, editoriales y en el noble horario de los noticieros televisivos, producidos por el mass media mercantil, el PT muestra el vigor que la izquierda necesita para reconstruirse. 315 mil militantes del partido comparecieron a votar en la primera vuelta de las elecciones internas, en la mayor demostración de fuerza organizativa y política de un partido en la historia brasileña, en medio de la más furiosa campaña bushista del mass media, con carácter totalitario, contra el PT.

Atacan el PT, no por los errores que cometió. Se valen de estos errores –graves, que exigen sanciones ejemplarizantes por los daños que permiten que la derecha infrinja al partido y a toda la izquierda-, para intentar destruir la izquierda y, en primer lugar el PT, como principal fuerza de la izquierda brasileña. Atacan el PT con el rencor de los privilegiados, que temen por sus privilegios. Atacan, con la alegre adhesión de periodistas, columnistas, mediólogos, que adoran concordar con sus patrones, en los periódicos, revistas y televisoras, contando con la connivencia de partidos que se pretenden de izquierda, pero sólo usan sus energías para atacar el PT.

Atacan, elevando disidentes del PT a nuevos queriditos del mass media, cediéndoles el espacio que niegan al MST, para el ataque al neoliberalismo y al capitalismo, contra el imperialismo y sus guerras, los bancos y los especuladores. Y esas personas se dejan manipular, comparecen graciosamente a los programas, se dejan entrevistar, pautados por el gran mass media, con la condición implícita de atacar al PT  y no tocar ningún otro tema. Se suman a los que aún son o fueron queriditos de la prensa –Roberto Jéferson, Severino (ahora caído en desgracia), Bornhausen, Tasso Jereissatti, FHC. Tienen en común con la derecha el objetivo de destrucción del PT. La derecha tradicional, porque sabe que la izquierda quedaría debilitada por mucho tiempo sin el PT. Los disidentes, porque saben que, mientras el PT exista como partido de izquierda, el espacio que pueden tener es muy pequeño aún cuando son  incentivados por el gran mass media.

Pero el cadáver goza de buena salud. Ojalá que partidos como el PSDB, el PFL, el PMDB, el PPS, el PDT, entre otros, pudieran dar demostraciones así. Someter a la militancia –tendrían antes de todo de decir cuántos son, como fueron alistados, etc. etc. - a la elección de todas las direcciones de los partidos, en todos los niveles. No necesitaría realizarse frente una campaña tan furiosa como la hecha contra el PT –de lo que, de hecho, están libres, porque o son de la mayor confianza de las clases dominantes brasileñas o tienen la cautela de no incomodarlas-, bastaría que demostraran que tienen militantes, que se movilizan, cuántos son, quiénes son. Pero se esconden detrás de siglas, mientras apoyan los ataques al PT, en un frente amplio que recibe el beneplácito del gran monopolio mediático.

El PT se dirige hacia la segunda vuelta con un candidato que representa la continuidad de la antigua dirección y un candidato de la izquierda partidaria. Ésta, por primera vez, disputa realmente la posibilidad de hacerse hegemónica en el partido. Su candidatura necesita la demostración unitaria de todas las corrientes que no sólo critican los métodos de la antigua dirección, sino que también luchan contra el neoliberalismo y su eje fundamental – la política económica del gobierno.

Triste papel habrán hecho algunos que eventualmente abandonen el PT en este momento. Habrán demostrado que sólo se interesaban en la victoria de la candidatura que apoyaban. Habrán demostrando que instrumentalizan la democracia –de la misma forma que la izquierda del partido acusa la antigua dirección: si ganan, se quedan, si pierden, se van. Habrán demostrado que no son solidarios con la izquierda, porque no se quedan para apoyar el candidato de la izquierda en la segunda vuelta. Habrán demostrado que no poseen espíritu unitario –acusación que siempre fue hecha a la izquierda y que en estas elecciones es superada positivamente por el acuerdo de apoyo mutuo entre los candidatos de la oposición a la antigua dirección. Habrán contribuido a hacer más difícil la victoria del candidato de la izquierda, lo que parece incomodarles mucho, porque demostraría concretamente que existe la posibilidad real de rescate del PT.

