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Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

 

 

Aprender a decir nosotr@s

Escribe: Subcomandante Marcos

 

Intervención del Subcomandante Marcos en la Mesa Redonda La OTRA CAMPAÑA, celebrada el 28 de junio de 2006 en la UAM-Xochimilco.

Hay que ir al marco general que le da sentido y rumbo a la Otra Campaña: la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. En ésta se encuentran las definiciones básicas en las que están de acuerdo las decenas de miles de mexicanos que han hecho suyo el esfuerzo de construir un movimiento nacional.

Tal vez a alguien le parezca exagerado que hable de decenas de miles de adherentes. En realidad estoy siendo parco en las cifras. Si tomamos en cuenta que hay en nuestro movimiento más de 1,000 organizaciones políticas, sociales, no gubernamentales, pueblos indios, grupos y colectivos, se podría hablar de, por lo menos, más de 10 mil adherentes y eso sólo dando un promedio de 10 compas por organización o grupo (aunque en el EZLN somos un poco más).

Además, la Otra Campaña tiene presencia organizada en las 32 entidades federativas de nuestro país. Esto no es menor. Una cosa es tener presencia y simpatía en todo el territorio, y otra muy diferente es tener presencia organizada, es decir, capacidad de organizar, convocar, movilizar con un objetivo común. La organización que fue no sólo evidente cuando la Comisión Sexta pasó por 21 entidades, sino que, sobre todo, se manifestó en las acciones que se han realizado desde el día 4 de mayo de este año en solidaridad y apoyo a nuestr@s compañer@s pres@s de Atenco.

Hace unos días, un militante de izquierda, no adherente, cuestionaba la realidad organizativa de la Otra. Es de comprender, ningún otro movimiento de izquierda en nuestro país había podido lograr eso en tan poco tiempo y con tantas condiciones en contra.

A nosotros los zapatistas, las zapatistas, no nos interesa mucho que esto sea reconocido o no por quienes nos ven desde el mismo lado pero desde fuera. Tampoco tenemos ningún interés en engañar a nuestros compas de la Otra ni engañarnos a nosotros mismos. No estamos expresando un deseo lejano a la realidad. Alguien en alguna reunión estatal señaló que el Delegado Zero hablaba de una organización nacional porque se atenía a los informes “inflados” (así dijo) de las diversas coordinadoras o comisiones de la Otra en todo el país. Nosotros confiamos en nuestros compas de la Otra, no tenemos por qué dudar de ellos y ellas. Y, además, no nos hemos referido sólo a lo que informan las coordinadoras y comisiones, sino a lo que ha aparecido en los medios de comunicación en provincia y en la inapreciable labor y empeño de los medios de comunicación alternativos que están en la Otra o simpatizan con ella. A menos que se haya logrado un holograma nacional que nos engañe a nosotros, a quienes viven, trabajan y luchan organizadamente en todos los estado de nuestro país y a quienes no se conforman con lo que sale en los medios masivos de comunicación y se esfuerzan por ver y escuchar al México de abajo, tenemos en la Otra una organización nacional.

Sobre esto, sobre lo que en los medios masivos de comunicación aparece y es, mientras que lo que no aparece no es, baste por ahora el ejemplo de Oaxaca. Días antes de la explosión del movimiento social, no sólo magisterial, en esa entidad, ni en las noticias ni en las columnas de análisis político aparecían ni el magisterio ni el estado de Oaxaca. Todo era elecciones y fútbol. Y sin embargo pasó lo que pasó y pasa lo que pasa.

Los movimientos de abajo no aparecen en la realidad de arriba, hasta que aparecen. Esto es verdad también para la Otra. Quienes nos busquen en el impacto mediático no nos encontrarán. Quienes busquen abajo y en los medios alternativos, se encontrarán con un movimiento formándose y creciendo.

Esto no quiere decir que no tengamos errores, problemas, desfases, atorones, caídas y altibajos. Nuestro trabajo como Comisión Sexta no es ignorar los que vemos. Como convocantes, los zapatistas tenemos ahora ese trabajo, y el privilegio de ser un punto de referencia y enlace con much@s compas, si no es que con la mayoría de l@s adherentes.

