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Partido por la Victoria del Pueblo ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD

Haití en la geopolítica del imperialismo
Entrevista a Narciso Isa Conde

- ¿Qué está pasando en Haití?

- Esta intervención multilateral aparentemente pero en fin de cuentas decidida por los Estados Unidos que pone como mampara, como parapeto a las Naciones Unidas como se ha hecho muchas veces, ha sido una intervención para tratar de impedir cualquier opción no controlada vamos a decirlo así, y esto viene de viejo.
Como ustedes saben Haití intentó un camino autodeterminado después de la liquidación del duvalierismo que condujo a la victoria de Jean Bertrand Aristide, sacerdote entonces de la Teología de la Liberación y que enarbolaba una propuesta participativa, de cambios sustanciales en Haití.
Sin embargo Aristide fue derrocado por un golpe militar, por el viejo ejército despótico duvalierista que agrupados naturalmente tras bambalinas por los Estados Unidos fue un golpe sin el apoyo abierto de los Estados Unidos pero con el apoyo real de Estados Unidos.
Entonces, la administración norteamericana jugó a condenar aparentemente el Golpe al mismo que lo sostenía el tiempo suficiente para ir cambiando la situación en término de la correlación de fuerza y de la característica de las fuerzas en Haití.
Uno de los propósitos fundamentales era desnaturalizar el proyecto de Aristide que se vio forzado no solo a salir en el exilio a Venezuela -que hubiera sido un escenario más favorable aunque estaba allí Carlos Andrés Pérez- pero finalmente fue acogido en Washington, y sobre él se hizo un trabajo, creo que fundamentalmente para romper los aspectos éticos y morales que caracterizaron su gestión. Su gobierno en el exilio incurrió en actos de corrupción y finalmente entre dos opciones que se le presentaron a Haití, que fueron la de lograr el realojamiento del régimen militar a través de una insurgencia popular que estaba en gestación, autónoma, autodeterminada, y/o salir de la junta militar a través de una intervención de los Estados Unidos que trajera de nuevo el gobierno de Aristide.
Aristide optó finalmente por esta última salida que fue funesta para el país y para él mismo porque eso conllevaba la vuelta a Haití de otro Aristide podemos decir, para hablar en términos figurados.
Para que se entienda en Sudamérica que a veces no están tan cerca de estos problemas, es bueno hablar así: hay un Aristide antes de la intervención y un Aristide de después de la intervención.
El Aristide de después de la intervención que le dio paso a Preval, una persona muy vinculada a él, es un Aristide que está ya involucrado en prácticas de corrupción, con ideas de perpetuidad en el poder, sea a través de determinadas personas o directamente con la idea de volver como tal y dio un régimen que fue todo lo contrario a lo que se proyectó inicialmente cuando él ganó las elecciones abrumadoramente en aquella oportunidad. Entonces fue perdiendo respaldo aunque en el contexto haitiano era sin lugar a dudas el dirigente con más impacto en determinados sectores de las masas haitianas, las masas pobres haitianas, de las masas marginadas, incluso conserva aún diezmado parte de ese respaldo.
Aristide resultó finalmente inútil para los Estados Unidos, no apropiado, perdió popularidad, concito muchos sectores en su contra, llevó los niveles de corrupción a niveles muy altos.
En Haití se fue disolviendo toda posibilidad de reconstituir el estado nacional haitiano, fue predominando una situación un tanto caótica, un tanto anárquica donde no se conformaban con claridad las fuerzas que se enfrentaban, era una especie de combate primario.
Sin embargo, llegó un momento en donde parecía que se iban a reconformar las fuerzas para desplazarlo y Estados Unidos logró infiltrar ese proceso con militares de la vieja guardia haitiana o algunos herederos de esa vieja guardia, desnaturalizó la insurrección, el movimiento insurgente reciente que se vivió y se impuso finalmente la toma de Puerto Príncipe y en el desplazamiento de Aristide con sus propias tropas lo cual condicionaba el proceso a un relevo de gobierno bajo tutela de Estados Unidos y de los Organismos Internacionales.