Terminarían promoviendo una profecía auto cumplida: cruzan la raya y después dirán que sabían que el candidato de la izquierda no ganaría, después de haber saboteado sus posibilidades de victoria.

Habrán, además de eso, tomado una posición electoralista, sometiendo su decisión de salida del PT al calendario electoral, para poder inscribirse en otra sigla y eventualmente conseguir reelegirse como parlamentarios. No esperan la elección interna más importante del más importante partido de la izquierda brasileña. Confirman lo que muchos temían: acumulaban fuerza para salir, aunque a  veces negaran verbalmente que se trataba de eso. Dificultan la victoria de la izquierda, pero salen muy mal del PT, no augurando que puedan tener una futura trayectoria positiva para la izquierda, que necesita de empeño democrático, de dirigentes que sumen y no que a dividan aún más, que sepan construir consensos de izquierda; necesita de confianza en las palabras de los dirigentes, de espíritu de unidad, de solidaridad y de tenacidad. La ética en la política se hace con dirigentes en los que se pueda confiar y en las crisis algunos multiplican su estatura, precisamente por entrever el bosque y no sólo los árboles, mientras otros revelan no estar a la altura de las necesidades de la izquierda.

Claro que es posible hacer un trabajo serio de izquierda, estando fuera del PT. Pero supone que no se tome el PT como blanco prioritario, desencadenando una lucha fratricida dentro de la izquierda y desviando hacia ella las energías que no suelen utilizar contra la derecha, el neoliberalismo, el capitalismo, el imperialismo. Pero abstenerse de la decisión que las elecciones internas del PT propician en este momento, revela un grave error en la óptica de la situación de la izquierda y del enfrentamiento con la derecha. La izquierda no ganaría con la destrucción del PT. No se construye algo nuevo positivo sobre las ruinas de lo que fue construido. No fue así en Alemania, no fue así en Chile, no será así en Brasil.

El PT sale fortalecido de la primera vuelta de las elecciones internas. Delante de sus detractores y de los que, aún dentro de la izquierda, decretaron prematuramente su muerte. Pero este es sólo el primer round de la primer batalla de rescate del PT. Este no es un fin en sí mismo. Es un paso fundamental para el rescate de la izquierda como un todo, para su reunificación, lo que sólo puede darse en un frente anti-neoliberal y anti-imperialista.

Pero es un buen comienzo. Una victoria de la izquierda, con una comparecencia aún mayor de militantes, puede ser el eje para llamar a un frente de todos los sectores de izquierda de Brasil, de dentro y de fuera del PT, de dentro y de fuera del gobierno –porque la división fundamental es entre derecha e izquierda, que cruza el gobierno y no entre gobernantes y opositores, que suele confundir derecha e izquierda en vez de polarizarlos claramente– en lucha contra el neoliberalismo y las guerras imperiales. Una alianza que congregue a todos, para elaborar un modelo post-neoliberal y las vías de su realización, así como la aprobación de la ley de consulta popular por referendos y plebiscitos, que posibilite una consulta en 2006 sobre la política económica que los brasileños desean, es un camino posible para esa reunificación.

Un PT fortalecido y renovado es un patrimonio de la izquierda. La obligación de la izquierda es luchar para que ese objetivo sea conseguido en la segunda vuelta de las elecciones internas, como un paso para el rescate de la izquierda brasileña y de Brasil. Muchas gracias por los votos de condolencias prematuramente enviados al PT. Utilicen su tiempo para hacer por lo menos algunos editoriales y columnas loando la fuerza de la militancia del PT. No se librarán tan pronto de ésta. ¡Sus privilegios no están a salvo! La lucha de clases que vosotros producen y reproducen cotidianamente, que abolieron en el papel e intenta esconder las imágenes, vuelve ineludiblemente como bumerang y como fantasma, para impedir que duerman sosegados en sus bunkers. Vuestros muertos os saludan.

Tomado de Carta Maior, 28/09/2005.

PVP - Partido por la Victoria del Pueblo - Frente Amplio - Uruguay