A nuestro paso por las 21 entidades que recorrimos en estos 6 meses, se fue entregando la Otra a la mayoría de las distintas unidades organizativas de trabajo que se conformaron y que, en los hechos, no sólo en los informes, nos consta que existen, son reales, trabajan, convocan, organizan, luchan.

A esto que llamamos la Otra en los estados, regiones y subregiones, les ha tocado ya lo de las adhesiones, y la definición y realización de actividades. Probablemente en la Segunda Plenaria de Adherentes a celebrarse los días 30 de junio y 1 de julio, todos podremos conocer lo que ha crecido, o decrecido si fuera el caso, la Otra en cada lugar y a nivel nacional.

Pero, ¿cómo empezó este movimiento? Y, sobre todo, ¿cómo se ha mantenido actuante organizadamente en condiciones tan adversas? He aquí algunos intentos de respuesta: 

I.- EL PUNTO DE ARRANQUE: LA SEXTA DECLARACIÓN DE LA SELVA LACANDONA.- Las definiciones básicas.

.- Otra forma de hacer política.

La política tradicional es que un grupo establece sus principios, su reglamento o estatutos, su programa y su plan de acción. Algunos hasta lo escriben, aunque, como en el caso del PRD lo hagan en papel de baño. Después se dedica a reclutar o hacerse de militantes. No estamos juzgando eso como bueno o malo. Así es y ha sido, ha tenido éxitos y fracasos. Pero la Otra no ha seguido ese camino. La Otra establece apenas unos parámetros, unos puntos mínimos de acuerdo (los que diré más adelante), entre ellos está el que más definiciones deben ser producto del análisis, discusión y acuerdo de quienes están en este movimiento. No hay pues, todavía, reglamentos o estatutos, programa ni plan. Los principios están desarrollándose en los 6 puntos que se discuten en todo el país: principios, características, estructura, espacios específicos, política de alianzas y tareas inmediatas. Es claro que, conforme se avance en esas definiciones, se irán algunos grupos y personas, y que se entrarán otros, otras.

Aunque podría pensarse que un movimiento, que arranca con tan pocos puntos firmes de identidad, iría muy lentamente, con la Otra no ha sucedido así. Nosotros pensamos que es porque esos pocos puntos firmes son determinantes, y convocan a lo mejor de la historia pasada y presente de la lucha social en México. A saber:

.- El lugar y la historia propias.

La Sexta Declaración parte de la definición de quiénes somos y en dónde estamos. Cada quien en cada parte, cuenta y recuenta lo que es y dónde está. La Otra es en su primera etapa un pase de lista, que tod@s escuchamos. Un reconocimiento mutuo que va más allá de la movilización. No se trata de ser parte numérica de un movimiento, sino de una pertenencia cualitativa. Aquí, en la Otra, se es como es cada quien, con su modo, con su bandera, con su rostro, con su voz, con su historia.

Pero este pase de lista no es con todo el país, ni siquiera con todo el México de abajo. No todos, todas, están convocados. Hay definiciones comunes que tienden los puentes entre esas historias diferentes, distintas en tiempo y espacio. Estas definiciones son:

.- Anticapitalista de izquierda.

Esto se dice fácil, pero representa en esto tiempos de claudicación disfrazada de madurez y sensatez, un verdadero desafío al sistema. Y precisamente se hace cuando más omnipotente y omnipresente parece el capitalismo, y cuando pareciera que el movimiento de izquierda radical ha muerto.