Es en este contexto que va creciendo la intervención militar extranjera en Haití porque los niveles de intervención originales de Estados Unidos, de las grandes potencias como Canadá, como Francia, no alcanzaban para controlar una situación muy descompuesta podemos decir, un proceso creciente de descomposición.
En ese contexto Estados Unidos ha logrado que países de América Latina se comprometan con esa intervención de antecedentes funestos para toda América, no importa la situación que tenga en concreto Haití, porque es difícil ahora señalar qué sector representa lo progresista, lo popular, lo avanzado, aunque lo hay pero no avanzado ni en términos con posibilidades de hegemonía pero el hecho real es que la implantación de un régimen bajo ocupación de fuerzas internacionales y especialmente bajo la tutela de Estados Unidos y al mismo tiempo de organismos internacionales que están controlados por las grandes potencias es un precedente funesto.
En el caso dominicano para nosotros es altamente preocupante porque para esta operación se utilizó el memorandum que firmó el gobierno de Balaguer, con los Estados Unidos que le da poder a los Estados Unidos de utilizar las fronteras dominicanas, de utilizar los aeropuertos y los puertos del país para operaciones de intervención militar en Haití y como tal la utilizaron en el momento del desplazamiento de Aristide.
Ahora mismo los resultados de ese desplazamiento no han conducido a una situación controlada por Estados Unidos por las fuerzas interventoras, sino que hay una gran disgregación, por un lado están las rebeldías expresas de sectores de Aristide, por otro lado los sectores del viejo ejército que se sienten defraudados de sus aspiraciones de ser poder directo porque ellos fueron utilizados también, parte del viejo ejército duvalierista en este caso.
Todo esto ha dado a situaciones de mucha violencia en diferentes partes del país, la más reciente fue en un gran barrio popular de Puerto Príncipe que se llama Cité Soleil, la Ciudad del Sol, un barrio de mucha marginalidad donde se dio una especie de rebeldía y las tropas de intervención, incluyendo tropas norteamericanas han participado en el avasallamiento de ese tipo de rebeldía.
Hay que entender que todo tipo de intervención extranjera que no se sintoniza, que además va en contra de un proyecto de identidad nacional tiende a entrar en contradicción con gran parte de la población y gran parte de la nación porque Haití sin ser un país que tenga un estado nacional que ha disgregado más bien el estado nacional es un país de una fuerte identidad, una identidad propia.
Haití es una especie de mezcla latino-caribeña, áfrico-caribeña podemos decir más bien, una cultura muy propia y esto explica las constantes reacciones desde la población haitiana aunque todavía sin una conducción muy clara, se están verificando contra las tropas de ocupación que no alcanza para mantener la situación.
No creo tampoco que Estados Unidos persiga conjurar la corrupción, el narcotráfico como se propagandiza. Haití es un fuerte puente del narcotráfico hacia el norte, del Sur hacia el Norte, pasando muchas veces por la frontera dominicana. Entonces, fue conformando una especie de narco poder, pero eso se hizo bajo la presencia de Estados Unidos, favorece los cárteles de la droga que le interesa favorecer, reprimen a los que no, uno sabe cómo está contaminada la vía de Estados Unidos en este proceso de llamada lucha contra la droga.
Los cárteles que están insertados en la sociedad norteamericana no son combatidos.
De manera que ninguno de esos pretextos que se han usado en el caso de Sudamérica, en el caso de Chile, en el caso de Argentina, en el caso de Brasil, tengo entendido ahora que en el caso de Uruguay, los argumentos para inducir a una participación, acompañando la ocupación de Estados Unidos, de Canadá y de Francia son argumentos válidos, y parece sumamente penoso y lamentable que se hayan producido esos hechos.