Se parte de una concepción de la realidad nacional y mundial. Hay un sistema, el capitalista, que se define por 4 ejes: despojo, explotación, desprecio y represión. Estos 4 elementos están en su origen y son la condición de su desarrollo. No todos somos iguales y no todos somos libres. Hay quien tiene todo y hay quien no tiene nada, y los primeros tienen a costa de los segundos. Su núcleo fuerte y fundamental está en la existencia de la propiedad privada de los medios para producir bienes, que se encuentran en manos de unos cuantos, los que tienen el dinero, es decir, los capitalistas o burgueses; y en la existencia de quienes no poseen mas que su capacidad física e intelectual de trabajo, su fuerza de trabajo, los trabajadores y las trabajadoras del campo y de la ciudad; y en la relación que se establece entre unos y otros: una relación de dominio. No sólo de explotación pero sobre todo de explotación.

Eduardo Galeano, ese “huellador” de las venas abiertas de nuestra América Latina, nos cuenta:

“El Pionero. Grandes Invenciones de la Humanidad: no se sabe quién inventó la rueda que mueve las carretillas y las máquinas, pero sí se conoce el nombre del inventor de la rueda que mueve la economía. Fue Marco Licinio Craso, nacido en el año 115 antes de Cristo. Él descubrió que la vitalidad del mercado depende del impulso mutuo entre la oferta y la demanda de bienes y servicios. Para poner en práctica esta ley del circuito económico, fundó una empresa en Roma. Así nació la primera empresa privada de bomberos. Tuvo mucho éxito. Don Marco Licinio provocaba los incendios y después cobraba por apagarlos.” (Eduardo Galeano. Bocas del Tiempo).

Este sistema genera mucha riqueza, pero la concentra en pocas manos.

Es el responsable de los robos y despojos en el campo y la ciudad, de los bajos salarios y los altos precios, de la crisis en el campo, de la falta de vivienda digna y servicios, de la falta de escuelas, de la falta de salud, de la mala alimentación, de la dependencia extranjera, de los conflictos sociales, de las guerras, de la ausencia de justicia, del autoritarismo, del racismo hacia los indígenas, de la violencia a las mujeres, del desprecio a los ancianos, del repudio y agresión a homosexuales, lesbianas, transgénero, de la criminalización de la juventud, de la falta de libertades verdaderas, de la información manipulada y mentirosa, de la destrucción de la cultura y de la historia.

En suma, el sistema capitalista es el responsable de la miseria de la mayoría de la población en nuestro país. Y en el mundo, porque el capitalismo es el sistema dominante en el planeta.

Esta caracterización no es una creencia o una intuición más o menos elaborada. Es producto de un análisis científico de la realidad histórica.

Ser anticapitalista es esto. Y ser de izquierda es ir más allá de esta caracterización, es decir, luchar por la transformación de ese sistema.

Claro que hay quien dice que se puede ser de izquierda sin ser anticapitalista. Que son de izquierda los movimientos o personas progresistas que luchan contra los excesos y arbitrariedades del capitalismo. Puede ser, pero por eso la Sexta señala como requisito no sólo el ser de izquierda, y agrega lo de anticapitalista. O sea que no se trata de atenuar excesos, limar filos, o buscarle lo humanitario al sistema antihumanista por excelencia.

Se trata de destruirlo. Y de hacer “otra cosa”.

.- Escuchar.                             

Algo que define a la política tradicional es que se habla y los demás escuchan. Acatan o disiente, pero escuchan. En la Otra se trata de invertir la relación, de escuchar al otro, su historia y su lucha. Conocer así la identidad del otro, la otra, y establecer así una relación de respeto. La escucha afirma la identidad del que habla y la ubica respecto a los demás.

Con la escucha se rehace el mapa del movimiento nacional de resistencia y plantea nuevas posibilidades. Así lo expresaba, palabras más, palabras menos, un militante de izquierda, miembro de la Karavana: “una cosa es conocer la realidad nacional en las estadísticas, las publicaciones, los análisis; y otra muy distinta verla y escucharla en la propia voz y realidad de los de abajo”.

El conocimiento que de este oído colectivo se deriva, permite saber que no estamos solos, ni en la resistencia, ni en la lucha, ni en los problemas, ni en las aspiraciones.

El que la Otra arranque con un oído es una de sus definiciones más novedosas, creativas, imaginativas y subversivas, aún dentro de la misma tradición de la izquierda mundial.

.- Programa Nacional de Lucha.

¿Qué queremos y cómo lo vamos a conseguir? Estas preguntas se pueden responder en tiempos y espacios diferentes. Por lo regular, es en el inicio de una organización o movimiento, y en el espacio de los iniciadores.

La Otra ha decidido construir la respuesta en su desarrollo y en el espacio de quienes la forman y a quienes va dirigida.

La Otra decide contestar con los de abajo y abajo, no arriba ni con los de arriba. Y no sólo en una posición social, también en una posición que no es la de mando o dirección. Se responderá en todas partes, no en una sola o en un sector. No se decide en un espacio y de ahí se “baja” al resto, sino que el movimiento es el mismo espacio de respuesta.

.- De abajo.

Se elige mirar, hablar y escuchar abajo, no hacia el Poder o hacia quienes se congregan en torno a él. Con esta definición se toma una distancia respecto a la política tradicional. En lugar de buscar la movilización para conseguir, primordialmente, la interlocución con el Poder, se busca la transformación radical de la relación de Poder.

.- Civil y pacífica.

Esto se entiende por sí sólo. Pero se remarca precisamente porque quien convocó es una organización político-militar. Sólo llamo la atención sobre el hecho paradójico de que una organización jerárquica y autoritaria convoque a un movimiento que la contradice.

.- ¿Las partes y el todo?

Hay que entender que una cosa son las características, principios, estructura, formas de lucha, política de alianzas y tareas de quienes hacen suya la Sexta y se entran en la Otra, y otra diferente son las que definen a la OTRA.

.- La construcción y defensa de espacios.

En la Otra nada está dado. Hay que luchar no sólo por darnos un rostro, una voz y un paso propios. También hay que luchar por construir y defender los espacios de las identidades que, por lo regular, son borrados o despreciados o subordinados en los proyectos de la izquierda no sólo en México sino en el mundo entero. A saber, cuando menos (habrá otros, otras, es seguro, porque este es un movimiento condenado a crecer):

.- Pueblos Indios.
.- Mujeres.
.- Jóvenes.
.- Otros amores.
.- Niñ@s.
.- Ancian@s.
 
.- La disputa por la hegemonía en el todo y en los espacios.

La Otra debe también ser (y, según nuestro análisis, es) un espacio de análisis, de discusión, de debate. Es natural que las ideas que se congregan acá y acá adquieren un espacio de expresión, pretendan convencer al mayor número y convertirse en el modo hegemónico.

Pero nosotros pensamos que debe prevalecer, sobre todo, la exposición razonada de argumentos, la escucha atenta y respetuosa de ella, y el debate rico y creativo de esos argumentos. Según nosotros no se trata de vencer al diferente, sino de hacer crecer las razones con modos de compañeros de lucha.

Un ejemplo: la lucha por el Socialismo. Ojo: el socialismo no es el único anticapitalismo de izquierda. Existen dentro de la Otra, al menos, el anarquismo y el movimiento libertario. Quienes dicen que la Otra debe definirse ya por el socialismo no sólo ocultan esto, también que es su socialismo el que debe adoptarse (obviando las diferencias entre quienes plantean esto). Y, en lo fundamental, se pasa por alto que esa definición pretende, según nosotros, ser algo que surja de abajo, con trabajo político, análisis, discusión, organización, definición. Nosotros no hemos visto, todavía, que los anarquistas y libertarios pretendan que su pensamiento es el que debe definir la Otra.

Unos y otros, unas y otras, hemos encontrado en la Otra un espacio para nuestro pensamiento y nuestra práctica. Y suponemos que estaremos en él mientras no deje de ser lo que es, es decir, un espacio de encuentro para enfrentar al sistema capitalista.

.- La homogenización en el todo y en los espacios.

En los métodos de trabajo, en la forma organizativa, en los modos de toma de decisiones y de su cumplimiento, en los análisis, en la discusión y en la toma de acuerdos, se tiende a querer homogeneizar. Que si la asamblea, que si la consulta, que si la delegación, que si la representatividad.