- Precisamente, ¿cuáles son los intereses e los Estados Unidos por controlar la situación de Haití?

- Son razones geopolíticas importantes. Tu sabes que la nuestra es la segunda isla en importancia del área del Caribe, en el término global de su economía, de su influencia histórica, después de Cuba. Además, Haití está muy próximo a Cuba además.
Recuerden ustedes que Estados Unidos intervino abiertamente con 42.000 soldados en el ‘65 cuando la situación de República Dominicana se le fue de las manos y estaba ya triunfante prácticamente una revolución democrático-popular. Esa intervención fue para impedir que un segundo país en el Caribe siguiera la cadena del proceso emancipador y liberador.
Haití tiene un poder simbólico enorme, fue el primer país del continente que hizo su independencia, en el inicio mismo del siglo XIX.
De manera que esos factores tienen importancia, Haití y República Dominicana tienen un vínculo que es la ocupación en Haití, que es una ocupación preventiva hacia República Dominicana que es un país en crisis.
Esto obedece -me parece a mí- a toda la estrategia integral de los Estados Unidos que tiene como elementos los tratados de libre comercio, el ALCA, el tratado “Puebla Panamá” pero que tiene un componente militar importante que ha sido la reestructuración de todas sus bases militares y su creciente presencia militar en el Caribe, en Centro América y en parte de Sudamérica.
Actualmente están operando con tres ramales, uno es hacia el Sur que llega hasta la Base de Manta en Ecuador, a parte ya de las relaciones directas con los ejércitos mucho más al Sur y con las características de esos ejércitos como el ejército Chileno, imagino también el uruguayo y sus relaciones de alianza.
Pero en término de fuerza propia tienen una red hacia Centro América que lleva hasta El Salvador y una red fuerte en el Caribe con un asiento importante en Puerto Rico, no nos olvidemos que ellos acaban de ser desplazados de Vieques como base experimental de operaciones, de entrenamiento por la lucha del pueblo puertorriqueño.
Entonces, necesitan de todas maneras una presencia directa en estos países que por donde entró incluso el proceso de emancipación en esta nueva época del Siglo XX porque el Caribe siempre ha sido considerado por los tratadistas más profundos como frontera imperial.
Los niveles de opresión y los niveles de rebeldía que la opresión produce, un cambio en Haití político que se les vaya de la mano influye positivamente hacia República Dominicana y viceversa, por eso esta ocupación nos toca a nosotros.
El empobrecimiento en Haití ha crecido en la medida en que ha crecido la influido la influencia de Estados Unidos y de las potencias occidentales sobre Haití.

- ¿Otro interés particular puede ser Cuba?

- Naturalmente que si, porque una de las razones para desplazar a Aristide que fue aliado de ellos tuvo que ver también con la presencia de médicos cubanos en Haití, así como la apertura de Aristide hacia Cuba que eran de los elementos positivos dentro de un marco negativo general.
Por ejemplo, en República Dominicana se paga muy alto políticamente el costo de la hostilidad contra Cuba por la simpatía que tiene Cuba, entonces las fuerzas de derecha muchas veces se manejan con apertura hacia Cuba.
Aristide se manejó de esa manera, Estados Unidos no estaba con eso, no ha podido sacar los médicos cubanos porque han echado raíces, ha sido la única ayuda esencial en términos sociales importantes que se le ha dado a Haití en los últimos años, son más de 600 médicos cubanos pasando trabajos, penurias como las pasa el pueblo haitiano para atenderlo con una buena preparación, con buen abastecimiento.
Entonces esa es la ayuda que necesita Haití, Haití necesita que se le reestablezca, que se le reponga esa gran deuda social, esa gran deuda económica que tiene la potencia colonial.
Sin embargo, la influencia de los Estados Unidos -que dijo que fue para llevar la democracia a Haití- no se ha traducido en eso, aquí está peor que cuando derrocaron a Aristide.

- ¿Cómo influye en República Dominicana la ocupación de Haití?