Nosotros lo que hemos observado es que las cosas salen mejor según el modo de cada quien, y que la Otra debe tener el acuerdo, al menos para las cuestiones fundamentales, de todo@s quienes la forman.

.- La Otra como escuela: l@s maestr@s y l@s alumn@s.

Si en su motivación original la Sexta Declaración explicitaba la voluntad de nosotras, las zapatistas, los zapatistas, de volver a cursar la materia de dignidad pero ahora a nivel nacional, el desarrollo de la Otra, no sólo en el recorrido de la Comisión Sexta, nos permite decir que tenemos ya escuela y maestros. Que éstos son los mejores que pudiera tener cualquier movimiento honesto y noble: los pueblos indios, las organizaciones políticas de izquierda, el movimiento social, las ong´s, los colectivos y grupos, las familias e individuos, de abajo y a la izquierda; y que el espacio es el mejor: los cielos y suelos de nuestro país.

II.- LOS VIENTOS EN CONTRA.-

Desde la emisión de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona hasta el día de hoy, nuestro movimiento (y digo “nuestro” como pertenencia de tod@s l@s adherentes) ha caminado con fuerzas que se le oponen. No me extenderé sobre ellas, porque corresponde a otro lugar su análisis más profundo, así que sólo las enumero:

El proceso electoral arriba.

El silencio o mal información de los grandes medios de comunicación.

La maledicencia, desprecio, animadversión y calumnia de la mayor parte de la intelectualidad progresista en México.

Las dificultades propias para dar a conocer y explicar un movimiento que se está definiendo todavía.

Los modos de organizaciones y grupos de la izquierda nacional.

Y la natural y comprensible desconfianza de nuestro pueblo.

Sólo llamo la atención sobre el hecho de que la conjunción de todas estas fuerzas en contra hubiera inhibido o desmantelado cualquier movimiento, pero no lo logró con la Otra. Entre otras cosas por la sencilla razón de que quienes la formamos en todo el país ya estamos hallados a hacer las luchas con todo en contra.

Porque de por sí hacemos así las cosas, porque sí, porque es nuestro modo, porque somos quienes somos y porque estamos donde estamos: abajo y a la izquierda.

Porque somos un murmullo que crece en extensión, en profundidad, en tono, en volumen.

Porque somos la Otra, lo mejor que este país ha parido en mucho tiempo. 

III.- LOS RETOS QUE VIENEN O LOS PASOS POR VENIR.

Contra lo que se pudiera pensar, no tienen qué ver con la cuestión electoral. Ésa desaparecerá del horizonte en unos cuantos días. De lo que estamos hablando es de retos de más aliento. De manera sintética los describo, aclarando que son los que vemos los zapatistas y que, es seguro, hay más que otras, otros, verán y señalarán:

.- El modo ciudadano de que unos pocos se reúnen, se hablan y, tal vez, se escuchan. Con ese espejo generalizan. Luego dicen que “la gente dice esto o piensa así”. O sea que, como decimos nosotros, se hacen muchas bullas con pocas músicas. Ejemplos: “la gente dice que es un error manifestarse el 2 de julio” o “la gente dice que hay que quemar casillas”, para citar dos ejemplos contradictorios y que se arrogan el sentir de la “gente”.

.- Lo Local y lo Nacional.- No sólo la liga entre una y otra cosa, también el espacio e importancia de cada una. Mantener las líneas de tensión que se presentan en lo local y seguir en lo nacional.

.- Lo específico y lo general.- Se refiere al horizonte definitorio y las tareas y luchas que van surgiendo en nuestro andar.

.- El análisis, la discusión, la toma de decisiones.- La Otra todavía está buscando el modo y los espacios para estas cuestiones. Tal vez, pensamos nosotros, sean diferentes en situaciones y lugares diferentes, pero siempre se debe buscar la participación de tod@s l@s que formamos la Otra.

.- La otra cultura, el otro arte y la otra comunicación, son retos fundamentales que no tienen fecha de caducidad.

.- La rutas de la Otra: el calendario arriba y abajo.- Una y otra vez la clase política, los medios masivos de comunicación y el Poder en su conjunto nos van a ir presentando “coyunturas” y demandando “definiciones” que a ellos allá arriba atañen e interesan. La Otra debe ir construyendo su propio calendario, el almanaque de abajo, según su propia lógica, paso y objetivos.

.- L@s pres@s de Atenco y l@s de todo el país. Hace unos días, el gorilita amante de los reflectores mediáticos, Wilfredo Robledo, declaró que sus policías habían actuado con la brutalidad de la que hicieron gala porque “eran víctimas del stress”. Tamaña idiotez cínica no mereció ningún comentario de los progresistas que firman desplegados afirmando que harán lo que no hicieron en todo este tiempo: ser críticos de las propuestas del presidenciable “menos malo”.

Las declaraciones del escenógrafo militar de radio, prensa y televisión, recuerdan otra historia: “En 1921, los peones de la Patagonia se alzaron en huelga. Entonces los estancieros llamaron al embajador británico que llamó al presidente argentino que llamó al ejército. A tiros de máuser, el ejército acabó con la huelga y con los huelguistas también. Los peones fueron arrojados a las fosas comunes abiertas en las estancias; y para la zafra siguiente no quedaba vivo nadie que supiera esquilar las ovejas. El capitán Pedro Viñas Ibarra comandó las operaciones en una de las estancias. Medio siglo después, cuando ya el capitán era coronel jubilado, Osvaldo Bayer habló con él. Escuchó la historia oficial: -Ah, sí – evocó el militar -. La estancia Anita. Aquel combate -. Bayer quería saber por qué aquel combate había dejado seiscientos obreros muertos y ningún soldado muerto, ni herido, ni lastimado. Y el brazo armado del orden, amablemente explicó: - El viento. Nosotros nos poníamos del lado del viento. Por eso las balas nuestras no se desviaban. Las balas de ellos, a contraviento, se perdían” (ibid. P. 251).

La Otra no sólo debe seguir exigiendo la libertad y la justicia para l@s pres@s de Atenco, sino que tiene que escalar hacia arriba las movilizaciones con este objetivo. Y, además, tendríamos que avanzar más en la organización nacional que impulse específicamente la libertad para tod@s l@s pres@s polític@s, la presentación con vida de los desaparecidos y la cancelación de todas las órdenes de aprehensión en contra de luchador@s sociales.

.- La red de apoyo y solidaridad.- Debemos y podemos establecer, cuando no los hay, y reforzar, cuando ya existen, los canales de comunicación al interior de la Otra. De modo de no sólo intercambiar experiencias e historias, también para apoyarnos en nuestras luchas particulares.

.- La red de información. Si los medios alternativos han sido la columna vertebral de la primera etapa de la Otra, del pase de lista que decíamos anteriormente, ahora son de una importancia fundamental para lograr que la Otra no parezca, para quienes la forman, una sucesión de actos y reuniones, sino un conocimiento profundo de lo que somos en el todo y las partes. Según nuestra forma de ver, est@s compañeros y compañeras de las medios alternativos han demostrado, en la campaña por la libertad y la justicia para las presas y presos de Atenco, que lo pueden hacer y hacer bien.

.- El Programa Nacional de Lucha.- Hay que ir avanzando en las propuestas del cómo, cuándo, con quién y el modo para avanzar en este objetivo. 

IV.- LO QUE NO SE VE NI SE OYE, Y, SIN EMBARGO, ESTÁ.

Por todo esto, y por muchas cosas más para las que no tenemos palabras pero que hemos visto y sentido directamente en nuestro paso por los 21 estados, desde el sureste mexicano hasta el centro del país, es que decimos que en este movimiento que ahora llamamos la Otra Campaña están algunos de los mejores hombres y mujeres que los cielos y suelos mexicanos han visto levantarse en estos tiempos.