- En las fuerzas antiimperialistas, en las fuerzas patrióticas, hay un rechazo a la intervención en Haití bastante fuerte.
Te diría que la misma derecha entreguista no hace mucho alarde ni República Dominicana ha podido participar en la ocupación a Haití porque además es muy delicado ese tema.
Tu sabes que compartimos una misma isla, y que nosotros hicimos, nuestra primera independencia frente a la dominación haitiana que es un hecho muy complejo, es uno de los casos singulares de la independencia de América. Pero Haití tenía en aquel momento un régimen socialmente mucho más avanzado que el dominicano cuando ocupó la República Dominicana, lo que pasa es que no calcularon que la identidad dominicana se había formado y entró en contradicción con la ocupación haitiana.
Pero, Haití había hecho esa revolución antiesclavista, toda la revolución negra formidable.
Entonces la historiografía tradicional ha fomentado un prejuicio anti-haitiano, de carácter racista además, a pesar de que nuestro pueblo es un pueblo predominantemente mulato y con un fuerte componente negro, como Haití es negro predominantemente se ha fomentado históricamente una reacción racista contra Haití, como Haití es mucho más pobre la emigración económica se ha dado de Haití hacia República Dominicana, no a la inversa.
Así como en Puerto Rico y en los Estados Unidos discriminan a los dominicanos, los maltratan, así en República Dominicana la clase dominante ha fomentado una política de rechazo a Haití y se habla de la invasión pacífica de los haitianos, se quiere presentar a Haití como el enemigo de la independencia dominicana.
Nuestro esfuerzo está dirigido a plantear las cosas en otros términos, en los términos de un proyecto de cooperación histórica entre las dos naciones y además, señalando que las fuerzas que han afectado y empobrecido estos países, son las responsables de que fuerzas políticas corrompidas hayan dominado el escenario del estado dominicano son las grandes potencias coloniales y neocoloniales y ahora Estados Unidos con su política neoliberal.

- ¿Qué opinión les merece la participación de los ejércitos latinoamericanos -brasileños, chilenos, argentinos, uruguayos, etc.- en la ocupación?

- ¿Las fuerzas uruguayas están en Haití ya?

- Si y se acaba de votar en el Parlamento el refuerzo de tropas con 200 efectivos más, que fue votado también por la mayoría de los legisladores progresistas.

- Eso todavía es más desgarrador porque en República Dominicana hay una gran expectativa en la victoria del Frente Amplio por todo lo que ha sido la tradición del Frente Amplio.
A fin de cuentas liquidar el dominio de la derecha en Haití que ha sido tan prolongado y tan nefasto, nos llena de satisfacción, de alegría, y estamos esperanzados en un proyecto, conociendo además que en el Frente Amplio hay fuerzas muy positivas, por eso nos golpea terriblemente.
Lo penoso es que fuerzas progresistas no hayan entendido el precedente funesto que es esto, y además que en su desarrollo esa intervención va a ser rechazada en el propio territorio haitiano y si ahora no llegan soldados latinoamericanos muertos a sus países puede que mañana sí.

- ¿Ustedes tienen contacto con las fuerzas políticas de izquierda del continente o les consultaron sobre la situación?

- No. Teníamos la coordinación del Foro de San Pablo, pero ha sido torpedeado, soterradamente, y no se ha podido reunir desde hace ya dos años. Específicamente las fuerzas más conservadoras dentro del Foro son las que han impedido su continuidad y su desarrollo, ahí se debatían estos temas.
Otras instancias también han venido declinando por otro tipo de razones, las dificultades que tienen las fuerzas más de avanzada de coordinarse.
A mi me parece que es absurda una situación como esta en el continente, que no logremos mayores niveles de coordinación las fuerzas de izquierda revolucionarias, las fuerzas de más avanzada del continente.
He tratado por todos los medios en la medida de nuestra modesta posibilidad de insistir en esto, de promover algún tipo de reuniones. Hay mucha dificultad porque en verdad la izquierda latinoamericana es muy heterogénea, no se han logrado ejes de percepción fundamentales y además está muy introvertida en los procesos nacionales. Creo que se necesita un proyecto bolivariano, sanmartiniano, martiano, guevarista, se necesita un proyecto de carácter continental porque es lo que puede tener éxito en términos estratégicos podemos decir.

Entrevista realizada telefónicamente por María de los Angeles Balparda y José Luis Vázquez y transmitida por CX 36, Radio Centenario el 23/12/2004.