Pueblos Indios, sobre todo pueblos indios, campesinos, obreros, maestros, estudiantes, empleados, migrantes, chican@s, mujeres, jóvenes, ancianos y ancianas, niños y niñas, la plebe pues, la chusma, los olvidados.

Mientras allá arriba están buscando el modo de justificar sus cambios de opinión, según les marquen las encuestas, quienes estamos en la Otra, quienes suscribimos la Sexta, estamos aprendiendo a decir “nosotros, nosotras”.

Será como dijimos hace tiempo. Pasará el Mundial de Fútbol, pasarán las elecciones.

Y la Otra se levantará como lo que es: la Otra alternativa para que eso que llamamos “Patria” recupere la dignidad que pusieron en venta quienes ahora se disputan la desvergüenza y la indecencia.

Estos cielos y estos suelos adoloridos y maltrechos tendrán mañana porque nosotros, nosotras, la Otra, elegimos no mirar y escuchar al que arriba engaña, sino que escogimos organizarnos y luchar abajo y a la izquierda.

Entonces diré que “odio decir que se los dije, pero se los dije”. 

V.- DIÁLOGO IMPOSIBLE ENTRE DURITO Y EL DIABLO.
(Sobre la justicia).

Don Durito de La Lacandona, escarabajo por accidente genético y andante caballero por vocación, vencido ha a quien, con ropa de juez rico, ha desafiado la razón condenando al inocente y absolviendo al culpable. Es el diablo en persona quien presente se hace para reclamar el alma del perverso pervertidor. Durito no lo detiene, cada quien su trabajo y su modo, pero ganas tiene de tabaco y plática. Saca y enciende la pipa. El aromático humo invita a la charla y el sosiego. El Diablo a saber qué fuma, pero une su humo al del bizarro caballero.

Durito: - Mucho trabajo -.

El Diablo: - Mucho, mucho -.

Durito: - ¿Y la paga? -

El Diablo: - Ahí la lleva uno, para nada alcanza -.

Durito: - ¿Caro el infierno?-

El Diablo: - Como debe ser, grandes inversiones, calefacción digital, dispositivos anticontaminantes, hornos de microondas, la renta, los impuestos -.

Durito: - Entonces los ricos, ¿pagan para llegar y estar? -

El Diablo: - No, pagan para no llegar y no estar -.

Durito: - En el infierno, entonces, ¿no llegan los que deben llegar y no están los que deben estar? -

El Diablo: - No, qué va. Están los que no tienen la paga para no llegar y no estar -.

Durito: - Como la justicia acá -.

El Diablo: - Eso, como la justicia acá -.

Durito: - Mal y malo entonces -.

El Diablo: - A eso me dedico, a buscarlos arriba, a encontrarlos arriba, a cobrarles -.

Durito: - ¿Mucho trabajo? -.

El Diablo: - Mucho, mucho -. 

Da fe de este diálogo imposible:
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Junio del 2006.

VI.- Los caminos de la piel.

Hay, dice Sombra, caminos y modos de caminar la piel que la madrugada arropa.

Está quien la recorre con torpeza, guiado por su sola y solitaria ansia.

Está quien la acaricia mecánicamente, como repitiendo una lección mal aprendida.

Está quien trata de recordarse, buscando un espejo que le devuelva la imagen propia.

Y está quien la camina como si fuera la primera y última vez, preguntando “¿aquí? ¿así?”, buscando lo que no existe… hasta que se encuentra.

De madrugada trata Sombra de construir puentes con palabras y hechos. No deja de dolerle su dolor ni duele menos; pero es otro dolor, uno que ayuda a caminar y a pensar en otro mañana.

Porque, dice Sombra mientras se amarra las botas, no sólo con labios y piel se besa y abraza a la luz que hace falta, también con las letras y suspiros que nube se hacen en la madrugada…
 
Desde la Otra Ciudad de México, Subcomandante Insurgente Marcos, México, Junio del 2006

 Tomado de www.sinpermiso.info

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